La Fuerza AƩrea Uruguaya dio de baja sus Cessna A-37B Dragonfly
- Mauro Bia
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En una ceremonia en la Brigada Aérea Nº2 en la localidad de Durazno, la Fuerza Aérea Uruguaya realizó la despedida de sus Cessna A-37B Dragonfly luego de cincuenta años en servicio en el Escuadrón Aéreo Nº2 (Caza), los cuales estÔn siendo reemplazados por los seis Embraer EMB-314 Super Tucano (A-29), cuyos dos primeros ejemplares se incorporaron este año tras haber sido contratados en 2024.
Las actividades comenzaron con un vuelo por la maƱana de dos A-37 junto con dos Super Tucano por el litoral uruguayo, desde Rocha hasta Montevideo, aterrizando en la Brigada AĆ©rea NĀŗ1 en Carrasco, donde el comandante de la Fuerza AĆ©rea Uruguaya, general del aire Fernando Colina subió a uno de los A-37 para hacer el vuelo hasta Durazno, donde, tras algunos pasajes, aterrizaron las cuatro aeronaves. De esta manera no solo se cierra el capĆtulo de los A-37B en Uruguay, sino en toda AmĆ©rica del Sur, ya que la Fuerza AĆ©rea Uruguaya era la Ćŗltima operadora del modelo en el subcontinente, luego de la baja de los aviones que operaron en Chile, Ecuador, Colombia y PerĆŗ. En la actualidad, los Ćŗltimos operadores latinoamericanos del A-37 son El Salvador y Honduras, luego del retiro de los aparatos dominicanos y guatemaltecos (aunque esta fuerza mantiene dos ejemplares en reserva, aunque sin volar desde hace mĆ”s de una dĆ©cada).

La Fuerza Aérea Uruguaya recibió en octubre de 1976 sus primeros dos A-37B de un lote de ocho cedidos por Estados Unidos, los cuales conformaron el Escuadrón Aéreo Nº2 (Caza) inicialmente en la Brigada Aérea Nº1 en Carrasco, aunque en 1980 fueron trasladados a la Brigada Aérea Nº2 en Durazno.
En 1983 en un accidente se perdieron dos aeronaves y sus cuatro pilotos, mientras que en 1987 se perdieron otros dos ejemplares con la pérdida de un piloto, lo que llevó a negociar un nuevo lote de A-37 para recuperar la flota, consiguiéndose dos A-37B y seis OA-37B de excedentes de Estados Unidos, que llegaron entre 1988 y 1989. Dos de estos últimos fueron dados de baja en 1995 por estar en malas condiciones y en 2004 se perdió otro ejemplar.

En octubre de 2005 los A-37B uruguayos inauguraron una nueva capacidad, cuando un KC-130H Hercules de la Fuerza Aérea Argentina se desplegó a Durazno y brindó entrenamiento en reabastecimiento en vuelo. Este ejercicio, llamado Tanque, fue en preparación a la participación de los aviones en el primer ejercicio combinado internacional en el que tomaron parte, el cual fue el Ceibo 2005, entre el 12 y el 27 de noviembre, en la IV Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina, en la ciudad de Mendoza.

Posteriormente comenzaron a participar de los Ejercicios Cruzex en Brasil, en las ediciones de 2006, 2008, 2010, 2013 y 2018, mientras que en 2006 lo hicieron en el Salitre en Chile.
La flota tuvo un último incremento en 2014 con tres aparatos comprados a la Fuerza Aérea Ecuatoriana y en 2016 ocurrió el último accidente en el sistema, lo que llevó a cambiar los asientos eyectables Weber originales, para lo cual en 2017 se contrató la compra de doce asientos Martin Baker Mk 8LD y en 2018 se realizó la instalación en seis aviones.
Si bien por cerca de dos décadas se buscó la compra de un reemplazo a reacción, mientras se buscaba un turbohélice para reemplazar a los IA-58 PucarÔ retirados en 2016, finalmente, por restricciones presupuestarias, se optó por comprar solamente un lote de Embraer Super Tucano por el momento, modelo que reemplaza a los A-37 en el Escuadrón Aéreo Nº2 (Caza).
