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El presupuesto de defensa de Argentina y el plan Arma


La publicación el lunes pasado de la Decisión Administrativa N° 20/26 que dispuso una reducción en el presupuesto del Ministerio de Defensa, así como de la gran mayoría de las reparticiones estatales, generó cuestionamientos e incertidumbre sobre el futuro de los programas de adquisiciones de las fuerzas y también sobre el nivel de operación y sostenimiento de los medios. En el caso de Defensa, el recorte alcanzar a unos 34,9 millones de dólares, donde el ítem tal vez más destacado es el que toca a la compra de helicópteros Leonardo AW109 para la Armada Argentina.

Tal como adelantamos hace dos días (https://www.pucara.org/post/qu%C3%A9-impacto-tiene-el-recorte-en-el-presupuesto-de-defensa-de-argentina), el recorte en realidad no tiene un impacto en esta compra, ya que los fondos recortados pertenecen a una partida extra que la Armada había planteado para adelantar pagos al fabricante y así lograr un adelanto en el cronograma de entregas de las aeronaves.



Por otro lado, el recorte es compensado de manera directa a través del Decreto N° 314/26 – Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino (ARMA), ya que el mismo día en que se publicó la citada Decisión Administrativa se anunció la venta de las acciones en poder del Estado Nacional de la empresa Transener por un valor de 356 millones de dólares, de los cuales el 10 %, o sea, 35,6 millones de dólares, deberán ir al Ministerio de Defensa.

Además, tras consultar con fuentes de dicho Ministerio, se nos informó que “las adecuaciones efectuadas sobre los créditos correspondientes a las Fuerzas Armadas impactaron principalmente sobre créditos vinculados al Inciso 4 – Bienes de Uso, destinados a inversiones y equipamiento, sin afectar ni resentir las partidas destinadas al funcionamiento operativo de las mismas”, mientras que también aclararon que “las restantes adecuaciones incorporadas en la citada medida responden a compensaciones presupuestarias efectuadas a requerimiento de las propias jurisdicciones militares, destinadas a reordenar créditos entre programas, finalidades y funciones, sin implicar una reducción de los recursos asignados al sostenimiento operativo y logístico del Sistema de Defensa Nacional”. De esta manera, explicaron que “se encuentran plenamente garantizados los créditos presupuestarios necesarios para atender gastos esenciales vinculados al funcionamiento, racionamiento, mantenimiento y demás erogaciones indispensables para el desarrollo de las actividades militares, logísticas y operacionales de las Fuerzas Armadas”.



Por otro lado, a través del plan ARMA, a medida que se privaticen bienes del estado se irán generando ingresos adicionales para proyectos estratégicos de modernización y reequipamiento de las Fuerzas Armadas, y en ese sentido, además de la citada venta de las acciones de Transener, el gobierno nacional informó esta semana que inició el proceso de privatización de sus acciones de la empresa Aguas Argentinas, lo que podría generar unos 50 millones de dólares adicionales para el Ministerio de Defensa.

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