Ecuador instalará un radar de última generación para reforzar la vigilancia aérea y combatir el narcotráfico
- Florencia Lucero Heguy

- 23 jun
- 2 min de lectura

El sistema tridimensional LTR-25 Lanza, fabricado por la empresa española Indra, tendrá un alcance de 450 kilómetros y estará operativo en 2027. La tecnología permitirá mejorar el control del espacio aéreo y detectar vuelos ilegales vinculados al crimen organizado.
El Gobierno de Ecuador anunció la incorporación de un moderno radar de vigilancia aérea LTR-25 Lanza, desarrollado por la empresa española Indra, como parte de un programa destinado a fortalecer el control del espacio aéreo nacional y reforzar la lucha contra el narcotráfico. La nueva estación radar será instalada en el cantón Montecristi, provincia de Manabí, una ubicación considerada estratégica por las autoridades debido a su capacidad para cubrir gran parte de la región costera ecuatoriana y monitorear corredores aéreos frecuentemente utilizados por organizaciones criminales. Con un alcance aproximado de 450 kilómetros, el radar estará operativo en 2027 y permitirá detectar, identificar y seguir aeronaves en tiempo real, mejorando significativamente las capacidades de vigilancia de las Fuerzas Armadas ecuatorianas.
Tecnología para detectar vuelos clandestinos
El LTR-25 pertenece a la familia de radares tridimensionales Lanza, una de las líneas de vigilancia aérea más avanzadas desarrolladas por Indra y utilizada por diversos países para tareas de defensa aérea y control de fronteras. A diferencia de los radares convencionales, el sistema puede determinar simultáneamente la posición, altitud, velocidad y trayectoria de los objetivos detectados, proporcionando una imagen completa del espacio aéreo. Las autoridades ecuatorianas consideran que esta tecnología será fundamental para combatir las operaciones aéreas clandestinas vinculadas al narcotráfico, ya que numerosas organizaciones criminales utilizan aeronaves de pequeño porte y rutas no autorizadas para transportar drogas hacia mercados internacionales.
Una pieza clave en la lucha contra el crimen organizado
La incorporación del radar forma parte de la estrategia de seguridad impulsada por el Gobierno del presidente Daniel Noboa para enfrentar el avance del crimen organizado transnacional. En los últimos años, Ecuador se convirtió en uno de los principales puntos de salida de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, situación que llevó a reforzar tanto la vigilancia marítima como el control del espacio aéreo. La nueva estación radar permitirá detectar vuelos irregulares con mayor anticipación, mejorar la coordinación de las operaciones de intercepción y fortalecer el monitoreo de zonas fronterizas y costeras.
Integrado a una red nacional de vigilancia
El LTR-25 no operará de manera aislada. El sistema estará conectado a los centros de comando y control de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, permitiendo el intercambio de información en tiempo real y una respuesta más rápida ante posibles amenazas. Además de combatir actividades ilícitas, el radar contribuirá a incrementar la seguridad de la navegación aérea civil, facilitando el seguimiento de aeronaves y optimizando el control del tráfico aéreo dentro del territorio nacional.
Cuando entre en servicio en 2027, el LTR-25 Lanza se convertirá en uno de los principales sensores estratégicos de la defensa ecuatoriana y en una herramienta clave para el control y protección del espacio aéreo nacional.



