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Chile realiza ejercicios en la zona de Magallanes con fuerzas terrestres, buques y submarinos

 

El Ejército y la Armada de Chile despliegan medios en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena para desarrollar ejercicios de patrullaje y vigilancia. La operación combina proyección estratégica de fuerzas, medios acorazados, unidades de artillería, buques, submarinos, aviación naval y fuerzas especiales.

El extremo austral de Chile concentra por estos días un importante despliegue de medios militares en el marco del Ejercicio Jaukén 2026 y de las operaciones que desarrolla la Armada en la Región de Magallanes. Las actividades involucran unidades del Ejército y de la Armada, con participación de fuerzas terrestres, medios acorazados, artillería, buques, submarinos, aviación naval y fuerzas especiales.



Una de las particularidades de la actual edición de Jaukén es la incorporación de efectivos del Regimiento N.º 6 “Chacabuco”, perteneciente a la II División Motorizada, que fueron trasladados desde Talcahuano hasta Punta Arenas junto con vehículos y elementos logísticos. El contingente está integrado por una compañía del Batallón de Infantería y una Patrulla de Observación del Grupo de Artillería N.º 3 “Silva Renard”. El movimiento se realizó a bordo de una barcaza de la Armada de Chile, incorporando al ejercicio una dimensión de proyección de fuerzas y transporte estratégico hacia el extremo austral. Jaukén 2026 constituye la quinta edición consecutiva de este entrenamiento invernal desarrollado por la V División de Ejército (V DE) en distintos sectores de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. La actual edición reúne aproximadamente 3.000 integrantes del Ejército, además de medios acorazados. El objetivo central es comprobar el nivel de alistamiento operacional de las unidades en un ambiente caracterizado por condiciones extremas.



Las bajas temperaturas, los fuertes vientos, las grandes distancias y las particularidades del terreno patagónico representan un escenario de exigencia tanto para el personal como para los sistemas de armas y medios logísticos. Como unidad de armas combinadas, la V División emplea el ejercicio para entrenar la planificación y ejecución de operaciones tácticas bajo una situación de guerra simulada. Las maniobras incluyen acciones ofensivas, empleo de artillería, apoyo a la movilidad mediante Ingenieros de Combate y actividades logísticas destinadas a sostener las operaciones. Durante el desarrollo del ejercicio también se incorporan situaciones imprevistas o “estímulos” definidos por la dirección del entrenamiento. Estos eventos obligan a los mandos y a las tropas a reevaluar el escenario, adoptar nuevas decisiones y modificar los procedimientos mientras la operación se encuentra en ejecución. El desempeño de las unidades es seguido por equipos evaluadores que verifican la aplicación de procedimientos y el cumplimiento de los objetivos establecidos para cada etapa. Los resultados permiten obtener lecciones aprendidas y retroalimentar los siguientes ciclos de entrenamiento con el objetivo de incrementar el alistamiento operacional.

 


La Armada despliega una Fuerza de Tarea Anfibia

En paralelo al ejercicio terrestre, la Armada de Chile desplegó una Fuerza de Tarea Anfibia en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. El dispositivo reúne medios de la Escuadra, la Fuerza de Submarinos, Infantería de Marina, Aviación Naval, Comando Anfibio, Transportes Navales y Comando de Fuerzas Especiales. Las unidades realizan operaciones de patrullaje, vigilancia y control del tráfico marítimo, utilizando medios navales, aéreos y submarinos dependientes del Comando de Operaciones Navales. Entre los principales buques desplegados se encuentra el “Sargento Aldea”, que recaló en el puerto de Punta Arenas como parte de las operaciones desarrolladas en la zona austral.

Durante su estadía, autoridades regionales conocieron las capacidades del buque y las actividades que desarrolla la Fuerza de Tarea Anfibia. La delegada presidencial de Magallanes y la Antártica Chilena, Ericka Farías, destacó el papel estratégico de la Armada en el Estrecho de Magallanes y remarcó la importancia del control y resguardo de un territorio caracterizado por sus extensas fronteras marítimas. El despliegue también contempla capacidades logísticas y de apoyo en zonas aisladas. La Armada informó que sus unidades han desarrollado acciones cívicas en localidades remotas, entre ellas Puerto Edén, donde personal naval realizó trabajos de electricidad, enfermería y peluquería en la Escuela “Miguel Montecinos”.

 


Capacidad expedicionaria en el extremo austral

El despliegue naval se produjo luego de navegaciones por los canales australes y de pruebas de equipamiento en condiciones de temperaturas extremas. Para la Armada chilena, estas actividades permiten poner a prueba la capacidad de sus unidades para operar de manera sostenida en uno de los ambientes geográficos más exigentes del país. El “Sargento Aldea”, además de sus funciones operacionales, cumple un papel relevante en materia logística y de apoyo a las actividades antárticas chilenas. El buque participó en la primera fase de la Operación Base Soberanía, en Bahía Fildes, brindando apoyo para la ampliación del muelle, una infraestructura considerada estratégica para el desarrollo de las actividades antárticas de Chile. De esta manera, el despliegue combina entrenamiento y capacidades de defensa con tareas de presencia territorial, apoyo logístico y asistencia a comunidades aisladas. La concentración de unidades terrestres y navales en Magallanes permite, además, entrenar la coordinación entre distintos componentes de las Fuerzas Armadas en un escenario de grandes distancias y condiciones meteorológicas adversas.


 

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