Por María Laura Fuentes Las elecciones regionales del 20 de septiembre en Alemania dejaron un mapa político que difícilmente pueda explicarse como un giro hacia la derecha o izquierda. En Mecklenburg-Vorpommern, en el noreste del país, la AfD se convirtió en la fuerza más votada con el 38,2% de los votos, mientras la SPD consiguió el 35,5% y la CDU quedó excluida del Parlamento regional al no alcanzar el umbral del 5%, un hecho inédito para el partido desde la fundación de