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Brasil completa la sección de calificación del casco del submarino nuclear Álvaro Alberto

hace 11 minutos
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NUCLEP junto con ICN, finalizaron la construcción de la sección de calificación del casco del submarino nuclear Álvaro Alberto, la cual permitirá validar materiales, soldaduras, equipos, procedimientos industriales y personal antes de avanzar con las secciones definitivas del casco de presión.

Nuclebrás Equipamentos Pesados (NUCLEP), empresa estatal brasileña, concluyó su participación en la fabricación de la Sección de Calificación del Submarino Nuclear Convencionalmente Armado (SNCA) Álvaro Alberto, en asociación con Itaguaí Construções Navais (ICN).La finalización de esta estructura experimental, anunciada el 9 de septiembre, representa un paso técnico relevante para el programa brasileño de submarinos, ya que permitirá validar los procesos industriales que deberán emplearse posteriormente en la fabricación de las secciones definitivas del casco de presión. La Sección de Calificación no será incorporada al futuro submarino. Su función es servir como una estructura de ensayo a escala real para comprobar que los materiales, equipos, procedimientos y capacidades profesionales cumplen con los requisitos establecidos para la construcción del Álvaro Alberto.

 

Una prueba a escala real antes de fabricar el casco definitivo

El componente reproduce una parte del casco resistente que deberá soportar la presión externa durante las operaciones en inmersión. Sobre esta estructura pueden realizarse y verificarse procesos como el conformado de chapas de acero de alta resistencia, el ensamblaje de anillos estructurales, los controles dimensionales, la soldadura y la inspección de juntas. La finalidad es determinar si los procedimientos utilizados pueden reproducirse posteriormente en las estructuras que sí serán integradas al submarino. La etapa de calificación también comprende el trabajo de soldadores, operadores, inspectores e ingenieros, permitiendo comprobar tanto los procedimientos industriales como la capacidad del personal encargado de ejecutarlos. La importancia de esta instancia radica en las exigencias asociadas a la fabricación de un casco de presión. Las estructuras deben respetar tolerancias estrictas y las uniones soldadas requieren controles específicos, debido a las elevadas cargas a las que estará sometido el casco durante las operaciones a profundidad. Por eso, la Sección de Calificación funciona como un puente entre el diseño de ingeniería y la producción de las estructuras definitivas, permitiendo identificar y corregir eventuales problemas antes de avanzar sobre los componentes destinados al submarino.

 


Cuatro décadas de experiencia industrial

La conclusión de esta fase también pone en valor la experiencia acumulada por NUCLEP en la construcción naval militar brasileña. La empresa estatal participó durante aproximadamente cuatro décadas en la fabricación de estructuras y cascos de presión para submarinos brasileños. Sus antecedentes incluyen unidades construidas bajo tecnología alemana y, posteriormente, su participación en la fabricación de los cascos de presión de los cuatro submarinos convencionales de la clase Riachuelo.

 

La serie está integrada por:

Riachuelo (S40)

Humaitá (S41)

Tonelero (S42)

Almirante Karam (S43)

Los tres primeros fueron incorporados al servicio operativo, mientras que el Almirante Karam, botado en noviembre de 2025, se encuentra en la fase de pruebas de aceptación en el mar. Para Brasil, la finalización de la etapa de submarinos convencionales constituye también una transición industrial hacia el proyecto de mayor complejidad tecnológica del PROSUB: el desarrollo y construcción del primer submarino de propulsión nuclear del país. “Brasil tardó décadas en capacitar a profesionales, desarrollar tecnología y construir una capacidad industrial capaz de participar en un proyecto de esta complejidad”, señaló el presidente de NUCLEP, Adeilson Telles.

Según el directivo, el proceso de fabricación demuestra que el conocimiento necesario para llevar adelante este tipo de proyectos permanece en Brasil y debe ser preservado.

 


NUCLEP, entre el casco y la planta nuclear

La participación de NUCLEP en el programa no se limita al desarrollo del casco, la empresa también interviene en el Laboratorio de Generación de Energía Nucleoeléctrica (LABGENE), ubicado en el Centro Industrial Nuclear de Aramar, en Iperó, estado de São Paulo. El LABGENE tiene como objetivo reproducir en tierra, a escala real, la futura planta de propulsión nuclear que será utilizada por el Álvaro Alberto. El laboratorio permitirá realizar pruebas y validar distintos sistemas antes de su eventual integración en el submarino. Dentro de este proyecto, NUCLEP participa en la fabricación del Bloque 40, estructura destinada a albergar el reactor nuclear y los sistemas asociados. El suministro incluye componentes como el recipiente del reactor, tanques, acumuladores e intercambiadores de calor. De esta manera, la empresa estatal brasileña participa simultáneamente en dos de los principales componentes industriales del programa: la calificación de los procesos destinados al casco resistente y el desarrollo en tierra de la futura planta de propulsión nuclear.

 

Un submarino nuclear, pero sin armas nucleares

La denominación Submarino Nuclear Convencionalmente Armado (SNCA) es particularmente relevante para entender el proyecto. El Álvaro Alberto no será un submarino equipado con armas nucleares. La condición “nuclear” se refiere exclusivamente a su sistema de propulsión. El proyecto contempla una plataforma equipada con armamento convencional, entre ellos torpedos y misiles antibuque, pero impulsada por una planta nuclear. Esta configuración permitirá obtener una autonomía sumergida muy superior a la de los submarinos convencionales y mantener velocidades sostenidas durante largos períodos sin depender de las limitaciones asociadas a la navegación con snorkel. La combinación de propulsión nuclear y armamento convencional permitirá a la Marina brasileña disponer de una plataforma con mayor permanencia en inmersión y capacidad para operar durante períodos prolongados sin necesidad de salir a superficie o utilizar el sistema de toma de aire.

 


El próximo desafío: pasar de la calificación a las estructuras definitivas

La finalización de la Sección de Calificación no significa que el Álvaro Alberto esté entrando en su fase final de construcción. Se trata de una etapa de validación industrial previa a la producción de las estructuras que serán incorporadas al submarino. A partir de ahora, el avance dependerá de la aprobación de los procedimientos ensayados, de la evolución del LABGENE, del desarrollo de la planta de propulsión y de la disponibilidad de los recursos financieros necesarios para mantener el programa. La futura integración entre el sistema de propulsión nuclear y la estructura del submarino constituirá uno de los principales desafíos técnicos del proyecto.

 

PROSUB: el proyecto estratégico que busca completar Brasil

El Álvaro Alberto representa la etapa más compleja del Programa de Desarrollo de Submarinos (PROSUB), iniciado a partir de la asociación estratégica entre Brasil y Francia en 2008. La cooperación con Francia permitió a Brasil incorporar capacidades vinculadas al diseño y construcción de submarinos convencionales. Sin embargo, el desarrollo de la planta de propulsión nuclear y del combustible nuclear constituye un esfuerzo brasileño. El programa atravesó modificaciones de cronograma asociadas a dificultades técnicas y restricciones presupuestarias. Las previsiones divulgadas en 2026 ubican alrededor de 2038 la llegada al mar del Álvaro Alberto. En agosto, durante una visita al complejo de Aramar, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva manifestó su intención de buscar los recursos necesarios para garantizar la continuidad del proyecto, en un contexto en el que las dificultades de financiación habían generado preocupación sobre el ritmo del programa.

 

Una etapa industrial clave

La Sección de Calificación representa, en definitiva, un avance que puede resultar menos visible que el lanzamiento de un submarino, pero que tiene una importancia fundamental para el programa brasileño. Antes de fabricar las estructuras definitivas del Álvaro Alberto, NUCLEP e ICN disponen ahora de una instancia para probar materiales, procedimientos de fabricación, técnicas de soldadura, equipos y personal en una estructura de escala real. El siguiente desafío será trasladar ese conocimiento a las secciones que efectivamente compondrán el casco resistente, mientras Brasil continúa desarrollando en Aramar la tecnología necesaria para la propulsión nuclear. El objetivo final es que el país pueda completar el proceso iniciado hace décadas: pasar de operar y construir submarinos convencionales a disponer de capacidad nacional para construir y operar un submarino de propulsión nuclear, uno de los proyectos tecnológicos y estratégicos más ambiciosos de la industria de defensa brasileña.

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