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Cómo responden las Fuerzas Armadas ante emergencias, entrevista con Roberto Corti

Dialogamos con el subsecretario de planeamiento y coordinación ejecutiva en emergencias de Argentina, organización que, desde el Ministerio de Defensa de la Argentina, coordina la respuesta desde el ministerio ante cualquier emergencia que requiera la participación de las Fuerzas Armadas


Por Santiago Rivas


Casi desconocida, la Subsecretaría de Planeamiento y Coordinación Ejecutiva en Emergencias del Ministerio de Defensa de Argentina es dirigida por el Dr. Roberto Corti y se encarga de coordinar la respuesta desde el ministerio cuando ocurre alguna emergencia en donde sea necesaria la asistencia a la población por parte de las Fuerzas Armadas. La subsecretaría depende de la Secretaría de Coordinación Militar en Emergencias y tiene tres direcciones, una que se encarga de lo estrictamente territorial de las emergencias, otra de la capacitación del personal de las Fuerzas Armadas y otra que hace las campañas sanitarias de ayuda a la comunidad.

La organización se creó en 2013, después de la tragedia de La Plata, cuando un sector de la ciudad se inundó causando una gran cantidad de víctimas. Hasta entonces, la ley de defensa no preveía un presupuesto para las Fuerzas Armadas para atender emergencias, por lo que se creó una secretaría dependiente del Ministerio de Defensa con un presupuesto para que pueda manejar y coordinar a las Fuerzas Armadas en las tareas complementarias o subsidiarias, además de realizar la coordinación política para que el municipio, provincia u organización del estado nacional que solicitó esa participación entregue los fondos para cubrir los gastos de la misma.



La subsecretaría tiene como punto central el sistema de monitoreo de emergencias, que reúne, a través de una plataforma digital, una enorme cantidad de información sobre lo que sucede en todo el país y que puede afectar a la ocurrencia de una emergencia. El mismo está ubicado en el Edificio Libertador, con un centro de monitoreo y la repetición de la información en la oficina del subsecretario.

Hablamos con Roberto Corti, que actualmente dirige la subsecretaría, sobre cómo se organizan y llevan adelante el trabajo y cómo funciona el sistema de monitoreo. “En cuanto a la operación, es muy simple. Cuando hay un evento adverso, hay tres patas que seguir en una emergencia, la primera es el escenario, que está dado con el monitoreo y con la prognosis. En segundo es el pronóstico de lo que puede suceder o lo que ya sucedió con esa emergencia. Y el tercero es qué medios disponibles tengo” comienza explicando Corti.

En base a esos tres ejes, se hizo una disposición de parte de la subsecretaria, que contempla los protocolos de actuación. “El escenario es el que te va a permitir saber qué está pasando. Y en base a eso y los escenarios futuros es cómo voy a reaccionar. Cuáles son los medios que tengo disponibles y cuál es el análisis que tengo que hacer para enfrentar esa emergencia” agrega Corti.

Así, encontraron que necesitaban una herramienta para poder cumplir con esos protocolos. “La herramienta es una plataforma web, donde yo puedo tener la información para poder cumplir esos objetivos. Necesitábamos esa plataforma y construimos un tablero de comando y control del Estado Mayor Conjunto. Según los protocolos de actuación, cuando entra un requerimiento a la secretaría, hay que evaluarlo con el Comandante Operacional del Estado Mayor Conjunto” explica. A partir de ahí se analizan cuáles son las unidades militares más cercanas y se les transfiere el problema para que intervengan.





El tablero de comando está basado en el software Survey 123, con licencias que tiene el Estado Mayor Conjunto, ya que también se emplea dicho software para coordinar el trabajo en las elecciones y se usó durante la pandemia de Covid-19.

Durante las operaciones Belgrano 1 y 2 de la pandemia, el país se dividió en zonas de emergencia, cada una con un comandante de zona que coordinaba las operaciones dentro de ese territorio, todos subordinados al comandante operacional.

En el caso de la Subsecretaría de Planeamiento y Coordinación Ejecutiva en Emergencias, el tablero de comando lo desarrollaron ellos, con el objetivo de poder monitorear, hacer prognosis, operar y tener un histórico.

Por otro lado, emplearon “un software del IPCC (International Panel on Climate Change, Panel Internacional sobre Cambio Climático) para determinar qué regiones de la Argentina van a sufrir más o menos y cuáles van a ser beneficiadas por el cambio climático” cuenta Corti, al describir las distintas fuentes de información del exterior de las que se nutren, a las que se suman en Argentina el Instituto Geográfico Nacional, el Servicio Meteorológico y el Servicio Hidrográfico, entre otras, que mandan informes y así se van generando mapas de riesgo interactivo.

En el área de monitoreo tienen un tablero de control donde se recopila la información de los diferentes medios y fuentes de información argentina y mundiales. “Lo primero que se ve son unos cuadrados amarillos y verdes. Eso es lo que nosotros llamamos prognosis. El funcionario no tiene tiempo de hacer evaluaciones de lo que esta pasando en el país, y lo que necesita es ver si hay algún problema en algún lado. Entonces, si hay luz verde está todo controlado. Y hay lugares amarillos, porque, por ejemplo, tenemos una bajante histórica del Paraná con muchas consecuencias, sobre todo económicas. Nosotros vamos monitoreando lo que pasa en la represa de Itaipú y tenemos una síntesis de los caudales en toda la cuenca”. En otras regiones, por ejemplo, se monitorea la acumulación de nieve. “Entonces ya sé si en esos lugares puedo tener un problema” explica, mientras indica que tienen acceso a la información de todas las estaciones meteorológicas del Servicio Meteorológico Nacional, así como los radioavisos para navegantes, alturas hidrométricas de todas las cuencas argentinas y no argentinas, “en verde las que están bajando, en naranja las que están creciendo un poco. También los focos de calor, esto no quiere decir incendios, para incendios hicimos uno especial. Tormentas eléctricas, precipitaciones dentro de las 24 horas, topes nubosos, vientos de superficie, intensidad y dirección. Con esto, lo que hago es monitorear y ver online todos los parámetros que tengo que vigilar. En cuanto a incendios, cualquier cosa que genere mucho calor va a estar”. En cada foco de calor pueden ver su evolución en los días anteriores, cuantas hectáreas se quemaron en esa zona, ver vientos en superficie, el área quemada, potencia, cuánta gente afecta y la cantidad de hogares, el tipo de suelo, el tipo de flora, si hay plantaciones forestales, etc. Así, pueden ver no solo la cantidad de focos activos, sino cómo se fueron moviendo. Sobre la base de ese monitor hicieron otro de respuesta a los incendios.

También tienen un monitor de energía eléctrica, que abarca el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde pueden ver la cantidad y tipos de cortes, si son de media tensión o individuales y ver exactamente dónde está, a la vez de ver las curvas de oferta y demanda y como se están comportando, “esto en el verano hay que mirarlo todos los días”.



Mapas de riesgo

El mapa de riesgo permite tener focalizado en cada lugar qué es lo que pasa. Por ejemplo, ante una crecida de un río, pueden ver qué áreas va a afectar a medida que sube el agua, según las curvas de relieves. El Instituto Nacional del Agua (INA) indica cuando viene una creciente y a qué altura puede llevar, lo que permite determinar un polígono de afectación, la cantidad de gente, cuántos habría que evacuar y dónde, así como también pueden ver la infraestructura y alojamiento disponible. “Tengo información sobre el plan de ordenamiento territorial, cómo están distribuidas las cloacas, el agua, cómo está parcelada la zona, donde están las antenas, bosques nativos, calles con alturas, donde están las cámaras, los clubes, los colegios, las comisiones vecinales, las cuencas de los ríos, las curvas de nivel, los desagües” describe Corti, destacando que es el centro de monitoreo con mayor cantidad de información del país.



En función de los eventos y los requerimientos se define si se interviene o no. “¿Por qué esta diferencia? Porque las Fuerzas Armadas a veces intervienen en un evento sin que haya un requerimiento. Si yo tengo una unidad militar y le intendente les dice que necesita que transporten diez personas, eso es intervención directa. No va a venir un requerimiento, pero esa intervención se registra igual”. Toda intervención que hacen las Fuerzas Armadas se registra en partes y la Dirección Militar de Asistencia en Emergencia (DIMAE) los va cargando al sistema. “En los eventos activos tenés, por ejemplo, en Carlos Casares se requirió un puente Bailey, en Bariloche estuvo el evento del alud en el hotel. En Bariloche no hubo requerimiento, simplemente se atendió, fue algo rápido. A su vez, tengo el tablero que me indica la población afectada. También tengo las UMRES a la vista, que son las Unidades Militares de Respuesta de Emergencia. Por lo general están en las compañías de ingenieros. En el panel de control tengo el equipamiento de cada una y las capacidades, fuera de las UMRES, que tienen distintas unidades militares” explicó Corti.

Así, cuando se genera un evento, se genera un Comando de Operaciones de Emergencia (COE) y se van viendo los medios disponibles y materiales. “Hay un chat de emergencia, donde el comandante de la zona puede mandar un mensaje sobre lo que está pasando, que sale a todo el país. Así, sale una patrulla a evaluar los daños que se produjeron en el lugar. Van con un celular que tiene aplicaciones, una que se llama Fillmaps y una que se llama Survey. Con Fillmaps la persona llega al lugar de manera aérea o terrestre, puede identificar la zona, automáticamente envía la información y me va a marcar la zona en el tablero de control. Puedo medir la superficie afectada y ver cómo llego a ese lugar. El sistema marca los caminos desde donde tengo los abastecimientos, puedo agregar cortes de ruta, calcula caminos alternativos y el tiempo a destino. Usa la red vial y la red vial militar, para que me permita esquivar determinadas zonas afectadas. A su vez, con Survey voy cargando todo lo que estoy registrando del terreno. Si no tienen internet se carga la información igual y cuando llegan a un lugar con conectividad se envía y se sube. Por ejemplo, en Corrientes, con los incendios, subíamos al helicóptero, íbamos y marcábamos los focos. Al llegar, subíamos las coordenadas, que le pasábamos al piloto del avión hidrante para que fuera” describe.



El sistema va mostrando los medios disponibles y los que se van empleando son cargados y georreferenciados, y todo va quedando registrado, de manera de tener un reporte histórico de la operación, cada momento de la misma y los medios empeñados.

Esto se va haciendo en el COE, en el lugar donde está el problema, donde hay una autoridad civil que es la que ordena, que es la que tiene a su cargo esa emergencia. “Esa autoridad está viendo lo que esta pasando en el terreno de operaciones como si fuese un gran visualizador, es la que va a decir qué hay que hacer, se coordina desde acá, se ejecuta allá y se visualiza en todos lados”. Así, se hace el requerimiento, se determinan los medios, se sube la operación como activa y luego de finalizada se suma al archivo.

De esta manera, la subsecretaría puede coordinar, con la mayor cantidad de información posible, cómo asignar medios y responder de la manera más eficaz posible ante cualquier emergencia.

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