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Ecuador despliega dos drones MQ-9 Reaper de Estados Unidos para reforzar la vigilancia fronteriza

hace 3 minutos
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Ecuador comenzó a operar dos drones militares MQ-9 Reaper de Estados Unidos para reforzar las tareas de vigilancia y combatir el narcotráfico y el crimen organizado. La incorporación fue anunciada por el Ministerio de Defensa ecuatoriano el 8 de octubre y confirmada por el titular de la cartera, Gian Carlo Loffredo, en el marco de la cooperación bilateral en materia de seguridad. Las aeronaves forman parte de un proyecto de fortalecimiento del control fronterizo que busca mejorar la detección de movimientos de personas, vehículos y embarcaciones, especialmente en la frontera norte del país, que limita con Colombia. Según explicó Loffredo, dos drones de este tipo permitirían cubrir los 732 kilómetros de frontera. La estrategia contempla integrar las capacidades aéreas con sensores terrestres y marítimos, cámaras especializadas y sistemas de monitoreo satelital para ampliar la información disponible para las fuerzas de seguridad. Si bien no aclaró quién los operará, se estima que estarán a cargo de la Fuerza Aérea Ecuatoriana. Tampoco se indicó cómo es el acuerdo para la incorporación del material, si han sido comprados o es una cesión del gobierno de Estados Unidos.

 

Vigilancia persistente y sensores avanzados

El MQ-9 Reaper, desarrollado por la compañía estadounidense General Atomics Aeronautical Systems, es un sistema aéreo no tripulado diseñado para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. También cuenta con capacidad para realizar operaciones de ataque, según su configuración. Entre las capacidades mencionadas por las autoridades ecuatorianas figuran la tecnología FLIR, utilizada para la detección infrarroja, los sensores térmicos y electroópticos, y sistemas LIDAR, que permiten detectar y localizar objetos mediante pulsos de luz. El proyecto también prevé incorporar herramientas de inteligencia artificial para procesar la información obtenida por los sensores e identificar patrones en los movimientos detectados. Los drones tienen una autonomía de hasta 24 horas y un alcance de recorrido de aproximadamente 400 kilómetros. Estas prestaciones permitirían mantener la vigilancia durante períodos prolongados y reducir la necesidad de recurrir a vuelos tripulados para determinadas tareas de reconocimiento. La información recogida por las aeronaves se integraría con datos procedentes de sensores instalados en tierra y en el agua, además de imágenes satelitales. El objetivo es construir una red de vigilancia que permita detectar posibles actividades vinculadas con organizaciones criminales y mejorar la coordinación de las operaciones de seguridad.

 


Cooperación militar con Estados Unidos

La llegada de los Reaper se produce en un contexto de mayor cooperación entre Ecuador y Estados Unidos para enfrentar las redes del narcotráfico y el crimen organizado transnacional. El despliegue se suma a otras capacidades y medios estadounidenses que colaboran con las fuerzas ecuatorianas, entre ellos aeronaves de vigilancia, helicópteros, embarcaciones y recursos destinados a las operaciones de interdicción marítima. Las aeronaves fueron trasladadas desde África y ya se encuentran operativas en territorio ecuatoriano. El despliegue se vincula con los esfuerzos de Washington por reforzar su cooperación en seguridad con países de América Latina. La participación estadounidense se concentra en el apoyo a las tareas de inteligencia y vigilancia, mientras que las operaciones de seguridad se desarrollan en coordinación con las autoridades ecuatorianas.

 

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