top of page

Chile anuncia planes para la modernización de sus Fuerzas Armadas con foco en Magallanes y la Antártida

hace 3 horas
5 min de lectura

Chile anunció un ambicioso programa de modernización de sus Fuerzas Armadas, con especial énfasis en el fortalecimiento de las capacidades militares en Magallanes, el Estrecho de Magallanes y la Antártica. El anuncio fue realizado este jueves en la Región de Magallanes por el ministro de Defensa, Fernando Barros, acompañado por los comandantes en jefe de las tres ramas de las Fuerzas Armadas. El funcionario señaló que la inversión prevista será “cercana al doble de la del año anterior” y afirmó que los recursos destinados a Defensa se traducirán en proyectos concretos dentro de una planificación de largo plazo. El programa contempla inversiones en material militar, infraestructura, transporte y vigilancia, con una planificación que se proyecta hasta 2043. Según explicó Barros, el Gobierno trabaja actualmente en la directiva que determinará las inversiones en capacidades para la próxima década.

El plan de inversiones estratégicas contempla el reemplazo de los aviones de combate F-5, la renovación de los C-130 Hércules y helicópteros UH-1H, la modernización de los tanques Leopard 1 y nuevas capacidades de vigilancia marítima. El programa tendrá un horizonte de planificación hasta 2043 y la inversión anual prevista será cercana al doble de la del año anterior.


Foto Cees-Jan van der Ende
Foto Cees-Jan van der Ende

 

Reemplazo de los F-5

Uno de los principales proyectos anunciados corresponde al reemplazo de los F-5E/F Tigre III de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), aeronaves que llevan cinco décadas en servicio y están al final de su vida útil, con menos de media docena de aparatos en servicio. Barros informó que el Ministerio de Defensa ya comprometió el financiamiento para que la FACh desarrolle los estudios formales destinados a definir su reemplazo, aunque no dio detalles del tipo de aeronave que se buscará incorporar, lo cual dependerá no solo de las necesidades, sino de la disponibilidad de presupuesto. Los F-5E/F se estima que operarán hasta 2030 y hasta la llegada de un reemplazo se ha estudiado el despliegue de aviones Super Tucano al Grupo de Aviación Nº12 para cubrir las necesidades de defensa aérea en dicha zona.

El objetivo declarado por el Gobierno es fortalecer la capacidad disuasiva y de defensa aérea, particularmente frente a las exigencias del teatro de operaciones austral.

 

Renovación de helicópteros y C-130

La modernización también alcanzará a los medios de transporte aéreo. Los Bell UH-1H, que acumulan cerca de 60 años de servicio, comenzaron su proceso de reemplazo y serán dados de baja a fin de año. A diferencia de los F-5, este proyecto ya se encuentra en ejecución y contempla incorporar una nueva flota con mayores capacidades de transporte y respuesta. El ministro Barros indicó que ya se ha seleccionado el modelo que los reemplazará, el cual será anunciado en poco tiempo. La FACH estaba estudiando modelos como el Bell 407, Airbus H145 y Leonardo AW119, entre otros.

En paralelo, la FACh dará inicio al proyecto para reemplazar la flota de C-130 Hercules, aeronaves fundamentales para el transporte y la logística militar. Su reemplazo tendrá además impacto directo sobre las operaciones en la Antártida, ya que estos aviones participan en el sostenimiento de las bases antárticas y en tareas de respuesta ante emergencias y catástrofes. Por ahora no se ha definido el modelo a comprar, pero estará entre el Embraer KC-390, el C-130J Hercules y el Airbus A400M.

 

Foto Santiago Rivas
Foto Santiago Rivas

Más vigilancia sobre los mares australes

La Armada también tendrá un papel central en el nuevo esquema de capacidades.

El Ministerio de Defensa anunció que durante 2027 se incorporarán nuevas capacidades destinadas a reforzar la vigilancia de los espacios marítimos, mediante la renovación de los aviones de vigilancia de largo alcance de la Armada, para lo cual se está negociando la compra de cuatro Lockheed CP-140M Aurora canadienses, los cuales son una versión para Canadá del P-3C Orion, los cuales reemplazarían a los dos P-3ACH aún en servicio. La medida busca fortalecer las operaciones de vigilancia en los mares australes, tanto para el resguardo de la soberanía como para las responsabilidades internacionales asumidas por Chile. El anuncio se produce además en un contexto de creciente atención sobre el Estrecho de Magallanes. Días atrás, el Senado chileno había anticipado que buscará incorporar recursos en el Presupuesto 2027 para mantener y reforzar las capacidades destinadas a vigilar y proteger los espacios soberanos y la navegación comercial en la zona.

 

Leopard 1 y nuevas capacidades terrestres

En el componente terrestre, el Ejército de Chile ya lleva adelante la modernización de la flota de los tanques medios Leopard 1 desplegados en la zona austral. El proceso contempla mejoras en sus sistemas y en la capacidad de tiro, con el objetivo de mantener operativas las unidades blindadas en uno de los ambientes geográficos y climáticos más exigentes del país, aunque no se dieron más detalles sobre dicho proceso.

Además, el Ministerio instruyó al Ejército a iniciar un estudio para una renovación más amplia de sus capacidades terrestres en la zona austral. La intención, según Barros, no es únicamente reemplazar plataformas existentes, sino dotar a las fuerzas de mayor flexibilidad para operar en un escenario que evoluciona rápidamente.

 

Foto Ejército de Chile.
Foto Ejército de Chile.

Nuevas bases y mayor presencia militar

El Gobierno estudia la construcción de nuevas bases militares en la zona austral, con el objetivo de incrementar la presencia permanente de efectivos en el territorio.

Barros planteó que las características geográficas de Chile, particularmente en el extremo sur, requieren una presencia militar estable y no solamente despliegues temporales. A esto se suma la intención de mejorar la infraestructura portuaria naval de Punta Arenas, para fortalecer las capacidades logísticas de la Armada y su proyección hacia el Estrecho de Magallanes, los mares australes y la Antártida. El Ministerio considera esta infraestructura como un componente estratégico para sostener la presencia permanente del Estado en el extremo sur y consolidar a Punta Arenas como plataforma de acceso al continente antártico.

 

Magallanes como eje estratégico

El lugar elegido para presentar el programa no es menor. En las últimas semanas, Chile incrementó la atención política y militar sobre el Estrecho de Magallanes y la zona austral, incluyendo ejercicios navales y anuncios destinados a reforzar la presencia militar. A comienzos de septiembre, el ministro Barros acompañó al presidente José Antonio Kast durante un despliegue naval en el Estrecho, donde la Armada mostró capacidades de superficie, submarinas, aeronavales y de Infantería de Marina. En paralelo, el Gobierno chileno trabaja en medidas para fortalecer su presencia y capacidades en la Antártida, incluyendo mejoras en infraestructura y operaciones aéreas. Entre los proyectos anunciados figura la mejora de las condiciones operacionales de la pista de la Base Teniente Marsh, que permitiría extender la temporada de vuelos hacia el continente blanco. En este contexto, el nuevo programa de modernización configura una estrategia de largo plazo para renovar plataformas que se aproximan al final de su vida operacional y, al mismo tiempo, reforzar las capacidades chilenas en uno de los espacios geográficos de mayor relevancia estratégica del país.

El Ministerio de Defensa ya había presentado estos lineamientos ante la Comisión de Defensa del Senado a comienzos de septiembre, en el marco de la planificación institucional de las inversiones destinadas al desarrollo y sostenimiento de las capacidades estratégicas.

 

bottom of page