Armenia elige alejarse de Rusia y reforzar su alianza con Occidente
- Ignacio Montes de Oca
- hace 1 hora
- 3 min de lectura

Por Ignacio Montes de Oca
En las elecciones armenias, el presidente pro occidental Nikol Pashinyan y su partido Contrato Civil obtuvo el 49,8 % y 61 bancas en el Parlamento. Son suficientes para gobernar en solitario, pero necesita el apoyo de otros partidos para llegar a los 70 escaños, necesarios para reformas constitucionales y que a su vez son la clave en las negociaciones con Azerbaiyán. Se impuso así al pro ruso Samvel Karapetyan del Armenia Fuerte, que logra el 22 %, con un 14 a 16% de las mesas escrutadas. Contrato Civil obtiene la mayoría absoluta en el Parlamento con más de 60 de los 101 escaños disponibles. Pashinyan avisó que puede formar un gobierno propio sin necesidad de acudir a una coalición con Alianza Armenia (9%) y Armenia Próspera (5%).
Durante la campaña hubo una fuerte injerencia de Putin, que apoyó un plan para que hasta 100.000 integrantes de la diáspora armenia en Rusia viajen para votar por el candidato del Kremlin. Se usaron ONGs como Evrazia para facilitar ese traslado hacia Armenia.
Además, Moscú llevó adelante varias campañas para instalar la idea que Pashinyan sufre una enfermedad terminal, que planea llevar a Armenia a una nueva guerra, la creación de sitios falsos como “Yerevan1” con granjas de bots para empujar la candidatura de Karapetyan y una prohibición temporaria para la importación de productos armenios clave como flores, coñac, vino, berenjenas, papas, frutas secas y pescado. Las exportaciones a Rusia representan unos U$S 3.000 millones anuales. Incluso, Putin advirtió públicamente que Armenia podría enfrentar un “escenario ucraniano” si seguía con su integración europea y Dmitry Medvedev, el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, insinuó que Nikol Pashinyan podría terminar como Trotsky.
Rusia mantiene aún al menos 3.000 soldados desplegados en Armenia, acuartelados en la base militar de Gyumari, que es la más grande de Rusia en el Cáucaso meridional. El acuerdo bilateral de 1995, renovado en 2010, le da derecho a Rusia a sostener esa presencia hasta el año 2044. Hasta hoy Ereván evitó denunciar ese acuerdo por una posible reacción rusa.

Rusia es el principal mercado externo de Armenia, con un 35% del comercio exterior y entre un 20 y un 25% del PBI armenio. Es también su fuente principal de energía, con el 82% del gas natural consumido en 2025. Armenia lo recibe con precios preferenciales y Putin ya advirtió que revisará esa política de beneficios y que cortará los envíos si ingresa en la Unión Europea. Además, hasta el 98% de los granos importados proceden de Rusia y una ruptura podría afectar hasta el 30% del PBI armenio. Armenia le exporta a Rusia alimentos procesados, bebidas alcohólicas, tabaco y manufacturas ligeras por unos U$S 3.000 millones anuales. Las remesas enviadas por los armenios que viven en Rusia, entre 2,2 y 3 millones, es una fuente crucial de ingresos porque representan la mitad del total enviado anualmente por la diáspora. De todos modos, la balanza bilateral se redujo a casi la mitad, unos U$S 6.700 millones, desde 2022 como consecuencia de las sanciones occidentales tras la invasión a Ucrania.
Pese a los factores económicos y la presión política, la mayoría de los armenios le dio la espalda a Karapetyan y Putin de acuerdo a lo que expresan por ahora las urnas. La traición de Putin a negarse a aplicar los principios de la OTSC durante la Guerra de Nagorno Karabaj en 2020/2023 con Azerbaiyán iniciaron un proceso de ruptura que hoy estaría siendo respaldado por la mayoría de los armenios en las elecciones. Desde entonces, Armenia congeló su presencia en la OTSC, recuperó el control de fronteras con Irán y Turquía delegadas hasta entonces en las tropas del Kremlin, firmó acuerdos con la UE y EEUU. y reemplazó a Rusia como proveedor militar con nuevos contratos, en especial con compañías francesas e indias.
Hay un dato igual de relevante: tanto Azerbaiyán como Turquía apoyaron públicamente la reelección de Pashinyan, que está impulsando el acuerdo de paz con Azerbaiyán y la normalización de relaciones con Turquía.
Un triunfo de Pashinyan y Contrato Civil acelera el proceso de pedido formal de integración de Armenia a la UE; una mayoría parlamentaria y la poca presencia pro rusa permite resolver los pasos necesarios para avanzar en esa integración delineada en la Ley de Adhesión de abril de 2025 y en el acercamiento con EEUU y otros estados occidentales.



