El Ministerio de Defensa argentino puso en órbita su primer nanosatélite para validar tecnologías espaciales

El Evaluador Tecnológico Nano Sat (ETNS), desarrollado por CITEDEF con participación del Ejército Argentino, fue lanzado a bordo de un Falcon 9 de SpaceX durante la misión Transporter-18. El dispositivo ya se encuentra en órbita terrestre baja y comenzará ahora una etapa de pruebas destinada a validar sus sistemas en el entorno espacial.
El Ministerio de Defensa concretó el lanzamiento de su primer nanosatélite de desarrollo tecnológico. Se trata del Evaluador Tecnológico Nano Sat (ETNS), un CubeSat desarrollado por el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF), con participación del Ejército Argentino a través de la Dirección General de Comunicaciones, Informática y Ciberdefensa. El ETNS fue puesto en órbita como parte de la misión Transporter-18, mediante un cohete Falcon 9 de SpaceX, desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 4E (SLC-4E) de la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California. El lanzamiento marca un paso relevante para el desarrollo de capacidades espaciales vinculadas con la Defensa, aunque el objetivo del dispositivo no es prestar un servicio operacional. El ETNS fue concebido como una plataforma de evaluación tecnológica, destinada a llevar al espacio sistemas que hasta ahora fueron ensayados en tierra y obtener experiencia en las distintas fases de una misión satelital.
Un laboratorio tecnológico en órbita
El proyecto integra distintas disciplinas vinculadas con el desarrollo de sistemas espaciales: electrónica, generación y gestión de energía, comunicaciones, navegación, control de actitud, software de misión, procesamiento de datos y estructuras.
La iniciativa contempla así una misión de extremo a extremo: desde el funcionamiento del vehículo y sus sistemas de energía hasta la transmisión de telemetría, el procesamiento de información y el establecimiento de enlaces con las estaciones terrestres. El satélite operará en órbita terrestre baja (LEO), a una altura prevista de entre 500 y 600 kilómetros. A esa altitud, completará una vuelta alrededor de la Tierra en aproximadamente 90 minutos. Una vez desplegado, el proyecto pasa de la etapa de ensayos en tierra a la validación de los sistemas en condiciones reales de operación espacial. Para ello, el ETNS estará vinculado con estaciones de seguimiento y antenas terrestres contempladas dentro de la misión.

La participación del Ejército
La intervención del Ejército Argentino en el desarrollo del nanosatélite se canalizó a través de la Dirección General de Comunicaciones, Informática y Ciberdefensa, articulando sus capacidades con las de CITEDEF. La experiencia busca generar conocimientos aplicables a futuros desarrollos tecnológicos para la Defensa, particularmente en áreas como las comunicaciones, el procesamiento de información y el empleo de servicios satelitales. Al mismo tiempo, la misión permite capacitar personal especializado en el ciclo completo de un sistema espacial, incluyendo diseño, integración, lanzamiento, puesta en órbita, seguimiento, operación y análisis de los datos obtenidos. El ETNS había sido presentado públicamente en 2025, durante el Congreso Argentino de Tecnología Espacial, bajo la denominación “Evaluador Tecnológico Nano Sat (ETNS) Cubesat CITEDEF - Ejército Argentino”.
Del laboratorio a la órbita
El principal objetivo de esta etapa será determinar cómo responden en el espacio las tecnologías desarrolladas y validar los resultados obtenidos durante los ensayos realizados en tierra. Con el nanosatélite ya en órbita, se abrió ahora la ventana para establecer los primeros enlaces de comunicaciones y comenzar con la recepción y evaluación de los datos de telemetría. Los resultados de la misión permitirán identificar el comportamiento de los distintos subsistemas y aportar información para definir nuevas líneas de investigación y desarrollo. El conocimiento adquirido podrá traducirse posteriormente en procedimientos, formación de especialistas y nuevas capacidades tecnológicas destinadas al ámbito de la Defensa Nacional. Más que un satélite operacional, el ETNS representa así un banco de pruebas en órbita: una plataforma para adquirir experiencia, validar tecnologías nacionales y reducir la distancia entre la investigación realizada en tierra y las exigencias de una misión espacial real.




