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Farnborough 2026: Tecnología en drones FPV de Ucrania a Noruega

 

En la nueva edición de la feria de Farnborough, los sistemas no tripulados son uno de los segmentos más destacados, desde los más pequeños hasta los cazas colaborativos y helicópteros. Sin embargo, se destaca una gran cantidad de empresas promoviendo drones FPV para misiones de ataque de distintos tipos y un énfasis en la producción a gran escala y muy bajo costo. Dentro de este rubro, estuvimos dialogando con Pål Kristensen, CCO de Rift Dynamics, una empresa nacida hace tan solo dos años y que se ha enfocado en la producción de drones FPV, adaptando las lecciones de Ucrania al mercado europeo occidental, con sistemas que mantienen simplicidad y bajo costo de producción pero con mayores estándares de calidad y seguridad, dadas las necesidades distintas que tienen las naciones de Europa occidental en un entorno en el que no tienen conflictos convencionales.

En Farnborough exhibieron la familia de drones Wasp, con distintos tipos de cargas explosivas y en variantes para operar solos o en enjambre (los cuales son apilables para el despliegue), así como también una versión de entrenamiento para operadores de sistemas antidrones.

En las versiones de ataque han incorporado dos tipos de cabezas explosivas modulares desarrolladas por la también noruega Nammo. Una de ellas es la N7 HEAT de 500 gramos de peso, con un diámetro de 70 mm y una longitud de 310 mm, la cual puede penetrar blindajes de más de 400 mm, lo cual la hace muy útil para la destrucción de tanques y otros vehículos.

La otra carga es la N4 HEDP de uso dual, con solo 220 gramos de peso, 40 mm de diámetro y 95 mm de longitud, puede penetrar hasta 100 mm de blindajes, pensada tanto para tanques como contra vehículos con menos protección o contra personal.

Ambas cargas incorporan una espoleta NF1 de Nammo que tiene dos sistemas de seguridad y se instala en la carga explosiva antes del lanzamiento, para evitar accidentes por detonación de la carga cuando se la manipula. Esto es muy relevante ya que en Ucrania se han registrado una gran cantidad de accidentes por la detonación de las cargas cuando son manipuladas debido a la falta de sistemas de seguridad adecuados.



Según explicó Kristensen, el Wasp cuesta en el orden de los 2000 euros producido en Europa, aunque también están produciendo ahora en Estados Unidos, lo cual es un valor un poco superior a los que hoy se manejan en Ucrania, pero también debido a sus mayores niveles de calidad y una producción en escala más reducida. Por otro lado, destacó que la empresa está abierta para producir en otros países, sea asociándose con empresas locales o montando una línea propia si se obtiene un contrato que lo justifique. Si bien explica que hay componentes, como las cámaras, que conviene importarlos, sí se pueden producir todas las partes estructurales y placas de circuitos, entre otras cosas.

La empresa además desarrolló el software para operar los drones y hace un uso extensivo de la inteligencia artificial, especialmente para permitir que el dron pueda guiarse de manera autónoma hacia el blanco si la señal con el operador ha sido interferida, lo cual es algo hacia lo que están yendo muchos fabricantes de drones FPV.

En lo que se refiere al Wasp Target, es un dron de un solo uso que está pensado para operar solo o en enjambre para entrenar los operadores de sistemas antidrones y también probar la eficacia de las herramientas que se cuenta para detectar y destruir los drones. Tiene sistemas más simples que el de ataque y obviamente no lleva carga explosiva, lo cual lo hace mucho más económico.

El caso de Rift demuestra cómo los drones FPV ya se han asegurado un espacio en el mercado de la defensa gracias al éxito de su uso, pero donde también las empresas los van adaptando a los requerimientos del entorno donde comercializan sus productos.

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