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Pucará Defensa con Sanco Defense: El jugador argentino en el mercado de drones interceptores

hace 2 horas
11 min de lectura

 

Una nueva empresa argentina incursiona en el mercado de drones, produciendo los primeros interceptores en América Latina, destacándose por el desarrollo propio de inteligencia artificial para su sistema de vuelo autónomo. Fuimos a conocerlos para mostrar de qué se trata el interceptor de Sanco Defense.

 

En la guerra de sistemas aéreos no tripulados el secreto no está tanto en la aeronave en sí, sino en el software y los sensores que lleva, los cuales son la diferencia entre una aeronave a radiocontrol y un verdadero sistema de guerra efectivo. En tiempos en que el empleo de estos drones se ha masificado, los desarrollos de sistemas también han comenzado a surgir en todo el mundo, pero no todos resultan interesantes y muchos no son más que ideas. Por eso, cuando vimos el desarrollo de la empresa argentina Sanco Defense gracias a la presentación que se hizo en Brasil en la feria COP, nos pusimos en contacto con quienes son los padres del proyecto, Santiago y Tomás Sánchez Córdova, y fuimos a visitarlos para conocer de qué se trata su iniciativa, encontrando un concepto muy desarrollado de dron interceptor que ya está avanzando muy bien en las pruebas de vuelo.

 

Pucará Defensa: ¿Cómo es el origen de Sanco Defense?

Santiago Sánchez Córdova: Nosotros tenemos una pasión por las armas, a los dos nos gusta ir a tirar. Yo fui a trabajar a Londres a un programa de Venture Capital, incubación de startups con inteligencia artificial y cuando volví vi que la inteligencia artificial iba a generar una oferta muy grande de productos de software. Yo siempre trabajé en software y dije, ‘me parece que voy a tener que pasarme a hardware, entonces vamos a investigar qué cosas de hardware se mezclan con las tecnologías de hoy en día’. Y también por curiosidad e intriga de cómo funcionan las cosas empezamos a ver el tema de los drones, con Tommy. Yo lo llamo y le digo, ‘voy a armar un drone, tal vez le ponga una Glock abajo’. Parecía un proyecto divertido, arrancó como un hobby, y enseguida Tommy se sumó. No era para venderlo a nadie, solo como diversión. Pero eso te muestra la facilidad con la que cualquiera le puede poner una pistola a un drone. Entonces compramos un drone desarmado en China, muy viejo. La controladora de vuelo tenía como 12 años, era la más vieja de todas. Estuvimos como seis meses para armarlo. Nosotros venimos del área de negocios, de ingeniería nada. Y soldando, programando, hasta que un día voló el drone. Era un exadrone bastante grande. Cuando voló planteamos poner la Glock abajo y contratamos a una persona del exterior que hizo un diseño en 3D para el montaje de la pistola. Hicimos una prueba donde hicimos unos disparos y era espectacular. Se disparaba con el control de la Play, que se conectaba al motor a través de una ESP32 y le damos la señal con la X y apretaba el gatillo.

Con eso nació todo, dijimos ‘después de haber hecho esto podemos hacer casi cualquier cosa’. Pensé que nos teníamos que pasar a los interceptores y aprender de eso ¿por qué? Porque al venir del área de Venture Capital a vos te enseñan que trates de hacer algo que sea lo más escalable posible. Y los interceptores es lo más escalable posible.

 


PD: Es algo más nuevo y tiene un desarrollo que está naciendo.

SSC: Exactamente. Está en desarrollo en todo el mundo, hay algunos más avanzados, otros no, unos que usan un motor jet, otros que usan el motor eléctrico, otros a combustión. Yo me pongo a hacer el primer interceptor sin saber diseñar en 3D, que fue una barrera de aprendizaje muy grande, y armo uno que era una carcasa que no volaba pero era bastante lindo. Desarmamos el otro y le ponemos las piezas del otro. Lo prendíamos y giraba las hélices, pero no volaba. Y ahí pienso que me parece que llegué a mi capacidad técnica máxima. Tenía que conseguir a alguien más inteligente que yo y alguien me presenta a Iñaki Martínez Soria. Tommy estaba viviendo en España y nosotros empezamos a avanzar desde acá. Iñaki trabaja en el mundo aeroespacial, muy bueno para los negocios de defensa, tiene muchos contactos en el mundo de la defensa, y él me presenta a nuestro ingeniero principal, el CTO, y a Nicolás Velázquez, que es el ingeniero de Inteligencia Artificial.

Con la carcasa que teníamos, les compartimos la visión que teníamos con Tommy, que era armar la fábrica de interceptores más grande de Latinoamérica, porque no hay nadie que lo haga. Yo me siento con él y le digo, ‘voy a poner la fábrica más grande de interceptores de Latinoamérica, si te querés sumar, es ahora. Estoy apurado porque estoy primero de todos, no vi nadie que lo haga, pero llegué mi capacidad técnica máxima’. Y me responde ‘No sé cómo funcionan los drones, pero sé cómo hacer naves espaciales’. Así que le dije que no importaba ‘yo te enseño cómo funciona un drone y vos después le metes todos lo que sabés’. Yo le enseñé a él, que es el tipo más inteligente que conozco, cómo funcionaban los drones, y él después le metió todos los condimentos arriba y sacamos un drone espectacular. Lo mismo pasó con Nicolás Velázquez, que fue ingeniero de Inteligencia Artificial del Ejército. Le compartimos la visión, lo invitamos a sumarse y se sumó. Así se armó el equipo, que somos cinco, Tommy y yo, nuestro ingeniero, Nico e Iñaki.

Hicimos unas primeras pruebas, estuvimos bastante tiempo para que el primer drone vuele bien, porque teníamos problemas de vibración, contactamos a una persona que nos ayudó mucho, hay que destacarlo, se llama Sergio, que es de los mejores pilotos de drones en Argentina. Lo fuimos a ver con nuestro drone, que volaba pero iba despacio. Sergio nos dijo, ‘cámbienle esto, esto y esto, y tóquenle acá’. Compramos todo lo que nos dijo y el drone empezó a volar espectacular.

Ahí empezamos con las horas de vuelo y en el medio Nico empieza a hacer el sistema de inteligencia artificial y entrenó un modelo que detecta cuadcopters. Empezamos a correr el modelo de IA en computadora, es decir, podés ver en la computadora lo que ve el drone, pero ya detecta a los quadcopters y hace un cálculo de cuánto tiene que corregir para que el drone vaya y le pegue. Para llegar a este sistema tenés que conectar la cámara con un Raspberry Pi o una Jetson Nano de Nvidia, que son unas computadoras muy chiquitas que pueden procesar los modelos de inteligencia artificial y eso le dice a la controladora de vuelo para dónde deben girar los motores, qué velocidad para qué lado y con eso intercepta.

 


PD: o hace de manera totalmente autónoma.

SCC: Sí, siempre con un humano en el proceso para evitar cualquier tipo de daño a civiles o cualquier cosa mala que pueda pasar. Hoy corre la computadora, ya estamos trabajando con el sistema dentro del drone, lo estamos probando. La idea es que el sistema vuele todo dentro del drone, para que resista al jamming, si se corta totalmente la comunicación sigue igual.

Nuestro siguiente paso es terminar el sistema de inteligencia artificial y agregar algún partner que nos ayude a trabajar para la detección de los drones y armar un sistema donde el radar lo detecte y le pase los cálculos vectoriales de vuelo a nuestro drone, para que se pueda disparar o para que el operador lo dispare de la manera correcta hacia donde está la amenaza.

 

PD: La idea de un socio que sería un fabricante de radares.

Tomás Sánchez Córdoba: Por darte un ejemplo en un nombre es INVAP. Charlamos una vez con ellos y dijimos que cuando estemos más avanzados volviéramos a hablar.

SSC: Ellos tienen un sistema de detección muy bueno y nos interesa trabajar con ellos.

Nuestra idea sería tener un partner que nos permita un lugar donde nosotros podamos traer dos drones, el nuestro y uno que sería la amenaza que ellos hacen la detección, nos pasan los cálculos vectoriales y nosotros hacemos la intercepción. Ese sería un ejercicio espectacular para hacer en Argentina.

 

PD: ¿Cómo pueden describir las características del dron?

SSC: El dron llega a 250 km/h aproximadamente, creemos que puede alcanzar aún más. Puede volar hasta 6 km en línea de visión, un minuto y medio a máxima velocidad. Tiene 10 minutos de autonomía volando de manera vertical, si lo querés subir alto para hacer un paneo y mirar. Después se pone en modo Acro donde alcanza el máximo de velocidad en vuelo horizontal.

 


PD: ¿Cómo hacen la destrucción del dron, por impacto o proximidad?

SSC: Por ahora la intercepción es cinética, hoy el drone puede hacer una intersección de un Shahed o un Geran que van en un rumbo constante a una velocidad constante.

No vamos a llegar a la producción hasta no tener el sistema autónomo, aunque ya podemos hacerla manual. El desafío para todo el mundo de los drones es interceptar a los más chicos, lo cual es muy difícil y nosotros estamos pensando en un sistema de destrucción por proximidad. Para llegar a una espoleta de proximidad nos falta más desarrollo e investigación.

Mientras estamos buscando inversores, que es difícil. Hasta ahora lo fuimos financiando nosotros.

Nuestro cliente principal no creemos que sea el Estado argentino, nos encantaría venderle, pero la idea es financiar con exportación. Igual nos gustaría mucho hacer ejercicios con el Ejército Argentino, tal vez financiado por nosotros, para entrenar a las fuerzas de Argentina. Tienen la oportunidad de utilizar una startup que está en Argentina para entrenar a su fuerza sin poner plata y tal vez sin comprar, pero ayuda a mejorar mi producto.

Nosotros vendemos defensa aérea, no la parte de ataque, pero el usuario final puede usarlo para eso.

En seguridad también hay una necesidad, como en las cárceles, que en Brasil están metiendo droga, teléfonos, armas, con drones. También para seguridad en aeropuertos, narcotráfico o control de fronteras.

TSC: Acordate en Brasil cuando entraron en una favela y el comando vermelho usó drones para tirar granadas. Y van a seguir aprendiendo, están viajando a Ucrania a capacitarse los malos, no los buenos.

SSC: Por otro lado, el problema de los jammers es que no es un jamming instantáneo, puede tardar unos 30 segundos. Contra un drone que va a 300 kilómetros por hora necesitas un interceptor, porque si no, no vas a llegar a frenarlo.

En Dubai reventaron una planta purificadora de agua y dejaron sin agua a millones de personas, eso es mucho más grave a que te metan droga a la cárcel. Que te explote una refinería de petróleo. Son casos que se pueden llegar a dar, por ejemplo, en Colombia, si los narcos saben de esas cosas, tenés que empezar a negociar.

Por otro lado, acá podemos producir con tranquilidad sin riesgo a ser atacados, mientras que capaz que estás en Ucrania y te revientan la fábrica.

Nuestro drone además es modular en base a la electrónica, está construido con productos chinos hoy, por un tema de recursos y pruebas, pero nos han pedido que lo hagamos con proveedores de Taiwán también y estamos en contacto con proveedores de Taiwán para poder hacerlo. Los componentes hoy los compramos ya hechos, pero vimos una fábrica taiwanesa que hace a medida, y estamos hablando de hacer un controlador de vuelo, por el caso de que China invada Taiwán en algún momento, el 99% de los que hacen drones produce con piezas chinas.

 

PD: ¿Cómo es el plan de expansión? Porque yo vi que hablaban de hacer dos mil drones por mes.

SSC: Nosotros hoy lo que hacemos es chequear con los proveedores a ver si tienen stock para poder hacer mil, en caso de que lleve un pedido por mes. Para hacer mil por mes necesitamos seis operadores. El cálculo está hecho para cuatro, yo agregué dos más por las dudas. Con cuatro son doce drones que tiene que armar cada uno por día. Y para el que sabe hacer drones sabes que armar un drone, armar doce en un día es posible y más si lo tenés dividido en diferentes etapas.

Nuestra cadena de producción está dividida en seis etapas, la primera es que se imprime la carcasa, se limpia, se sacan las impurezas del frame, se colocan los insertos, después pasa a la otra persona, que le pone la parte interna, la fija y ahí le mete el controlador de vuelo, el videotransmisor y radiotransmisor, después a otra que le pone los motores, se sueldan, después se le pone la cámara y la batería y se va al gimbal para el testeo. Con 4 personas podríamos sacar 12 drones por persona por día, que son casi 1000 drones por mes.

 

PD: ¿La idea es ir escalando y hacer alguna producción más, como las placas?

SSC: Eso sería lo mejor. Es difícil, más que nada por la falta de capital que hay en Argentina. Lo podríamos financiar con ventas de exportación. Es a largo plazo ese plan.

 

PD: ¿Hoy como está el producto para salir a venderlo al mercado?

SSC: Yo creo que estamos a 85% del producto. La parte más importante es que el drone vuele a velocidad, tenga su rango, sea bastante maniobrable y detecte otros drones, es un gran avance.

 

PD: ¿Eso ya lo tienen?

SSC: Sí, eso funciona perfecto. Nos falta la parte autónoma, que queremos agregar mucho valor ahí. Además, nosotros estamos armando un software para locación de recursos, que hoy funciona plenamente en simulación, pero la idea es que el comprador pueda conectar los drones a nuestro software y sus radares. Entonces, podés seleccionar, por ejemplo, Aeroparque, como una zona protegida y alocar una cantidad de drones de los nuestros y tus radares. Entonces, en caso de que se genere una detección, podés desplegar uno de nuestros drones directamente hacia eso. Por eso le damos tanta atención a lo que es autonomía e inteligencia artificial. Nosotros vendemos un sistema, no solo un drone.

 

PD: En caso de ataques con enjambres de drones, ¿cómo trabajaría?

SSC: Lo estamos trabajando con un partner en Dubai que se llama Falcons AI. Ellos tienen el modelo de IA más descargado de Hugging Face, que la compró Nvidia. Y ya nos armaron una plataforma de simulación de enjambre para defensa. No es tan fácil armar los enjambres como parece. Hay diferentes tipos, donde vos tenés un líder y cuando se cae el líder tenés que determinar quien sigue liderando el enjambre.

 

PD: Más allá de que es el único dron interceptor en desarrollo en América Latina, ¿qué ventajas tiene frente a lo que hay en el mercado?

SSC: Hay interceptores mejores y los ucranianos están mucho más avanzados que cualquiera. Ellos están en guerra y es les da ventaja en el desarrollo, pero luego de eso está muy estandarizado. Nosotros buscamos que el precio y la calidad del producto lo haga vendible, estamos por debajo del precio de muchos, vendemos entre 3000 y 4000 dólares cada drone y los demás están casi por 5000, menos los ucranianos que están en 1000, por la escala que tienen.

 

PD: Para la región tienen además la ventaja de estar cerca.

SSC: Sí, nuestra ventaja contra los ucranianos es que algunos de sus drones no usan el sistema autónomo de guiado.

 

PD: ¿Y cómo ven a futuro el crecimiento del proyecto?

SSC: Después de terminar el producto, que es 100% nuestro foco, hacer la integración con radares y el sistema, vamos a pasar a las cajas de baterías para poder ponerlos en lugares físicos. La idea es tener cajas de baterías de 6 drones interceptores, desde donde se puedan desplegar directamente, que sean tanto fijas como móviles. Ese es nuestro producto.

Además, nos interesan mucho los UGV y los USV, así como también nos interesó el interceptor en su primer momento. Después podríamos migrar a un interceptor que lleve un motor de combustión, es algo en lo que el equipo ya tiene experiencia. Pero tampoco es algo que regionalmente se pueda vender.

En la región están empezando a mirar este tipo de drones, están entrenando a los equipos de desarrollo para hacer sistemas propios, están aprendiendo y metiéndose en la curva de aprendizaje, para aprender es difícil para ellos porque tienen mucha burocracia. Nosotros no, nosotros agarramos un producto, lo sacamos al mercado, vuelve, lo mejoramos, tenemos una iteración que es un gran valor agregado contra cualquier ejército que quiera desarrollar algo. Y tenemos la locación de recursos más fácil. Yo puedo ir y comprar lo que quiero. Eso es una gran ventaja para desarrollar algo y por eso hay potencial comercial regional para vender a diferentes países.

 

PD: ¿Han contactado ya a fuerzas en Argentina o en la región para ver qué es lo que buscan?

SSC: Estuvimos en la COP en Brasil, viendo el termómetro de las preguntas y del interés de las distintas fuerzas. La Fuerza Aérea Brasileña se mostró muy interesada, para defensa de aeropuertos, y los servicios penitenciarios también muy interesados. También ya tuvimos interés desde Argentina y algunas conversaciones.

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