La Armada de Perú incorpora dos nuevas patrulleras marítimas
- Florencia Lucero Heguy
- hace 11 minutos
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En una ceremonia celebrada en el Muelle Antedique de la Base Naval del Callao, la Marina de Guerra del Perú (MGP) dio la bienvenida oficial a las patrulleras marítimas PM-210 BAP Río Huarmey y PM-211 BAP Río Nepeña, las embarcaciones número 7 y 8 del programa PGCP-50, destinadas a reforzar la vigilancia y control del dominio marítimo peruano.
El acto, que reunió a altas autoridades del gobierno y de las Fuerzas Armadas, marcó un hito en la modernización de la flota naval peruana. El presidente interino José Jerí, el comandante general de la Marina, almirante Javier Bravo de Rueda, y otras autoridades destacaron la importancia estratégica de estas unidades para la soberanía marítima.
“Estas modernas unidades guardacostas se desplegarán a lo largo de nuestro litoral para vigilar, proteger la vida humana en el mar, defender el medio ambiente marino y reprimir actividades ilícitas como la pesca ilegal y el contrabando”, enfatizó el almirante Bravo de Rueda durante la ceremonia.
Las nuevas patrulleras fueron construidas y parcialmente ensambladas en el astillero SIMA Chimbote, con apoyo técnico de la compañía surcoreana STX Offshore & Shipbuilding, dentro del proyecto de inversión pública orientado a recuperar y potenciar las capacidades industriales navales del país.

Ambas unidades forman parte de un programa que busca ensamblar hasta diez patrulleras del tipo PGCP-50, diseñadas bajo la misma familia de la clase Río Pativilca. Estas embarcaciones cuentan con una eslora de aproximadamente 55,3 metros, manga de 8,5 metros y un desplazamiento de cerca de 465 toneladas métricas. Están propulsadas por motores diésel que les permiten alcanzar velocidades de hasta 23 nudos y embarcar una tripulación de alrededor de 39 personas.
En cuanto a su poder de fuego y capacidades operativas, las patrulleras están equipadas con estaciones de armas de acción remota, incluyendo un cañón principal de 30 mm y dos sistemas de 12,7 mm, además de capacidad para embarcar botes RHIB para operaciones de interdicción y rescate.
La incorporación de estas unidades llega en un contexto de creciente atención a la seguridad marítima regional, donde las amenazas como la pesca ilegal e infracciones en aguas jurisdiccionales han llevado a fortalecer los medios disponibles para la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (Dicapi).
Con estas nuevas patrulleras, la MGP aspira no solo a ampliar su presencia operativa más allá de la Zona Económica Exclusiva, sino también a consolidar la transferencia de tecnología y experiencia en construcción naval dentro del país.
