Conociendo el ENAER T-40 Newen en FIDAE 2026
- Santiago Rivas

- hace 1 día
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Durante la feria, ENAER presentó el primer prototipo de su nuevo proyecto, que inicialmente fuera lanzado por 2022 y que ya está avanzando en su desarrollo previo al primer vuelo. El T-40 Newen apunta a reemplazar al T-35 Pillán en la Fuerza Aérea de Chile, pero también para clientes del exterior, destacándose por ser mucho más que un avión de entrenamiento, sino un verdadero sistema para formar pilotos con la mayor seguridad y los menores costos.
Hablamos con Miguel Aguirre, ingeniero de proyecto de la Gerencia de Proyectos Estratégicos de ENAER, a cargo del proyecto T-40 Newen.
Aguirre destacó que el proyecto nació debido a que ya se está llegando a la edad límite del T-35 Pillan. “Ese fue el avión de instrucción que se fabricó en conjunto con Piper, una empresa de Estados Unidos. Este diseño ha evolucionado y lo hicimos con diseño y fabricación 100% nacional. Nos sentimos orgullosos de haber tomado como base obviamente el T-35 porque fue un avión que tuvo muy buenas críticas, fue bien aceptado, se vendió en ocho países. Entonces quisimos replicar todas las virtudes que tiene y mejorarlas y actualizarlo” explicó Aguirre.

En ese sentido, destacó que el diseño comenzó tomando en cuenta los requerimientos que hizo la Fuerza Aérea de Chile, “hicimos un modelo conceptual al principio, que dista bastante de lo que vemos hoy en día debido a que en el diseño conceptual probamos cómo los íbamos a hacer, pero ya en la ingeniería de detalle nos empezamos a enfrentar a los verdaderos desafíos de cómo integramos todo, cuáles son las limitaciones que tenemos, las ferreterías que vamos a usar, todos esos elementos repercuten en el diseño final y todo eso nos obligó a modificar mucho más el avión llegando a lo que es ahora. Por ejemplo, la capota del motor dista bastante de lo que era el original, que era muy parecida al T-35”, destacó, y agregó que el ala es completamente nueva, con nuevas punteras, lo cual “fue cambiando a medida que nosotros íbamos haciendo ingeniería de detalle y teníamos que validar esto con cálculos y con limitaciones de fabricación”.
Un aspecto central es que el Newen, más que un entrenador es un sistema de entrenamiento, con todo lo que está accesorio a la aeronave, donde el avión es solo una parte del sistema, “otra parte es el simulador de entrenamiento. Entonces así vamos a poder enseñarle a los cadetes de manera segura lo que se van a enfrentar en el aire. También va a abaratar en costos porque la hora de vuelo es costosa en comparación a lo que es un simulador. Entonces, la primera cercanía que van a tener los cadetes va a ser a través de los simuladores y todos los errores que puedan cometer ahora se cometen ahí. Y después ya pueden enfrentar de manera segura lo que sería volar realmente el T-40 Newen”.

De esta manera el piloto llega al avión conociendo bien todos los sistemas, así como habiendo resuelto emergencias, por lo que es mucho más seguro, además de más económico. “Son aprendizajes que vamos a lograr transmitir a través de una plataforma segura, que va a ser el simulador”, destacó, para luego describir cómo fue el trabajo con DTS, filial de ENAER encargada de desarrollar todos los sistemas, como el simulador y demás entrenadores, explicando que “siempre estuvieron 100% comunicados, siempre tuvimos a ellos retroalimentando lo que va a ver el piloto, que sería la aviónica, el interior de la cabina, hasta el día de hoy. También en cuanto a la maniobrabilidad del T-40 Newen. Nosotros teníamos un objetivo de maniobrabilidad, que role de cierta forma, la velocidad a la que entre en un spin, la velocidad con los flap activados. Esos aspectos eran objetivos que fueron cambiando, a veces mejorando, a veces tuvimos que negociar con la FACH para poder cumplir ciertos objetivos. Todo eso fue configurando el comportamiento que va a tener esta aeronave y eso lo retroalimentamos a DTS. Entonces el simulador replica cómo se va a comportar esta aeronave”.
En cuanto a aviónica, si bien inicialmente se iba a incorporar un HUD, se terminó quitando, porque no todos los cadetes van a ir a volar aviones de caza, y quienes vayan a dicha especialización harán su primera etapa de formación como cazadores volando el Super Tucano, mientras que el Newen hará las primeras etapas de formación. Sin embargo, Aguirre agregó que el HUD es algo que se podría agregar para un cliente extranjero que lo solicite. “Efectivamente, el proyecto está preparado y una de las ventajas que tenemos de hacer un diseño 100% de nosotros, es que lo podemos moldear a todas las características que requiera el cliente. Básicamente podemos modelar el avión al antojo del cliente, siempre y cuando que no comprometa la certificación. Pero ya tenemos más flexibilidad que con el T-35, que eran planos que no eran de nosotros” afirmó Aguirre. El resto de la aviónica es toda militar, buscando una transición más simple a aviones como el Super Tucano y, a la vez, que sea robusta, “a diferencia de otros entrenadores que usan otras marcas de uso civil, pero nosotros nos enfocamos en una aviónica 100% militar” explicó.

Un aspecto relevante es que el avión adoptó asientos desarrollados en Argentina por la empresa MBA, con estándares militares, que le dan mucho mayor robustez y seguridad, al estar preparados para soportar impactos contra el terreno y grandes aceleraciones y desaceleraciones tanto verticales como horizontales.
Por otro lado, la empresa sigue con la idea de desarrollar una versión a turbohélice, que Aguirre destaca que está “bastante avanzado, solo falta que las partes interesadas ya nos den el visto bueno para nosotros empezar a diseñar ya este T40 Newen Turbohélice”, aunque agrega que esa variante puede implicar cambios estructurales y aerodinámicos por la mayor velocidad y fuerzas G a las que estaría sometido, pero a la vez les permitiría transportar mayor peso y podrían ya equiparlo de manera estándar con HUD y posiblemente asiento eyectable.



