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Cañones ligeros para aguas seguras

Exploramos los montajes de pequeño calibre para buques de Leonardo, ya que existe un creciente interés en este tipo de armas en América Latina y a lo largo de los años sus primeros modelos han sido algunos de los más utilizados en la región.

Por Santiago Rivas

Con el crecimiento de las amenazas a la seguridad en aguas latinoamericanas, las Armadas y las fuerzas de guardacostas de la región se enfocaron en la adquisición de patrulleros de alta mar, con algunos programas ya completados o muy avanzados, como los casos de Argentina, Chile, Colombia y México, y algunos otros que aún están en proceso de definición, como son los casos de Perú y Uruguay. La pesca ilegal, el tráfico de drogas y otras actividades delictivas en los mares se han multiplicado en la mayor parte de la región. Al mismo tiempo, las operaciones fluviales contra el contrabando y el narcotráfico también están creciendo y se prevé que esta tendencia continúe, con el uso de pequeñas lanchas patrulleras en las que las tripulaciones deben estar bien protegidas.



Tanto para el mar como para los ríos, los buques deben estar bien equipados con armas de bajo calibre en montajes que proporcionen potencia de fuego, precisión en todo tipo de clima, día y noche, manteniendo a las tripulaciones seguras gracias a su operación remota.

Los calibres más utilizados para estas operaciones son los que van de 12,7 a 30 mm, y en algunos casos se utilizan de 40 mm. Además, este tipo de montajes de cañones se utilizan ampliamente en diferentes buques para defensa antiaérea y ahora está surgiendo la necesidad de contrarrestar los vehículos aéreos no tripulados.

Exploramos las diferentes soluciones que ofrece la empresa italiana Leonardo, ya que cuentan con una gama que va desde los montajes muy ligeros para pequeñas embarcaciones patrulleras hasta los cañones de 40 mm de doble tubo y sus sistemas vienen siendo muy utilizados en la región a lo largo de los años.


Lionfish

La familia de montajes más relevante que Leonardo está ofreciendo actualmente es la Lionfish, que incluye cinco modelos, Ultralight, Inner reloading, Top, 20 mm y el nuevo 30 mm, cada uno con sus propias características. Son eficaces contra embarcaciones pequeñas, lanchas rápidas de ataque, así como drones y helicópteros y están disponibles en tres calibres, 12,7 mm, 20 mm y 30 mm. Cada modelo está totalmente estabilizado tanto en elevación como en acimut gracias a potentes servosistemas en bucle cerrado con dos giroscopios independientes y con dos tacómetros como respaldo.

Los Lionfish de 12,7 mm y 20 mm están equipados con un conjunto de sensores electroópticos coaxiales (alineados con el cañón), que está equipado con una cámara diurna, un telémetro láser y una cámara infrarroja. Los Lionfish TOP y 20 pueden equiparse con una mejor cámara infrarroja basada en un sensor refrigerado. Con la cámara diurna, la torreta tiene una capacidad para detectar objetivos a 9,5 km, con reconocimiento a 4,8 e identificación a 2,7 km. En el caso de la cámara IR esos valores son de 6,3, 3 y 1,5 km respectivamente (son de 12, 6 y 3,3 km en el modelo Top), y con el telémetro láser el alcance es de 5,5 km.

Para el Lionfish 30, el director electroóptico tiene una línea de visión independiente que permite girar independientemente de la línea de fuego para una vigilancia panorámica a través de un conjunto de sensores de alta precisión y rendimiento (con una funcionalidad de seguimiento automático) constituido por una cámara de luz diurna, una cámara IR y un telémetro láser. Esta característica garantiza la puntería continua del objetivo a cualquier distancia y velocidad.

Cada modelo puede calcular los ángulos de avance con respecto a la posición futura estimada del objetivo, ya que tiene su propio sistema de control de tiro, pero también puede recibir información de uno externo o recibir los ángulos de avance.

Marco Fani, Jefe de Desarrollo de Negocios de Sistemas de Defensa Naval y Subacuática de Leonardo, explicó que todos los modelos comparten la misma arquitectura para maximizar la comunalidad logística entre los modelos, "el arma puede cambiar, el tipo de director electro óptico puede cambiar, pero la arquitectura es la misma", afirmó. Las torretas tienen un diseño modular y fueron diseñadas para lograr la máxima fiabilidad, con el objetivo de minimizar el coste del ciclo de vida. Son fáciles de instalar y de desembarcar, algo especialmente útil en caso de buques de doble uso, para operaciones militares y civiles. Gracias a su facilidad de uso, no necesitan un operario especialmente cualificado para su uso o mantenimiento.

Las torretas se pueden instalar en buques más antiguos, después de verificar la conexión entre la torreta existente y el sistema de control de tiro, pero intentan mantener la compatibilidad con las torretas anteriores. "Es posible, pero hay que valorar caso por caso", informaron desde Leonardo y añadieron que "es muy fácil instalar este tipo de torretas".

Todos los sistemas Lionfish están compuestos por la unidad de control lógico, que es el cerebro del sistema, que controla los servomecanismos y está interconectada con el sistema de gestión de combate y la consola de control local. En caso de que el barco no pueda proporcionar energía, el sistema también incluye una fuente de alimentación, que también tiene una batería de respaldo, para hacer funcionar la torreta durante 30 minutos, en caso de que falle la fuente de alimentación.

Todos estos modelos ya están en funcionamiento con muchas armadas de todo el mundo desde 2015, ya están maduros, con alrededor de 300 torretas de 12,7 mm ya entregadas, más algunas de 20 mm ya en funcionamiento y acaban de añadir el de 30 mm a la cartera. Además, recientemente anunciaron un contrato con las armadas alemana y holandesa para el Lionfish, el primero con montajes de 12,7 mm para sus nuevas fragatas F126 y el segundo habiendo seleccionado el Lionfish Top para sus patrulleros de la clase Holland, las unidades LPD (Landing Platform Dock) y JSS (Joint Support Ship), las clases Johan de Witt y Karel Doorman, y la Nave de Apoyo de Combate clase Den Helder. La Armada italiana también utiliza el Lionfish Top y el Inner Reloading y los países del Lejano Oriente operan el Lionfish Top.

Lionfish Top. Foto: Leonardo.

Modelo Top

Esta torreta, con una ametralladora de 12,7 mm, se llama Top porque se caracteriza por el director electroóptico de mayor rendimiento, el cargador de municiones más grande, el amplio rango de elevación, es stealth (lo que significa que la forma del carenado y el material con que está hecha se eligen para minimizar la sección transversal del radar), y, si es necesario, dependiendo del entorno operativo, puede estar provista de un sistema de deshielo.

Lionfish Inner Reloading, con el sistema de carga bajo cubierta. Foto: Leonardo.

Inner Reloading

Este modelo, con respecto al modelo Top, es más ligero, tiene un menor coste de adquisición, y la principal característica es que es posible recargar el cargador desde abajo. "Supongamos que la torreta está disparando, antes de que la caja de municiones esté vacía, la torreta deja de disparar y una luz específica de la consola de control remoto comienza a parpadear. En esta etapa, la recarga es posible desde debajo de la cubierta, simplemente conectando una nueva cinta de municiones a la existente. Si un operador tiene la intención de disparar todos los proyectiles disponibles, puede activar un interruptor adecuado para dispararlos, pero en este caso la recarga posterior se realizará sobre la cubierta", informaron desde Leonardo. Esta característica es relevante para operaciones con mal tiempo, pero principalmente en operaciones fluviales, como sucede en Colombia, donde las embarcaciones están en combate cerca del enemigo y recibiendo fuego, por lo que las tripulaciones deben estar bien protegidas dentro de una cabina a prueba de balas.

Montaje Lionfish Ultralight. Foto: Leonardo.

Ultralight

Para las lanchas rápidas de ataque, recomiendan equiparlas con un montaje de pequeño calibre instalado en el techo de la cabina o en la proa, y dos mini torpedos, el Black Scorpion, en tubos de lanzamiento en los costados del barco, para atacar embarcaciones de superficie más grandes, pero también objetivos submarinos, como, por ejemplo, vehículos de despliegue de nadadores o drones submarinos. Para esta misión, pero también para las lanchas patrulleras ligeras en misiones de seguridad, se recomienda el montaje ultralight, que es el más pequeño de los montajes y tiene la interfaz de cubierta más pequeña. Tiene menos de 180 kilos de peso y las dimensiones más reducidas, estando armado con una ametralladora Browning M2 con una cadencia de tiro de entre 485 y 635 disparos por minuto, con un alcance efectivo máximo de unos 1500 metros contra un objetivo estándar de 2,3 metros por 2,3 metros. "Nuestras torretas destacan por sus prestaciones dinámicas gracias al servomecanismo", afirmaron desde Leonardo y explicaron que son totalmente eléctricas.

20 milímetros

Ésta está basada en el modelo Top, pero lleva un cañón Oerlikon KAE de 20 mm, y tiene plena similitud con el de 12,7 mm, "de hecho, si comparas el modelo Top con el modelo 20, la principal diferencia es el cañón. Es importante en caso de que en el futuro el usuario final decida instalar la ametralladora de 20 milímetros en lugar de la de 12,7 milímetros, por ejemplo", afirman desde la compañía. Con este cañón, en modo ráfaga puede alcanzar hasta 1000 disparos por minuto.

Maqueta del modelo Lionfish 30, recientemente lanzado al mercado. Foto: Leonardo.

Ahora, el 30 mm

En la feria Sea Future, celebrada entre el 5 y el 8 de junio de 2023, la compañía presentó el Lionfish 30, que es de calibre 30 milímetros, y es básicamente un sistema anti UAS, con la misma arquitectura que los otros modelos de Lionfish. Con el rápido aumento del uso de drones, que representan una amenaza real en el campo de batalla actual, pero también para el futuro, la empresa decidió reutilizar la arquitectura de la torreta Lionfish y especializó esta torreta para ofrecer un verdadero sistema contra UAS que se basa en un cañón totalmente diseñado y fabricada por Leonardo, como es el X-Gun. Es asistida eléctricamente y con doble llenado, lo que significa que puede manejar dos tipos diferentes de munición. Por lo tanto, el operador puede seleccionar el tipo correcto de munición de acuerdo con el objetivo entrante, la munición es estándar 4624, por lo que es de 30 milímetros por 173. La cadencia máxima de fuego es de 200 disparos por minuto. Para ser eficaz contra enjambres de drones, el arma está equipada con un kit de munición de explosión aérea, y también es posible activar la operación de francotirador en caso de que sea necesario para lograr la máxima precisión. "Hicimos la presentación en junio, pero el Lionfish 30 ya tiene el primer cliente", agregaron desde Leonardo. En esta torreta, el director electro óptico tiene línea de visión independiente, puede girar 360º para la vigilancia panorámica. Su peso va a rondar los 1.450 kilos.

La munición de explosión aérea fue desarrollada junto con Simmel Difesa, ubicada en Italia pero perteneciente a Nexter Aerotech, y fue diseñada para que la explosión ocurra en las proximidades del objetivo, con el fin de saturar un espacio más amplio con esquirlas de alta energía. Así, cada proyectil se programa durante la carga, luego en la boca del cañón hay un sensor específico, para que el proyectil pueda medir su velocidad real con el fin de autocorregir el tiempo de vuelo que fue previamente calculado por la torreta. De esta manera es posible obtener la máxima precisión y efectividad.

Las cintas de munición no están expuestas, evitando explosiones o daños si la munición es alcanzada por fuego enemigo. Además, gracias a que las cintas de munición están dentro de la torreta, es posible lograr una sección transversal más baja y menor firma radar.

Sistema Marlin 30, actualmente en uso en los OPV Clase Piedrabuena de la Armada Argentina.

Marlín

Leonardo, actualmente, al igual que la antigua Oto Melara, es el mayor fabricante de torretas de 40 milímetros, contando con dos modelos, con el montaje bitubo 40L70 y el nuevo Marlin 40, donde el primero tiene el cargador debajo de la cubierta y el segundo lo tiene encima, por lo que no necesita penetración en cubierta, por lo que es más adecuado para buques más pequeños que no tienen suficiente espacio a bordo para tener un cargador.

La familia Marlin también cuenta con torretas de 30 milímetros, y ambas son furtivas, proporcionan una línea de fuego estabilizada con respecto a los datos propios del barco y están equipadas con un sistema automático de cargador doble.

Con respecto a las diferencias entre el Marlin 30 y el Lionfish 30, si bien la cadencia de disparo es la misma, el segundo es una torreta más compacta y liviana, el cargador listo para disparar es más grande, con hasta 200 tiros listos para disparar, y utiliza inteligencia artificial para apoyar al operador, especialmente en caso de enjambres de drones para dar prioridad en la neutralización de las amenazas.

En comparación con el Marlin 30, el Marlin 40 tiene un mayor alcance, debido a que es un calibre más grande y proporciona una mayor cadencia de disparo. Es libre de ITAR y es compatible con todos los cartuchos 40L70, incluidos los proyectiles programables, y puede disparar 300 proyectiles por minuto, llevando 80 cartuchos (el Marlin 30 lleva 160) en un solo cargador. Respecto a esto, mientras que los Bofors Mark 4 de 40 mm pueden llevar hasta 100, están en dos cargadores, uno de 30 y otro secundario de 70, lo que significa que después de disparar los primeros 30 el sistema debe recargar y pierde la puntería. Dado que la cadencia máxima de disparo de ambos es la misma, significa que después de seis segundos el Bofors está obligado a dejar de disparar para recargar, mientras que el Marlin 40 puede disparar durante más de 15 segundos.

Si se solicita, Leonardo puede proporcionar un sistema para permitir la recarga del cargador desde debajo de la cubierta y tiene un sistema de alimentación automática que consiste en un cargador sin eslabones. Junto con Simel Difesa desarrollaron una espoleta programable que puede detonar después del impacto o después de un tiempo específico, llamada Airburst, o como proximidad con o sin un lapso de tiempo específico.


Al fondo, un Marlin 40 durante pruebas. Foto: Leonardo.

El Marlin 40 tiene dos versiones, una que se controla a distancia, en la que la torreta recibe las coordenadas de disparo estabilizadas directamente del sistema de gestión de combate, lo que significa que no es necesaria ni la predicción balística ni la predicción de la posición del objetivo, por lo que la torreta es totalmente esclava en este caso. La otra versión se llama línea de visión independiente, porque el montaje del cañón tiene su propio director electro óptico que puede girar 360º, y la torreta tiene su propio sistema de control para calcular los ángulos de puntería. A pesar de que la torreta tiene su propio director electroóptico, también es capaz de obtener la designación de objetivos de una fuente externa. Si se solicita, también se puede entregar con el radar de velocidad de salida para mejorar el cálculo balístico.

La instalación del Marlin 40 a bordo es muy fácil, ya que el cerebro del sistema, llamado unidad de interfaz de potencia y datos, que gestiona la torreta, en particular el servomecanismo, recibe los datos del buque para estabilizar la línea de fuego, conectado con el sistema de gestión de combate por el enlace Ethernet, el sistema de red integrado del buque. Dentro de la unidad de interfaz también hay una tarjeta de identificación, que almacena los datos de la instalación, como la zona de no disparo: los obstáculos alrededor del montaje (como la superestructura del barco), para que el operador pueda configurar esta zona a través de la consola de control local y, si es necesario desembarcar la torreta para mantenimiento o cambiar la misión del barco, tan pronto como la torreta se instala de nuevo a bordo, el operador solo tiene que encender el sistema y la torreta puede recuperar todos los datos de instalación de la tarjeta de identificación.

La torreta también tiene una caja de seguridad que se utiliza para permitir el disparo y la rotación, para su uso durante el mantenimiento, mientras que también hay un panel de control utilizado solo para fines de mantenimiento, que permite verificar el estado de la torreta y puede moverla a baja velocidad para verificar las funcionalidades del servomecanismo.


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