Pucará Defensa en Aselsan: Vanguardia en sistemas antidrones y tecnología para la defensa
- Santiago Rivas

- hace 4 días
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Visitamos la sede de una de las principales empresas de defensa de Turquía para conocer sus capacidades, con especial foco en los sistemas antidrones, participando en una demostración de los mismos, donde se destacaron los sistemas de energía dirigida.
Por Santiago Rivas
Durante la primera semana de junio realizamos una visita a las instalaciones de la empresa turca Aselsan cerca de Ankara, para conocer de primera mano las distintas soluciones tecnológicas que tienen, pero también participar de una demostración de los sistemas antidrones que han desarrollado, los cuales vienen evolucionando gracias a lo que aprenden en el terreno, con sus sistemas desplegados en el conflicto en Ucrania y también protegiendo las fronteras de Turquía. La realidad del país en cuanto a su defensa tiene la complejidad de estar geográficamente ubicado en la región más conflictiva del mundo, con la guerra en Ucrania del otro lado del Mar Negro, el reciente conflicto entre Armenia y Azerbaiyán al nordeste, su frontera con Irán al este, con Siria e Irak al sur y también cercanos a Israel. Esto ha obligado a Turquía a tener una importante capacidad de defensa, pero también a poner a prueba sus desarrollos, convirtiéndose en un proveedor de soluciones de defensa cada vez más relevante. Entre sus ventajas se destaca el hecho de no estar dentro de los proveedores tradicionales que son reticentes a autorizar la exportación de determinadas capacidades, mientras que sus productos tienen estándares OTAN y compatibilidad con los sistemas que emplea la organización, pero también se suma que muchos de ellos están probados en combate.

Aselsan es una empresa que nació en 1975 con solo cuatro ingenieros, luego de que la crisis en Chipre le mostrara a la nación que debían desarrollar capacidades propias para producir su equipamiento para la defensa. Desde entonces crecieron sostenidamente, pero es en los últimos años en que dieron su mayor salto, hasta convertirse en la 5º empresa de defensa más valiosa de Europa, con 14.800 empleados, de los cuales 5600 se sumaron en los últimos tres años. El promedio de edad del personal es de 33 años, pero estos últimos 5600 tienen un promedio de 28 años, lo que demuestra que es una empresa con espíritu joven, lo cual le da una dinámica mucho más ágil para su crecimiento.
La empresa se divide en seis grandes campos de actividades: Defensa aérea / naval / sistemas de armas, Radar y guerra electrónica, Tecnologías de comunicación e información, Microelectrónica y electro ópticos, Sistemas de aviónica y guiado, y Transporte, seguridad, energía y atención sanitaria.
Durante la visita, pudimos conocer el espectro de productos y soluciones que tienen entre todas las áreas, el cual es enorme y cubre una gran variedad de necesidades de las fuerzas armadas, de seguridad y también áreas como la salud, esta última un resultado de la experiencia con la pandemia de Covid.
En números, la empresa tiene seis instalaciones principales, con 10,2 millones de metros cuadrados, 618.000 de ellos en superficie cubierta, con once centros de investigación y desarrollo, 5600 proveedores (2000 de ellos dentro de Turquía) y 95 clientes internacionales, además de 25 oficinas en el mundo, incluyendo una en Chile para el mercado latinoamericano. Más de 10.000 empleados pertenece al área de ingeniería, con un 45 % con licenciaturas, 25 % con maestrías y 3 % con doctorados, mientras que un 7 % de los ingresos anuales de la empresa son reinvertidos en investigación y desarrollo. Además, vienen haciendo un uso creciente de la Inteligencia Artificial para acelerar los procesos, habiendo ahorrado en 2025 un total de 730.000 horas de trabajo gracias al uso de la misma.
Por otro lado, en dos años aumentaron un 40 % su capacidad de producción e invirtieron 2720 millones de dólares, alcanzando solo en 2025 un total de 286.000 unidades de productos de distinto tipo entregados a sus clientes. En este sentido, desde la empresa destacaron que los conflictos actuales han demostrado que no solo es importante tener equipos, sino tenerlos en cantidad, debido al alto consumo de munición que se evidencia en las guerras que vienen ocurriendo en estos tiempos.
Este aumento en la demanda ha implicado 500 millones de órdenes a sus proveedores en solo un año y la empresa viene tomando medidas contra la escasez de materias primas, como, por ejemplo, en algunos casos usar acero en lugar de tungsteno, para no depender de cuellos de botella que puedan generarse por conflictos en las regiones donde se obtienen o procesan esas materias primas.

Sistema de sistemas
Dentro de las soluciones que describieron durante la primera parte de nuestra visita se destacó el Steel Dome, que es un sistema de sistemas para defensa aérea, el cual consta de cuatro capas. La primera es a nivel estratégico, para la defensa aérea de largo alcance, mientras que la segunda es a nivel operacional, la tercera es táctico y la cuarta es la defensa contra drones. Destacaron que, para que este sistema de sistemas sea eficaz debe tener un diseño inteligente, para lo cual plantean una solución multisensor, multicapa y multidominio, donde todos los sistemas deben hablar con todos y donde se busca emplear el efector más barato contra cada amenaza, lo cual es crucial en entornos de saturación de amenazas, en donde la guerra tiene un trasfondo económico: cuál de los oponentes puede sostener económicamente el ritmo de las operaciones en el mayor tiempo posible, tal como se vio en el conflicto en Irán, en donde Estados Unidos y sus aliados consumieron un altísimo nivel de misiles Patriot de alto costo para derribar drones Shahed mucho más baratos.

Para esta elección de efectores implementaron el uso de IA, dado que el tiempo de la toma de decisiones se ha reducido tanto, entre la detección de la amenaza hasta su impacto, que consideran que en muchos escenarios ya no puede haber humanos en el proceso.
En el área de detección dentro del Steel Dome no solo incluyen radares y misiles, sino también sistemas de guerra electrónica y destacan a la inteligencia de comunicaciones (COMINT) como parte integral de la defensa aérea, lo cual consideran que es uno de los puntos fuertes de Aselsan. Para ello, están integrando sistemas de interferencia de radar y comunicaciones a la vez para aeronaves, de manera de negarle al enemigo el uso del espectro electromagnético.
En cuanto a la defensa aérea, destacan el uso del soft kill siempre que sea posible, ya que es el medio más económico y que genera menor riesgo de daños colaterales, mientras que en cuanto al hard kill plantean tanto la destrucción por medios cinéticos (impactando con algún arma contra el blanco) como no cinéticos (por medio de energía dirigida).
El concepto del sistema de sistemas lo dividen en cuatro grandes áreas: Detección, Toma de decisiones, Intercepción y un área transversal de comunicaciones.

Dentro de lo que es el área de intercepción empleando misiles, parten desde el sistema Siper de largo alcance (más de 100 km), siguiendo por el Hisar O/ER de mediano alcance (40 km) y el Hisar A de corto alcance, para ir al PMADS de muy corto alcance. Luego poseen el Korkut de cañones de 35 y 25 mm y el Gürz híbrido que combina misiles del PMADS y la torreta del Korkut. Finalmente se pasa a los sistemas de energía dirigida, como el Gökberk que emplea láser o el Ejderha que usa radiofrecuencia, y los antidrones Şahin y el sistema Ihtar de detección.
Los sistemas de corto alcance como el Korkut, el PMADS y el Gürz son también eficaces contra drones, especialmente los del tipo Shahed o similares, donde, por ejemplo, el Korkut puede detectar drones kamikaze a 18 km de distancia y derribarlos a 4 km, habiéndose probado con éxito en combate ya en repetidas oportunidades.

Defensa anti drones
Los drones vienen revolucionario el campo de batalla en los últimos años, con un crecimiento exponencial en cuanto a su eficacia, capacidades y cantidad empleada, lo que obliga a las fuerzas armadas y de seguridad a adoptar capacidades para contrarrestarlos con la mayor eficacia posible. Esto parte de analizar qué amenazas se espera enfrentar y qué activos hay que proteger, lo que va a determinar el tipo de sistemas antidrones que se deben incorporar.
Aselsan ha desarrollado un gran espectro de soluciones para organizar toda la defensa contra drones, que parten desde el centro de operaciones contra drones, sistemas de detección con capacidad de soft kill a través de interferidores o haciendo spoofing, armas láser con 5 y 10 kW de potencia, drones interceptores, cañones de 25 mm con munición con espoleta de proximidad, torres fijas o móviles para lanzagranadas de 40 mm o ametralladoras de 7,62 o 12,7 mm con munición con espoleta de proximidad y torretas con escopetas calibre 12.

Para la detección cuentan con el sistema Ihtar que cuenta con un radar, un sistema electro óptico de detección y sistema de contramedidas electrónicas para interferir los drones. En cuanto a los interferidores, desde Aselsan han aprendido que los rusos están empleando en las comunicaciones frecuencias por afuera de las autorizadas por la ITU (International Telecommunication Union, la agencia de las Naciones Unidas que ayuda a los países a coordinar cómo se utiliza el espectro radioeléctrico para la comunicación a nivel mundial), mientras que los interferidores en el mercado solo abarcaban aquellas autorizadas, por lo que son inefectivos. Esto llevó a que trabajen en sistemas que primero identifican la frecuencia escaneando la totalidad del espectro y luego interfiere solo esa frecuencia, lo que le permite tener más alcance. Así, hoy se están usando frecuencias de hasta 8 GHz, mientras que la ITU plantea bandas que alcanzan en lo que se conoce como UHF hasta los 3 GHz.
Además tienen interferidores de señal GNSS, rastreando entre los 484 canales existentes e interfiriendo aquel que está usando el sistema enemigo.

Para realizar hard kill, destacaron primero el Gökberk, que es un sistema láser que cuenta con una versión con 5 kW de capacidad y una nueva de 10 kW, que además es de menor tamaño, gracias al avance tecnológico. El de 10 kW tiene un alcance efectivo contra drones pequeños tipo FPV de hasta 2 km, necesitando menos de 5 segundos para destruir el blanco y posee capacidad de disparar a múltiples drones sin necesidad de recarga. El sistema se monta sobre un tráiler pequeño, que puede ser remolcado por un vehículo liviano, mientras que la versión de 5 kW va montada sobre un camión.

El Ejderha es un sistema que emplea radiofrecuencias en banda L para fundir los circuitos de los drones, necesitando un segundo para hacerlo, pudiendo apuntar a un área sobre la que se hace la emisión, lo que hace posible enfrentar ataques de enjambres de drones. Es además muy útil contra drones de fibra óptica que no pueden ser interferidos y su alcance efectivo es de más de 1000 metros, aunque están trabajando en aumentar la potencia de los magnetómetros para lograr más alcance.
Estos sistemas de energía dirigida son muy útiles en zonas pobladas, donde el empleo de munición acarrea un riesgo de daños colaterales.

Por otro lado, poseen el Gökalp, pensado tanto contra drones mayores, tipo Shahed, como contra drones tipo FPV pequeños, el cual cuenta con un radar que puede montarse sobre una pick up, ya que pesa solo 400 kg, con los operadores en el asiento trasero de la camioneta, mientras que tanto en una camioneta (con los sistemas electro ópticos en el techo) como en un remolque (con su torreta con sistemas electro ópticos) se llevan los drones interceptores que serán lanzados para neutralizar la amenaza. Tiene hasta 18 km de alcance para drones tipo Shahed o 7 km para drones FPV, con capacidad para detectar, seguir y clasificar drones, empleando IA para diferenciarlos de aves u otros objetos voladores, y también usando algoritmos para una operación autónoma.

El sistema Korkut 25 es otra solución para hard kill pero de tipo cinético, usando una torreta con cañón de 25 mm que puede montarse en vehículos, remolques o estar fija, usando munición airburst con espoleta de proximidad cuya detonación de produce a la distancia fijada por el sistema de detección del blanco, que calcula la velocidad y rumbo de este y el punto exacto en que debe explotar la munición para destruirlo, lo cual les ha permitido derribar drones Shahed con solo cuatro disparos, lo que significa un costo inferior a 1000 dólares. Cada munición utiliza bolas de tungsteno, con unas 400 en las de 35 mm, pero también pueden usar de acero en municiones más económicas.
Con menor alcance, el sistema Şahin Dual es una torreta a la que se puede equipar con lanzagranadas de 40 mm y una ametralladora de 7,62 mm junto a otra de 12,7 mm, donde los dos sistemas de mayor calibre pueden usar munición con espoleta de proximidad. El alcance efectivo es de más de 700 metros para el primero, más de 250 para el segundo y 150 o más para el tercero. El Şahin es similar, pero con una sola arma. Finalmente, para el menor alcance, tienen el Miğfer, que es una torreta con dos escopetas calibre 12 con alcance efectivo de más de 100 metros.

Demostración
Durante nuestra visita fuimos al campo de pruebas de la empresa donde evalúan todos los sistemas que emiten señales por radiofrecuencia y láser, en donde se realizó una demostración de los sistemas. Allí, además de exhibirse varios de los equipos nombrados arriba, se hizo una demostración de la combinación entre el sistema contra-UAV Ihtar, el sistema de armas láser Gökberk y el sistema de microondas de alta potencia Ejderha contra amenazas de mini y micro-UAV. La demostración validó la eficacia de un enfoque de defensa en capas, combinando capacidades avanzadas de detección, soft y hard kill dentro del nivel más bajo de la arquitectura de defensa aérea Steel Dome de Turquía.

La demostración contó con drones controlados por radio, drones controlados por fibra óptica y drones operando en formaciones de enjambre, todos los cuales fueron detectados y rastreados mediante la arquitectura integrada de mando y control.
El Sistema de Defensa contra Drones de Aselsan (DRONDEF), que puede neutralizar amenazas de mini/micro UAV, tiene un alcance de detección de 10 km y consiste en la destrucción física y funcional de subsistemas con estructura en capas. Todos los subsistemas pueden gestionarse desde un único Centro de Mando y Control. El sistema DRONEDEF proporciona protección contra amenazas de mini/micro UAV con sus configuraciones móviles e integradas en las áreas de protección de instalaciones críticas, protección de convoyes y autodefensa.

Durante la demostración, el escenario comenzó con dos drones controlados por fibra óptica acercándose a los sistemas en formación de enjambre. Detectadas y clasificadas por el sistema contra-UAV Ihtar integrado con el radar multifuncional de vigilancia Aura 200-G, las amenazas fueron evaluadas automáticamente por el Centro de Operaciones de Defensa de Drones y asignadas al sistema de microondas de alta potencia Ejderha, que neutralizó con éxito ambos objetivos utilizando su capacidad de energía dirigida. La demostración continuó con dos drones controlados inalámbricamente que se acercaron en direcciones diferentes, simulando un entorno de amenaza complejo y dinámico. Tras su detección y clasificación, el Ihtar empleó sus capacidades de soft kill para interrumpir y neutralizar eficazmente ambas amenazas antes de que pudieran alcanzar rangos críticos de combate. En la fase final del escenario, un dron controlado por fibra óptica fue lanzado hacia la zona defendida para demostrar las capacidades de hard kill del sistema. Tras ser detectado y clasificado mediante la arquitectura integrada, el objetivo fue asignado al sistema de armas láser Gökberk, que adquirió, rastreó y destruyó con éxito el dron mediante un disparo láser preciso, completando la demostración y validando el enfoque en capas de para la defensa contra UAV.
Aselsan destacó los roles complementarios de sus soluciones avanzadas contra-UAV que operan dentro de una arquitectura unificada de mando y control durante la demostración en vivo. En el núcleo de la capa de detección, el radar multifuncional de vigilancia Aura 200-G proporciona detección, seguimiento y clasificación de amenazas aéreas a largo alcance, mientras que el Ihtar ofrece capacidades de evaluación de amenazas impulsadas por IA y de eliminación blanda contra UAVs hostiles. Fortaleciendo la capa de eliminación dura, el Ejderha emplea tecnología de microondas de alta potencia para interrumpir o desactivar los sistemas electrónicos de amenazas de drones, mientras que el Gökberk neutraliza objetivos mediante enfrentamientos precisos basados en láser. Juntos, estos sistemas forman una arquitectura de defensa en capas y coordinada capaz de contrarrestar amenazas tanto individuales como de enjambre de UAV.



