Del entrenamiento a la operación: la experiencia de Aerocardal con el L410NG en Chile

La incorporación del L410NG a Aerocardal permite abordar una dimensión relevante para futuros operadores latinoamericanos: la preparación de las personas, la integración de una nueva plataforma y su empleo en misiones concretas.
La incorporación de una aeronave comienza mucho antes de su primer vuelo comercial. Para un operador, recibir un nuevo modelo implica preparar tripulaciones, desarrollar capacidades de mantenimiento y coordinar áreas que deberán trabajar juntas durante toda su vida operativa. La experiencia de Aerocardal con el L410NG ofrece un punto de partida para examinar ese proceso desde la realidad chilena como además de la visión que tiene Aircraft Industries de la preparación y “Safety First” para la operación de la aeronave.
En marzo de 2026, se recibió el tercer L410NG a Aerocardal, efectuando los 3 vuelos ferry a través de la ruta Europa, el Atlántico Norte y América, con escalas en lugares como Inverness, Reykjavik, Narsarsuaq y Goose Bay. Según Felipe Casasempere, piloto de Aerocardal y representante comercial de OMNIPOL, la operación incluyó temperaturas de hasta −22 °C y coordinaciones en aeródromos remotos, demostrando la versatilidad de operar en cualquier condición climatológica. A la recepción estas aeronaves de inmediato iniciaron sus operaciones en servicios chárter, apoyo a la minería y traslado a regiones remotas, como lo es el Archipiélago de Juan Fernández. Esa progresión permite observar la integración de la plataforma a una organización con compromisos de transporte y necesidades de continuidad operacional.
Ese vuelo permite apreciar el trabajo que sostiene una operación internacional de varias etapas. La recepción y preparación de la aeronave, las coordinaciones de combustible y asistencia en tierra, y el seguimiento del recorrido requirieron la participación de tripulaciones, mantenimiento, operaciones y equipos de apoyo.
La preparación de las tripulaciones es una de las primeras tareas de esa integración. Conocer los sistemas, aplicar procedimientos y coordinar el trabajo en cabina son aspectos que deben trasladarse desde la instrucción hasta la ejecución de cada misión. La experiencia previa en otras aeronaves constituye una base sobre la cual desarrollar competencias específicas para el nuevo equipo.
Para la familia L410, Aircraft Industries ofrece formación teórica, entrenamiento en simulador full motion clase D y prácticas en aeronave. El fabricante contempla, además, un curso de diferencias para la transición desde versiones anteriores al NG, que incluye familiarización con su aviónica y entrenamiento en vuelo. Esta oferta constituye una referencia para planificar la formación según la experiencia de cada piloto y las necesidades del operador.

En paralelo, la preparación técnica requiere organizar el acceso a documentación, herramientas, repuestos y asistencia del fabricante. Su integración con la programación de vuelos permite anticipar inspecciones, coordinar intervenciones y disponer del apoyo necesario cuando una aeronave opera fuera de su base. Para quienes evalúan incorporar una nueva plataforma, estas decisiones forman parte de la planificación inicial. Además. actualmente Aerocardal es el MRO autorizado por Aircraft Industries para Latinoamérica, por lo que esto contribuye al apoyo 24/7 que se ofrece en sus productos, pudiendo apoyar y actuar en el más corto plazo para quien sea requerido.
El empleo del L410NG en apoyo a la actividad minera de Los Pelambres aporta un ejemplo concreto de su inserción en Chile, documentado por Aircraft Industries. Este tipo de servicio permite examinar la aeronave dentro de una necesidad de transporte definida, donde la programación, la preparación de cada salida y la coordinación con el cliente adquieren una importancia cotidiana.

La construcción de capacidades locales también forma parte de esta experiencia. Durante FIDAE 2026, Aircraft Industries y Aerocardal suscribieron un memorando para establecer un centro de servicio en Chile. El anuncio contempla mantenimiento, formación técnica, apoyo a la aeronavegabilidad continuada y distribución de repuestos. Asimismo, prevé capacitación del personal técnico en Kunovice antes del inicio de actividades del centro y un desarrollo progresivo de capacidades en Chile.
Para otros operadores de América Latina estos antecedentes aportan elementos concretos al evaluar la incorporación de un nuevo tipo de material de vuelo: qué formación necesita su personal, cómo organizar el soporte y qué misiones justifican el empleo de la aeronave. Documentar esas decisiones, junto con los aprendizajes de quienes vuelan y mantienen el L410NG, puede convertir la experiencia de Aerocardal en una referencia práctica para futuras incorporaciones en la región.




