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INVAP, el radar RPA-200MC y la primera exportación a Nigeria

Hablamos con Darío Giussi, gerente del Área de Defensa de INVAP, sobre cómo es la operación de exportación y las características de los radares que serán entregados.


Por Santiago Rivas


El pasado 29 de abril se anunció la primera exportación de radares por parte de la empresa argentina INVAP. Esto es un hito por el hecho de que, tras más de una década desde que se inició el desarrollo, desde cero, del área de radares de la empresa, ha logrado convertirse en un actor internacional en un área de negocios donde son pocas las empresas que participan. Hasta ahora, INVAP ya tenía participación global en un mercado tan difícil como el de los reactores nucleares de investigación, además de destacarse en la producción de satélites.

Ahora, a través de un contrato entre INVAP y la empresa Jampur International FZE, de Emiratos Árabes Unidos, se entregarán dos radares primarios 3D móviles de uso civil modelo RPA-200MC a ser emplazados en Nigeria, provisión que incluirá también la capacitación del personal que los operará.


¿Qué se puede contar del proceso de exportación?

Es un producto de una actividad de desarrollo de negocio, de promoción y expansión de la oferta de INVAP en determinados mercados. Países del norte de África, del Mediterráneo africano y del Golfo Pérsico son lugares en donde nosotros tenemos experiencia, Argelia, Egipto, en algún momento también Jordania, fundamentalmente en la parte nuclear. En lo espacial ahora estamos con la empresa conjunta GSATCOM, con la TAI de Turquía. Jampur International es un grupo proveedor de soluciones en distintos ámbitos, con sede en Dubai, hacen desde logística hasta infraestructura aeroportuaria y temas de marina mercante también. Son proveedores habituales del Ministerio de Aviación Civil de Nigeria. Nos requirieron una oferta, buscaban un producto muy concreto, y es éste que les ofrecimos.





¿Cómo son los radares?

El producto es muy específico, son dos radares civiles pero 3D. Normalmente en uso civil se usan 2D que es lo que OACI recomienda como mínimo, pero tratándose de móviles, para utilizar en distintos lugares del país y con infraestructuras que no están desarrolladas, es muy útil que además sea 3D. Excede el estándar de lo que se usa en ATC, en control del tránsito aéreo. Y le da el plus del 3D y la movilidad le permite que se aproveche en distintos lugares.

En Nigeria hace años desarrollaron un plan de radarización, creo que lo hicieron los franceses. Pero siguen teniendo necesidades de hacer vigilancia y control en distintos lugares con menor infraestructura. Y, si bien el radar no tiene características militares duras, el hecho de tener una buena conciencia situacional del espacio aéreo en 3D es bueno también para cuestiones de seguridad y de defensa.

El contrato nuestro comprende la provisión de los radares con los repuestos, garantías, cursos de capacitación y demás. Se entrega en un lugar a acordar, seguramente en Lagos. Después ellos los van a ubicar en donde consideren.





¿Cuáles serían las características más importantes de este modelo? ¿Está basado en el RPA200F?

Si, es muy parecido. Ambos son una evolución del RPA170, que hicimos para el G20, con rediseño del RPA240. Ahora la electrónica es de otra generación. Es un radar de “digital beamforming”, transmisores GaN, del estado del arte, o sea es un estándar alto del mercado. Y es similar en aspecto al RPA200F. Lo que se le agrega acá es la movilidad y seguramente para la Argentina (y para exportar) también va a haber una versión móvil del radar militar. La antena se pliega y todo el conjunto del radar y equipos auxiliares, incluso una cabina de comando y control muy completa, quedan en una envolvente de dos shelters ISO20 (contenedores de 20 pies). Entonces es transportable en un camión bi-tren o en un C-130 Hércules. Un shelter es la cabina y otro la antena totalmente plegada.

Después, sus características de detección son más o menos las mismas, el alcance máximo instrumental es de 250 millas, aunque típicamente se lo usa un poco menos, características más o menos estándar. A diferencia de la versión militar, tiene una antena más grande del radar secundario, para que pueda cumplir mejor el desempeño que requiere la OACI para hacer control.(normalmente en un sistema militar hay una antena IFF que es más pequeña), y en el caso del secundario, para control de transito colaborativo, necesita una antena un poco más grande. Esas son las diferencias fundamentales y como decía, que no está pensado para operar en un entorno de guerra electrónica severo. Comparte tecnología de base, pero carece de las especificidades de esa misión.


¿Este contrato se puede expandir a otras unidades, tanto con Nigeria como con esta empresa con la que se hizo el contrato?

Sí, podría ser con más unidades; en cualquier caso, también se puede expandir el mercado en el país. Nigeria es un país muy grande y la segunda economía de África. No tenemos como país mucha tradición de exportación allí; y más allá de que nuestra venta es con un intermediario, la provisión final es a Nigeria. Entonces tener presencia en el mercado es importante. También con esta empresa y por el tipo de cosas que hacen ellos no se dedican a defensa, pero si a infraestructura critica, vemos muchas oportunidades regionales.

Así que sí, es muy posible después que el negocio se amplíe. Es una región que necesita y adquiere cada vez más tecnología compleja. Por distintas razones, es un buen posicionamiento, es un buen mercado, es un buen continente.




¿Cómo ves el mercado para este tipo de radares como otros radares de Invap, tanto en esa región como en otros lugares?

Lo veo bien. En Latinoamérica tenemos a Perú que todavía no completo su plan de radarización, Paraguay también, Bolivia ya lo hizo o lo está haciendo, Ecuador, también tenemos en otros países de África desarrollos de negociaciones. Lo veo bien tanto en defensa, en meteorología también y aeronavgación (ATC). Hay buenas perspectivas. Esta todavía todo muy condicionado por el tema de la pandemia, se han suspendido inversiones…teníamos algunas cosas más, avanzadas o casi cerradas que se pusieron en pausa por el cambio de agenda de los Gobiernos. Pero es un trabajo de persistencia, y lo vemos promisorio.


¿Cuándo está previsto la entrega de estos radares?

En 18 meses. 18 meses de terminar desarrollo y producción y después viaja y se instala allá.


¿La financiación cómo se hizo?

Se hizo una financiación directa, es un contrato muy con muchas certificaciones. Es decir, con un anticipo y después se van pagando avances, con lo cual es muy pari passu. Entonces no fue necesario recurrir a instrumentos financieros complejos en este caso. Se hizo una oferta técnica, económica y financiera balanceada y competitiva dentro de los estándares del mercado. Además, se trabajo con cancillería y los organismos regulatorios de exportación de tecnología , lo habitual en una operación así, porque más allá de que no corresponda específicamente al ámbito militar o de la defensa, tiene tecnología avanzada. Y desde ya, como siempre sucede, tuvimos su apoyo y estímulo.

Si me permitís, para cerrar, me gustaría destacar que esta operación, que es una exportación del país más que de INVAP, corona un ciclo de inversión virtuoso del Estado nacional que decidió allá en 2004 resolver el viejo problema de la radarización con desarrollo nacional (para vigilancia y control aeroespacial civil y militar, meteorología, entre otros). Así se pudo obtener la tecnología que hoy exportamos, generando soberanía, conocimiento, trabajo genuino e ingreso de divisas para nuestro país. Eso nos empuja a seguir creciendo.


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