top of page

El poder aƩreo ruso se hace sentir con mayor contundencia en Ucrania

Ā 

Por Fernando BƔez

Este artĆ­culo ha sido redactado a tĆ­tulo personal y su contenido es de exclusiva responsabilidad del autor.

Ā 

Desde el comienzo de la denominada ā€œOperación Especialā€ rusa en Ucrania, las fuerzas aeroespaciales rusas (VKS) se han visto imposibilitadas de operar con libertad y de lograr la superioridad aĆ©rea. Esto se debe, fundamentalmente, a la efectividad de la red integrada de defensa antiaĆ©rea enemiga, que ha generado un entorno de denegación de acceso y de Ć”rea (A2/AD) y, a su vez, a la carencia inicial de capacidades y doctrina adecuada para enfrentar dicho sistema defensivo.

Durante el primer año de guerra, el aporte de la VKS a las fuerzas de superficie fue poco efectivo. Era común observar tÔcticas de emergencia en las que aeronaves del tipo Su-25 lanzaban salvas de cohetes de modo balístico a varios kilómetros del frente como una forma rudimentaria de apoyo aéreo. También ocasionalmente se registraba el empleo de aeronaves de altas performances realizando vuelos a muy baja altura para el lanzamiento de bombas no guiadas, exponiéndose a la red integrada de defensa antiaérea ucraniana y, especialmente, a los letales misiles portÔtiles MANPADS que abundan en el teatro de operaciones. La única contribución realmente constante de la VKS fue evitar, mediante tareas de defensa contra-aérea (DCA), que el enemigo empleara sus propios medios aéreos; pero en lo referente al apoyo a la maniobra terrestre, su aporte era mínimo.

En ese sentido, las fuerzas terrestres rusas, doctrinariamente habituadas a contar con un fuerte apoyo de la aviación tÔctica y de la artillería de campaña, se vieron obligadas, en la primera etapa del conflicto, a depender casi exclusivamente de esta última, consumiendo un vasto stock de munición heredada de la Guerra Fría y recurriendo incluso a la importación de proyectiles desde países aliados[1]. AdemÔs, parte del poder de fuego ausente fue sustituido progresivamente por una variedad de drones, cuya presencia en el combate cotidiano se incrementó hasta convertirse en la principal arma de esta guerra.

Sin embargo, a comienzos de 2023, la VKS encontró una solución al adaptar los denominados Módulos Universales de Corrección y Planeo, o UMPK (Universal Gliding and Correction Module, por sus siglas en inglés) a bombas convencionales de caída libre y de propósitos generales. Esto le permitió lograr efectos contundentes mediante el lanzamiento stand-off de armamento guiado. Progresivamente, la VKS perfeccionó y mejoró las tÔcticas para su empleo, así como sus sistemas de guiado y superficies aerodinÔmicas, incrementando mes a mes la cantidad de unidades utilizadas y logrando un volumen de fuego sostenido capaz de erosionar, en muchos casos, la resistencia ucraniana. Tal fue el caso de la toma de Avdeevka y Chasiv Yar, enclaves urbanos fuertemente defendidos por Ucrania, donde el empleo masivo de este armamento facilitó los distintos asaltos terrestres por parte de las fuerzas atacantes[2].

Ā 

Situación actual

La campaña aérea rusa ha consolidado el empleo de bombas equipadas con módulos UMPK. Este sistema no solo permite atacar blancos desde zonas relativamente seguras, sino que, ademÔs ha posibilitado transformar una gran cantidad de bombas convencionales (las cuales tendrían un uso limitado en la guerra moderna) en armamento de precisión eficaz y de bajo costo. Esta eficiencia se debe al uso de componentes de uso comercial, en su mayoría de origen extranjero, para su fabricación. A pesar de las restricciones de importación impuestas, Rusia ha logrado establecer una red de acceso a componentes críticos, especialmente en lo que respecta a sistemas de navegación y electrónica[3]. Por otra parte, diversas mejoras, fundamentalmente en las superficies aerodinÔmicas y en el sistema de guiado GNSS, basados en señales GPS y GLONASS, han permitido incrementar el alcance y la precisión de estas armas[4].

Ā 

Foto: Vietnam.vn.
Foto: Vietnam.vn.

Respecto a las tÔcticas empleadas, en líneas generales, estas continúan siendo similares a las utilizadas en sus inicios: el lanzamiento se realiza desde altitudes comprendidas entre los 9.000 y los 12.000 metros, con el fin de maximizar el alcance que, normalmente, oscila entre 40 y 60 kilómetros en promedio, dependiendo de las condiciones de altura y velocidad de la plataforma. La tarea es ejecutada, habitualmente, aunque no de forma exclusiva, por una única aeronave Su-34 Fullback, equivalente aproximado al F-15E Strike Eagle estadounidense, el cual se ha consolidado como la plataforma de ataque principal para este tipo de misiones. Normalmente, el Su-34 transporta hasta cuatro FAB-500-M62 adaptadas con módulos UMPK por salida. No obstante, el tipo de bomba puede variar, utilizÔndose en ocasiones municiones termobÔricas y otras cargas explosivas de mayor o menor peso, como las FAB-250, FAB-1500 o FAB-3000. Una vez efectuado el lanzamiento, las aeronaves ejecutan un giro cerrado a contrarrumbo acompañado de un rÔpido descenso dispensando chaff, con el propósito de abandonar rÔpidamente las posibles envolventes de las armas enemigas que puedan haber sido delegadas para realizar emboscadas antiaéreas[5]. Idealmente, estas aeronaves son equipadas para incrementar su supervivencia con los pod de contramedidas electrónicas (ECM) Khibiny (L-175V).

Estas aeronaves suelen operar bajo la cobertura y escolta de cazas Su-35S, armados con misiles aire-aire de diferentes alcances y misiles antirradiación Kh-31P, lo que aporta una limitada capacidad SEAD[6] a las limitadas formaciones aéreas. Asimismo, parte de la alerta temprana y del comando y control es asumida por los propios Su-35S que, ante la limitada disponibilidad de aeronaves A-50 Mainstay, han debido cubrir parcialmente ese rol mediante sus potentes radares Irbis-E[7]. Todo ello evidencia una moderada capacidad de coordinación tÔctica entre distintos vectores dentro de un mismo paquete de ataque.

Mensualmente, Rusia emplea aproximadamente 3.500 bombas equipadas con módulos UMPK de distintos pesos, lo que equivale a un promedio cercano a las cien detonaciones diarias en diversos sectores del frente y de la retaguardia ucraniana[8]. Estas armas se orientan principalmente a desarticular o debilitar posiciones fortificadas, abundantes en Ucrania tanto por la preparación defensiva iniciada tras 2014 como por la existencia de búnkeres y refugios heredados del período de la Guerra Fría, ademÔs de atacar depósitos de munición, nodos logísticos, puestos de mando y zonas de concentración de tropas. Se estima que, de enero a noviembre de 2025, Rusia empleó unas 44.000 bombas UMPK, y se prevé una producción aún mayor durante el año 2026[9]. Esto refleja un esfuerzo industrial sostenido y priorizado dentro de la estrategia militar rusa.

El empleo de estas armas depende en gran medida del reconocimiento visual o electrónico, realizado principalmente por drones Orlan-10 y Zala, para detectar e identificar blancos rentables[10]. Las coordenadas obtenidas se programan en los módulos de guiado en tierra y, una vez en vuelo, cuando la aeronave alcanza la región aceptable de lanzamiento, se procede a liberar la munición. Aun cuando su empleo se basa en la saturación mÔs que en la precisión, sostener un volumen de fuego de esta magnitud presupone la existencia de una robusta infraestructura de mando y control (C2), capaz de procesar, asignar y priorizar decenas o cientos de objetivos de manera diaria. Este aspecto crítico del ciclo de adquisición de blancos plantea grandes desafíos logísticos y de inteligencia. No obstante, debe considerarse que la mayor parte de estos objetivos son estÔticos, lo que revela una limitación en la capacidad de realizar un dynamic targeting empleando medios aéreos frente a blancos móviles o de oportunidad[11].

Ciertamente, existen evidencias de que estas armas no son totalmente precisas, al menos no en comparación con sus equivalentes occidentales, pero su poder destructivo permite generar efectos significativos incluso cuando el impacto no coincide exactamente con la coordenada deseada. En tal sentido, una FAB-500 puede provocar daƱos hasta una distancia de aproximadamente 250 metros y, en el extremo superior, una FAB-3000, cuyo interior contiene unos 1.200 kg de explosivos, es capaz de proyectar esquirlas hasta unos 1.200 metros. Por ello, se afirma que poseen una ā€œprecisión suficienteā€ para causar efectos en las defensas ucranianas. En ocasiones, una sola de estas armas puede dejar fuera de combate a unidades enteras, no solo por la fragmentación que ocasiona heridas penetrantes, sino tambiĆ©n por los efectos fisiológicos de la onda expansiva, que produce contusión, conmoción y desorientación en el personal expuesto[12].

Ā 

 La bomba FAB-3000 se utilizó por primera vez en Ucrania. Foto: Vietnam.vn.
 La bomba FAB-3000 se utilizó por primera vez en Ucrania. Foto: Vietnam.vn.

AdemÔs, la gran cantidad de munición empleada compensa en gran medida sus limitaciones de precisión. No obstante, debe resaltarse que su capacidad de guiado mejora constantemente mediante refinamientos en la resistencia a las interferencias GNSS empleando las citadas antenas Kometa-M. Rusia cuenta con la capacidad de generar una elevada resistencia al jamming y al spoofing, mediante la disposición optimizada de múltiples elementos receptores (antenas) y la priorización inteligente de señales a través de su software y algoritmos de filtrado. El sistema puede distinguir señales falsas, determinar su origen, descartarlas y asignar prioridad de recepción a aquellas consideradas correctas.

Ā 

Antena de Kometa-M
Antena de Kometa-M

De este modo, existe entre ambos bandos una continua carrera tecnológica para modificar y adaptar sus tÔcticas de guerra electrónica (EW, Electronic Warfare por sus siglas en inglés), donde cada mejora suele ser superada en plazos relativamente cortos.

Otra de las mejoras significativas es la adaptación de un kit de propulsión compuesto por pequeños motores a reacción de una etapa centrífuga (generalmente los empleados en aeronaves livianas no tripuladas o en ciertas aeronaves de aeromodelismo), que sumados a mejoras aerodinÔmicas en las superficies de planeo incrementan el alcance de estas armas a unos 100 kilómetros aproximadamente[13]. Esto le permite a la VKS atacar blancos que se encontraban fuera del alcance de sus cazabombarderos y que anteriormente solo estaban al alcance de misiles de crucero, balísticos o drones, siendo estos últimos fÔcilmente interceptables. Asimismo, considerando la ya demostrada capacidad de la artillería antiaérea ucraniana para emplear tÔcticas de emboscada, adelantando sistemas próximos al frente y cambiando regularmente de posición a la espera de una oportunidad de lanzamiento exitoso, estas nuevas bombas propulsadas permiten continuar atacando la zona del frente desde una mayor distancia stand-off de seguridad.


Bomba FAB-500T equipada con un módulo UMPK-PD, se presume que incorpora un pequeño motor a reacción en su sección trasera para incrementar su alcance. Foto: t.me/mag_vodogray
Bomba FAB-500T equipada con un módulo UMPK-PD, se presume que incorpora un pequeño motor a reacción en su sección trasera para incrementar su alcance. Foto: t.me/mag_vodogray

Ā 

Como complemento a las capacidades mencionadas, la intensa campaña de bombardeo lanzada por Moscú contra el interior de Ucrania, dirigida fundamentalmente contra la red energética mediante el empleo masivo de drones y misiles balísticos y de crucero, obliga a Kiev a replegar gran parte de sus mejores sistemas de defensa antiaérea y su aviación de caza hacia la profundidad del territorio. El objetivo es proteger centros urbanos e infraestructura crítica, pero esta necesaria dispersión de recursos otorga, a su vez, una mayor libertad de acción a la aviación rusa, que puede operar sobre territorio propio y zonas de su retaguardia con un margen de seguridad mayor[14].

Pese a sus capacidades, estas armas presentan limitaciones, siendo fundamentalmente vulnerables a las interferencias electromagnéticas de la señal GNSS. Si bien inicialmente la carga de coordenadas debía realizarse en tierra, esta deficiencia comenzó a revertirse hacia septiembre de 2023, cuando se introdujeron versiones que permiten la programación de objetivos tras el despegue . No obstante, un salto cualitativo se observa en los Su-34 entregados a finales de 2025, los cuales integran nuevas interfaces avión-munición y sistemas de navegación inercial mejorados para reducir la dispersión en lanzamientos de largo alcance . Estas mejoras incrementan significativamente la capacidad de realizar un dynamic targeting efectivo. Bajo una estructura que integre capacidades ISR-T (Intelligence, Surveillance, Reconnaissance and Targeting), se facilita la transmisión de datos en tiempo real para batir blancos de oportunidad. Asimismo, la fusión de datos optimiza la operación con los sensores de la aeronave, como el potente radar Sh141/V004 del Su-34; aunque, debido a que el alcance de planeo del armamento puede superar el rango de detección del mismo, la integración con medios ISR desplegados en la profundidad del dispositivo enemigo seguramente es la mejor opción.

Por otro lado, al no ser armas supersónicas, las UMPK son vulnerables a sistemas antiaéreos de corto y muy corto alcance tipo SHORAD o VSHORAD (Very / Short Range Air Defense); por ejemplo, el sistema autopropulsado Gepard de 35 mm o el Skynex, este último utilizando munición avanzada tipo AHEAD (Advanced Hit Efficiency And Destruction). Si bien estos sistemas se reservan principalmente para la defensa de infraestructura crítica y la interceptación de drones en la profundidad del territorio, poseen la capacidad teórica de destruir estas municiones bajo condiciones favorables.

Rusia, a partir de la experiencia acumulada con los módulos UMPK, ha extraído una serie de lecciones que derivaron en el desarrollo de nuevos sistemas concebidos específicamente como municiones planeadoras desde su origen. Tal es el caso de la UMPB (Universal Gliding Joint Munition) D-30SN, diseñada 'desde cero' como un arma stand-off inteligente cuyas prestaciones en cuanto alcance superan a las de las bombas convencionales equipadas con kits adaptados. Este salto cualitativo refleja una evolución tanto en la doctrina como en la industria rusa, que busca consolidar un empleo tÔctico de la aviación que ha demostrado ser eficaz y eficiente simultÔneamente.


Bomba planeadora UMPB D-30SN Foto: Defense Blog.
Bomba planeadora UMPB D-30SN Foto: Defense Blog.

Defensa

Actualmente, Ucrania carece de capacidades adecuadas o suficientes para la defensa frente a este tipo de armas. Una parte considerable de sus mejores medios antiaéreos, capaces de derribar a las aeronaves que lanzan las bombas UMPK, permanece comprometida en la profundidad del territorio protegiendo recursos estratégicos, lo que dificulta sostener una cobertura continua a lo largo del extenso frente de combate. En este contexto, la guerra electrónica parece ser la alternativa mÔs eficaz disponible. Si bien los módulos UMPK incorporan un sistema de navegación inercial (INS) de apoyo ante la degradación de las señales GNSS, el cual permite que la bomba continúe en línea general hacia la zona prevista, es de esperar que la precisión sea significativamente menor y los desvíos sean cientos de metros. No obstante, aun cuando se logre desviarlas de su objetivo, los daños colaterales generados suelen favorecer al atacante, en especial si se trata de escenarios urbanos[16].

La vulnerabilidad de estos sistemas ante la guerra electrónica puede observarse en registros de fuentes abiertas (OSINT). Un ejemplo destacado es el material audiovisual difundido por el canal Armourdesia Military Hardware, donde se aprecia el vuelo de tres bombas FAB-500 UMPK en las proximidades de un dron de reconocimiento. Aunque el objetivo aparente de la misión era un cruce de rĆ­o, las municiones erraron el blanco por una distancia considerable. Lo mĆ”s relevante desde el punto de vista tĆ©cnico es que las tres bombas impactaron exactamente en el mismo punto de error. Este fenómeno sugiere que quizĆ”s el sistema de guiado pudo haber sido afectado por tĆ©cnicas de spoofing, las cuales engaƱan al receptor GNSS para que este ā€œcreaā€ estar en una posición correcta, desviando la trayectoria de manera consistente hacia coordenadas erróneas (ver video en: https://www.youtube.com/shorts/L5-L-u878X0).

Por otro lado, las soluciones de tipo hard-kill asociadas a sistemas SHORAD o similares ofrecen respuestas limitadas, ya que la aviación rusa emplea decenas de estas armas diariamente en un frente sumamente extenso. Debido a esto, resulta difícil predecir o planificar las coberturas necesarias de manera integral. Asimismo, el despliegue de sistemas antiaéreos hacia la línea de contacto los sitúa dentro del radio de acción de drones tipo FPV (First-Person View) o OWA (One-Way Attack), los cuales han demostrado ser muy efectivos como medios SEAD (Suppression of Enemy Air Defenses). Del mismo modo, el uso de cazabombarderos F-16 o Mirage 2000 en operaciones OCA/DCA (ofensiva/defensa contra-aérea) no constituye, al menos por ahora, una solución viable, dado que las aeronaves se exponen a pérdidas inaceptables frente al denso y efectivo sistema integrado de defensa antiaérea ruso, así como a las capacidades superiores que aún conserva la VKS en lo que respecta al combate aéreo BVR (Beyond Visual Range). En última instancia, la magnitud de los teatros de operaciones y de guerra, junto con la necesidad de proteger simultÔneamente el frente y la retaguardia ante una gran variedad de armas, limitan la capacidad de Ucrania para mitigar el impacto de las bombas UMPK.

Ante estas limitaciones, Ucrania ha recurrido a acciones ofensivas basadas en efectos con drones y misiles de crucero para neutralizar la cadena de producción de componentes críticos de los módulos UMPK o afectar en tierra a las aeronaves que se emplean para su lanzamiento. Un ejemplo reciente fue el ataque contra la planta VNIIR-Progress en Cheboksary, donde se fabrican, con distintos componentes electrónicos, las antenas Kometa-M; según reportes de noviembre de 2025, drones ucranianos habrían penetrado cerca de 1.000 km, forzando la suspensión temporal de las operaciones debido a los daños[17]. Asimismo, es persistente el esfuerzo por degradar en tierra los vectores aéreos, sistemas antiaéreos y otros elementos de apoyo capaces de disputar la superioridad aérea, empleando una amplia variedad de drones. Con ello se busca no solo limitar los medios que la VKS emplea en su campaña aérea, sino también obligar a Rusia a replegarlos, aún mÔs, hacia la profundidad de su territorio, reduciendo así la frecuencia de sus misiones y el alcance efectivo de sus armas[18]. Estas acciones, sumadas a las sanciones internacionales que dificultan la producción de nuevas aeronaves y al desgaste diario que consume el potencial de combate de la VKS, amenazan con disminuir el ritmo de las operaciones en un futuro cercano, ante la eventual dificultad de reponer las pérdidas al mismo ritmo que se consumen los medios[19][20].

Por último, las acciones de defensa pasiva siguen siendo una opción complementaria vÔlida contra las bombas UMPK. En tal sentido, la dispersión de medios, el enmascaramiento, las fortificaciones y el uso de señuelos (físicos o electrónicos), entre otras tÔcticas, continúan siendo esenciales para minimizar sus efectos.

Ā 

Evolución

Como se ha mencionado, los módulos UMPK se encuentran en un proceso de mejora constante. En este sentido, es previsible que, en un futuro cercano, estas municiones o aquellas que surjan de su evolución, sean equipadas con capacidades electroópticas asociadas a la Navegación Referenciada por ImÔgenes (IBN) asistidas por Inteligencia Artificial. Este sistema permitiría el reconocimiento de patrones sobre el terreno para corregir la trayectoria de forma autónoma, proporcionando una capacidad de navegación redundante que complemente al guiado inercial y satelital, especialmente en entornos de denegación electromagnética sometidos a intensas medidas de interferencia.

Por otra parte, como contramedida, el uso de armas lÔser (DEW - Directed Energy Weapons) para la interceptación de proyectiles y otros objetivos en vuelo estÔ en vías de consolidarse en ciertas fuerzas armadas, previéndose que en un futuro próximo estas capacidades sean adquiridas por otros Estados o usuarios.

Ā 


Conclusión

El empleo masivo de bombas planeadoras UMPK ha permitido a Rusia compensar, al menos parcialmente, su incapacidad para lograr la superioridad aƩrea, manteniendo una creƭble capacidad de ataque aire-superficie. Asimismo, le ha permitido suplir la carencia de armamento stand-off e inteligente, incrementando de manera significativa la influencia del poder aƩreo sobre las operaciones terrestres, tanto en entornos urbanos como en Ɣreas abiertas.

Frente a esta amenaza, Ucrania ha recurrido prioritariamente a la interferencia de señales GNSS con el objetivo de desviar estas municiones de sus blancos. Paralelamente, ha procurado afectar la producción de estos sistemas y neutralizar en tierra los medios aéreos afines que los emplean, logrando en determinadas ocasiones reducir su disponibilidad u obligar a las aeronaves rusas a operar desde bases ubicadas a mayor profundidad en busca de seguridad. Otras medidas defensivas permanecen aún en desarrollo, especialmente aquellas soluciones hard-kill vinculadas a la defensa antiaérea de corto alcance.

En cuanto a las lecciones observables hasta el momento, las armas equipadas con módulos UMPK ofrecen ventajas significativas para fuerzas aéreas que no disponen de una capacidad suficiente para alcanzar la superioridad aérea o acceso a armamento moderno e inteligente. Los módulos desarrollados se caracterizan por su simplicidad, ya que son fabricados, en general, con componentes de uso civil que son relativamente accesibles. Si bien el software de su sistema de guiado es complejo, esto se debe a que el ambiente donde son empleados es, desde el punto de vista electromagnético, sumamente contestado, con capacidades de guerra electrónica que se encuentran a la vanguardia. En otras circunstancias mÔs favorables, antenas no tan avanzadas, aun con capacidades anti-jamming y spoofing, podrían quizÔs facilitar el guiado preciso de estas armas.

En cualquier caso, las lecciones derivadas del empleo de UMPK deben analizarse con profundidad y siempre en relación con el ambiente operacional específico en el que estÔn siendo utilizadas, identificando qué aspectos pueden resultar transferibles a otros contextos y cuÔles responden exclusivamente a las condiciones particulares de la guerra entre Ucrania y Rusia. En otros escenarios, su eficacia podría verse limitada por factores doctrinarios, políticos, industriales o geogrÔficos. Asimismo, la capacidad rusa para sostener la producción y disponer de amplios stocks de munición constituye una variable determinante que no necesariamente puede ser replicada en otros teatros o por otros operadores, condicionando tanto su empleo como sus resultados tÔcticos y estratégicos.


[1]Ā FUENTE COBO, Ignacio. ā€œThe War in Ukraine in 2025: What the Battlefields Are Teaching Usā€. Instituto EspaƱol de Estudios EstratĆ©gicos (IEEE), 2025.

[2] ZANIER, Giovanni y ANDERSON, Kevin. ā€œCountering Russia's Glide Bomb Warfare in Ukraineā€. Joint Air Power Competence Centre (JAPCC), 2025.

[3]Ā NAKO – Independent Anti-Corruption Commission. ā€œThe Makers of Ruin: Glide Bombs, UMPK, and Their Civilian Costā€. 12 de marzo de 2025.

[4]Ā MITTAL, Vikram. ā€œRussian Glide Bombs Upgraded With Advanced Counter-Jamming Systemā€. Forbes, 2025.

[5]Ā CRANNY-EVANS, Sam. ā€œBlood and dust: The rise of Russia's glide bombsā€. European Security & Defence, 2025

[6] UNITED24 MEDIA. ā€œRusia potencia sus Su-35S con dos misiles Kh-31: esto es lo que sabemosā€. 2025.

[7]Ā ZONA MILITAR. ā€œRussian Aerospace Forces’ Su-35S fighters reportedly used in Ukraine for early warning and reconnaissance missionsā€. 2025.

[8]Ā Ćdem 2. (ZANIER, G. & ANDERSON, K., JAPCC, 2025).

[9]Ā GWARA MEDIA / Ministry of Defence of Ukraine. ā€œRussia dropped 44,000 glide bombs at Ukraine during 2025ā€. 2025.

[10]Ā WATLING, Jack y REYNOLDS, Nick. ā€œTactical Developments During the Third Year of the Russo–Ukrainian Warā€. Royal United Services Institute (RUSI), 2025.

[11]Ā CNA. Russian Concepts of Future Warfare Based on Lessons from the Ukraine War. 2025.

[12]Ā Ćdem 5. (CRANNY-EVANS, S., 2025).

[13]Ā ARMY RECOGNITION. ā€œRussia Tests Jet-Powered UMPK Glide Bombs in Ukraine to Replace Cruise Missilesā€. 2025.

[14]Ā BRONK, Justin. ā€œUkraine Air War Monitor, Vol. Xā€. Kyiv Dialogue, 2025.

[15]Ā FLY A JET FIGHTER. ā€œSu-34: Moscow adapts its bomber based on lessons learned in Ukraineā€. 2025.

[16]Ā Ćdem 5. (CRANNY-EVANS, S., 2025).

[17]Ā MILITARNYI. ā€œStrike drones hit VNIIR-Progress production workshop in Cheboksaryā€. Noviembre de 2025

[18]Ā CNN (LISTER, T. & VLASOVA, S.). ā€œUkraine attacks Russian air bases as it steps up long-range strikesā€. 22 de diciembre de 2025.

[19]Ā BOHNERT, Michael. ā€œThe Russian Air Force Is Hollowing Itself Out. Air Defenses for Ukraine Would Speed That Upā€. RAND Corporation, 2024.

[20]Ā STAYKOV, Nikolay y WATLING, Jack. ā€œVulnerabilities in Sukhoi Production: Clipping Russia's Wingsā€. Royal United Services Institute (RUSI), noviembre de 2025.

bottom of page