Por Camilo Mendoza El cielo colombiano está a punto de atestiguar una transformación silenciosa pero profunda que marcará un antes y un después en la manera en que concebimos la seguridad y el control de nuestro territorio. La llegada del sistema aéreo remotamente tripulado MQ-9 Reaper no es simplemente la incorporación de una plataforma tecnológica más al ya vasto arsenal de nuestra Fuerza Pública; es, en esencia, la llegada de un centinela incansable que promete redefinir n