Los hermanos Batista compran el 100% de la brasileña Avibras
- Florencia Lucero Heguy

- hace 3 minutos
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Los empresarios Joesley y Wesley Batista, propietarios del grupo J&F, avanzaron en la adquisición del 100% de Nova AVB, la sociedad que controla a Avibras Aeroco, una de las principales compañías de la industria de defensa de Brasil. La operación será realizada a través de Globe Investimentos, el family office de los hermanos Batista, y ya fue notificada al Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE). El cierre de la transacción está sujeto a la aprobación del organismo y a la finalización de los trámites correspondientes. El monto de la operación no fue divulgado. La adquisición supone un cambio significativo en la estructura de propiedad de una empresa considerada estratégica para la Base Industrial de Defensa brasileña, especialmente por sus capacidades en cohetería, misiles, propulsión e integración de sistemas complejos.
De una crisis financiera a un nuevo propietario
La llegada de los Batista se produce después de una de las crisis más profundas en la historia de Avibras. La compañía ingresó en recuperación judicial en marzo de 2022, con deudas declaradas por alrededor de US$116,7 millones. La crisis derivó además en una huelga de los trabajadores que se extendió durante aproximadamente 1.280 días, hasta marzo de 2026. El conflicto concluyó con un acuerdo que contempla el pago de unos US$44,7 millones en pasivos laborales.
Como parte de la reestructuración, los activos industriales y tecnológicos fueron separados del pasivo de la antigua Avibras. Así nació Avibras Aeroco, una nueva sociedad que concentra las fábricas, la propiedad intelectual y los principales programas tecnológicos de la compañía. La nueva estructura comenzó a operar formalmente en 2026 y retomó la actividad industrial en Jacareí, São Paulo, después de años de paralización. Los Batista ya habían puesto dinero en Avibras La adquisición no representa el primer vínculo de la familia Batista con la compañía.
Antes del acuerdo de compra, Joesley Batista participó en una operación de financiamiento privado por aproximadamente US$58,4 millones, destinada a proporcionar liquidez y permitir la recuperación de las operaciones industriales de Avibras Aeroco. Con la nueva operación, los Batista pasarán de ser inversores dentro del proceso de recuperación a convertirse en controladores de la totalidad de la estructura societaria que concentra la operación industrial de Avibras Aeroco. La adquisición será canalizada a través de Globe Investimentos, vehículo que la familia también utilizó en 2025 para adquirir una participación de 4,99% en Usiminas.

Qué queda bajo el control de la nueva Avibras
Avibras Aeroco concentra algunos de los programas tecnológicos más importantes de la industria de defensa brasileña. El producto más conocido es el sistema ASTROS, una familia de lanzadores múltiples de cohetes y misiles desarrollada por la compañía y utilizada por las Fuerzas Armadas de Brasil y clientes internacionales. El portafolio también incluye el MTC-300, el misil táctico de crucero desarrollado para el Ejército Brasileño, además de diferentes familias de cohetes, sistemas de propulsión y tecnologías vinculadas al sector espacial. La empresa posee además capacidades consideradas críticas en propulsión e integración de sistemas complejos, un conocimiento industrial que constituye uno de los principales activos estratégicos que quedaron dentro de la nueva estructura. Durante 2026, Avibras Aeroco también comenzó a ampliar su cartera de proyectos, con desarrollos relacionados con vehículos aéreos no tripulados y sistemas antidrones, además de continuar trabajando en sus programas de misiles y cohetes.
El regreso de la producción
La recuperación de la actividad industrial comenzó a concretarse durante 2026. La planta de Jacareí volvió a funcionar después de la prolongada paralización y la empresa comenzó a recuperar personal y capacidad productiva. En julio, además, avanzaron las conversaciones entre Avibras Aeroco y el Ejército Brasileño sobre contratos vigentes y futuros vinculados con el programa ASTROS-FOGOS. La compañía proyecta recuperar progresivamente su capacidad industrial y aumentar su participación en programas de la Base Industrial de Defensa brasileña. El desafío es particularmente importante porque Avibras no es una empresa convencional del sector: concentra conocimientos tecnológicos acumulados durante décadas y capacidades que resultan difíciles de reconstruir una vez perdidas.
Una empresa estratégica que seguirá en manos brasileñas
La operación de los Batista adquiere además relevancia desde el punto de vista de la soberanía tecnológica. Durante el proceso de crisis de Avibras, diferentes grupos extranjeros habían mostrado interés por adquirir la compañía. Entre ellos figuraron empresas vinculadas con China, Australia y Arabia Saudita. La posibilidad de que activos relacionados con misiles, cohetes y propulsión pasaran a control extranjero generó preocupación en sectores políticos y militares brasileños. El ingreso de los Batista mantiene el control de la nueva Avibras Aeroco en capital privado brasileño.
La propia empresa se presenta desde su creación como una compañía de capital brasileño enfocada en los mercados de defensa y aeroespacial, con una estrategia orientada al crecimiento y la expansión internacional.

El Gobierno también sigue de cerca el proceso
La operación se produce en un momento de mayor acercamiento entre Avibras y el Gobierno brasileño. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva visitó la planta de Jacareí el pasado 24 de julio y defendió públicamente el fortalecimiento de las capacidades de las Fuerzas Armadas y de la industria nacional de defensa. La situación de Avibras también llegó al Congreso brasileño. La Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa Nacional de la Cámara de Diputados aprobó un pedido de información al Ministerio de Defensa sobre la reorganización societaria y la preservación de los activos tecnológicos de la compañía. La preocupación tiene una explicación: la reestructuración separó jurídicamente a la antigua Avibras, que mantiene el proceso de recuperación judicial y buena parte de los pasivos, de Avibras Aeroco, que concentra la operación industrial y los activos tecnológicos.
Los Batista amplían su presencia en defensa
Para Joesley y Wesley Batista, la operación representa también una diversificación de sus inversiones hacia un sector estratégico y de alta tecnología. La utilización de Globe Investimentos como vehículo responde a la estrategia de la familia de canalizar a través de su family office nuevas inversiones que quedan fuera del núcleo tradicional de negocios de J&F. Con la adquisición de Avibras, los empresarios ingresan de lleno en una industria que combina defensa, tecnología, aeroespacio e innovación, y que además tiene una fuerte vinculación con programas estratégicos del Estado brasileño. El principal desafío será ahora transformar la recuperación financiera en una recuperación industrial sostenida, asegurar nuevos contratos, recomponer capacidades productivas y posicionar nuevamente a Avibras en los mercados internacionales.
La operación todavía deberá atravesar el análisis del CADE, pero, si obtiene la aprobación definitiva, los hermanos Batista quedarán al frente de una de las compañías más sensibles de la industria de defensa brasileña.



