Embraer y la Marina de Brasil avanzan en el desarrollo de una nueva generación de drones navales
- Florencia Lucero Heguy

- 27 nov 2025
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La industria de defensa brasileña dio un paso decisivo hacia la modernización de sus capacidades aeronavales. Embraer y la Marina de Brasil formalizaron un acuerdo para el desarrollo de una línea específica de drones navales de gran porte, categorías CAT 3, CAT 4 y CAT 5, marcando un cambio de escala en la cooperación tecnológica entre ambas instituciones. El entendimiento se enmarca en la evolución de los acuerdos de asociación firmados en 2022 y 2024, originalmente centrados en el perfeccionamiento del radar Gaivota X y en proyectos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).
Hasta ahora, la colaboración entre Embraer y la Marina estaba enfocada en sistemas de radar embarcados y vigilancia costera. Sin embargo, la creciente demanda por medios no tripulados y la experiencia acumulada por las fuerzas brasileñas, que ya operan drones de superficie, submarinos autónomos y municiones merodeadoras, impulsaron la ampliación del acuerdo hacia vehículos aéreos no tripulados (VANT) de alto desempeño. La iniciativa consolida el concepto de un eventual “Embraer Naval”, capaz de centralizar proyectos estratégicos del ámbito marítimo y potenciar la Base Industrial de Defensa.
El nuevo programa contempla el desarrollo de una familia de drones con múltiples configuraciones, incluyendo versiones capaces de alternar entre despegue y aterrizaje vertical (VTOL) y despegue convencional (CTOL). Esta flexibilidad permitirá adaptar cada plataforma a misiones embarcadas, operaciones en tierra o perfiles combinados. También se evalúa la incorporación de versiones navales del e-VTOL de EVE —empresa del grupo Embraer— para tareas de enlace, transporte de carga ligera, evacuación médica y operaciones especiales.
En paralelo, se estudia la navalización del A-29 Super Tucano como un vector tripulado de apoyo a las misiones navales. Esta versión reforzada podría desempeñar tareas de patrullaje marítimo, reconocimiento, ataque a superficie, búsqueda y rescate, entrenamiento avanzado y apoyo aéreo cercano para la Infantería de Marina. Su eventual incorporación complementaría a los nuevos drones en un esquema mixto de operación aeronaval.
Entre los proyectos no tripulados, el SARP-E CAT 4 se perfila como uno de los desarrollos más avanzados. Según los estudios preliminares, la plataforma podrá alcanzar velocidades de 120 nudos, operar a 25.000 pies y emplear pods de motores para despegue vertical. En configuración CTOL, dispondría de una carga útil de hasta 320 kilos y autonomía para misiones más allá del horizonte, con una permanencia en estación de hasta seis horas.
Los drones estarán equipados con sistemas SATCOM o RF en línea de vista, sensores electroópticos e infrarrojos, radares de apertura sintética, indicadores de objetivos móviles y designadores láser, lo que permitirá funciones de patrullaje marítimo, inteligencia, vigilancia, reconocimiento y búsqueda y rescate, entre otras.



