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Motorola presenta sus soluciones de defensa en Argentina

 

En un evento realizado en el hotel Sheraton de Buenos Aires, la empresa estadounidense Motorola realizó una presentación de sus soluciones en defensa, destacándose sus sistemas de comunicación, cámaras y de inteligencia de señales, entre otros. El evento fue presentado por Edison Ambrosio, director de ventas para defensa en América Latina de Motorola Solutions y contó con el apoyo de la embajada de Estados Unidos en Argentina, y la primera exposición estuvo a cargo de Alejandro Rubino, gerente de desarrollo comercial para América Latina de la empresa, quien comenzó explicando que la empresa ha venido avanzando en la compra de empresas de defensa para ampliar su portfolio de soluciones, destacándose el caso de Silvus, que tiene una enorme experiencia en sistemas de comunicación, especialmente en redes mesh con adaptación dinámica, donde los equipos se conectan entre sí en red a través de los dispositivos que cuentan con la mejor calidad de conexión, en lo que se llama Self Forming Adaptive Network, una red que se autoforma todo el tiempo sin intervención del usuario, donde todos los equipos se están comunicando entre sí de manera constante y que soporta 150 nodos.

Las radios que producen son con IP, lo que les permite conectarse con cualquier dispositivo que cuente con una IP. Por otro lado, no se conectan por Wi-Fi, sino que usan tecnología propietaria de Motorola, que tiene 20 watts de potencia pero donde el sistema Beam Forming hace que se concentre la señal en el dispositivo al que se quiere conectar, lo que permite actuar como si fuera un equipo con 80 watts de señal. Por otro lado, las frecuencias van desde los 6Mhz hasta los 6 Ghz y la comunicación es encriptada y definida por software.


Rubino destacó que lo más importante es el sistema único de manejo del espectro, llamado Spectrum Dominance. Tiene detección automática de fuentes que emiten interferencias, saltando de frecuencia automáticamente cuando detecta alguna interferencia. Además tiene analizador del espectro para detectar cuáles son las portadoras que están haciendo las interferencias, mientras que tiene un enlace de doble frecuencia que permite la comunicación entre dos equipos aún si uno de ellos está siendo interferido. Además, cuando detecta que la señal ha sido interceptada, baja la potencia para evitar la intercepción.

A continuación, Rubino describió los principales productos que comercializan dentro de la línea de Silvus, comenzando por el Streamcaster SC4400E, del cual hay distintas variantes, incluyendo para ambientes salinos, lo que permite instalarla en embarcaciones de todo tipo, mientras que tienen otra para sistemas no tripulados, que permite transmitir video, datos y telemetría.

Por otro lado, la SC4200EP es una radio portátil, tipo Handy, que también tiene una versión para vehículos no tripulados y otra OEM que se vende para servir como nodo de comunicación para ser instalado en desarrollos de otras soluciones, como pueden ser vehículos o sistemas no tripulados.  Además, cuentan con el Mini SM5200 que es el más chico, el Nexus que es un equipo que cuenta con teléfono y el Kite SK5200 que pesa solo 52 gramos y está desarrollado para sistemas no tripulados.



Rubino describió como casos de uso los despliegues donde se crean burbujas tácticas, donde los sistemas que tienen radio sobre IP permiten conectar a través de un purto a otras radios que no son IP e integrarlas a la burbuja. Además, se las puede integrar en vehículos, helicópteros o sistemas no tripulados, mientras que las variantes OEM se pueden integrar en todo tipo de plataformas, incluso globos estratosféricos. También se los puede montar en un UAV pequeños para actuar como repetidora y extender la burbuja hasta 30 kilómetros de radio. Si se lo instala en drones tipo clase 2 o 3, podría extender el radio a 400 kilómetros. También se lo puede instalar en drones de fibra óptica que se eleven a 600 o 700 metros de altura para dar mayor cobertura.

Además de los sistemas de Silvus, Rubino describió los de la empresa australiana Barrett, que compraron hace cinco años y que se destacan por ser sistemas HF y VHF de combate.

Las radios HF van de 1,5 a 30Mhz, encriptadas, con transmisión de datos, con menor velocidad pero con alcance de hasta 2000 kilómetros, con hasta 150 vatios de potencia, que se pueden sumergir en hasta 1 metro de profundidad por 30 minutos.

Son sistemas modulares, donde la mochila (que tiene 30 vatios de potencia) pesa unos 5 kilos incluyendo la batería y el transceptor, pero este último se puede transformar en base o para un vehículo. También tienen equipos de alta potencia, como el PRC4075 High Power, con 500 vatios de potencia.

Estas radios también trabajan por IP, por lo que se pueden usar desde un celular o una PC, mientras que también pueden enviar y recibir datos de telemetría.

En cuanto a sistemas VHF tienen el 4080, que es un sistema portátil tipo Handy, que va de 30 a 175Mhz, con salto de frecuencia de hasta 100 veces por segundo, con bandas marítima y aeronáutica y usando tecnología DMR. Cuenta con dos receptores, por lo que puede operar, por ejemplo, a 30 y 175Mhz a la vez y así el operador puede comunicarse con una unidad terrestre y una aeronave a la vez. También puede transmitir datos e integrarse a los Silvus y sistemas de otros fabricantes, en un ecosistema que es integrable.

Destacó que además en 2027 van a agregar radios UHF y llegar a 512Mhz.

 

Videovigilancia

Este segmento fue cubierto por Joel Campos, Video Account Manager de la empresa para la región, que describió los sistemas de Silent Sentinel, otra empresa comprada por Motorola, que tiene cámaras de largo alcance, tanto en el espectro visible como infrarrijas, lo cual da tiempo para anticiparse a tomar decisiones.

Para control de fronteras permite cubrir todo un ambiente con cámaras de 40 a 60 kilómetros de alcance y no tener que enviar personal en tierra. Se conectan con redes mesh y permite tener conciencia situacional de largo alcance. La calidad de sus lentes permite detectar personas a más de 28 kilómetros de distancia y vehículos a más de 44.

Tienen reducción de niebla, lo que les permite detectar blancos con baja visibilidad, y zoom digital además del óptico, así como estabilización óptica de imagen, mientras que se puede usar IA en la plataforma de gestión de video para identificar objetos o situaciones de interés.

Las cámaras pueden instalarse de manera fija, con paneles solares y batería, o desplegarse de manera sencilla, llevándose en maletas rugerizadas y desplegándose en menos de 15 minutos.

Además, se pueden integrar al sistema de video tradicional y aplicarle la suite de analíticas que ya posea el operador, como puede ser seguimiento e identificación de rostros o matrículas.

Las cámaras tienen capacidad de activar de manera automática la limpieza del lente si hay lluvia.



En cuanto a las cámaras térmicas, tienen LWIR no refrigeradas de menor contraste y MWIR para áreas marítimas con mayor contraste.

La cámara varía el rango focal según la necesidad y puede clasificar objetos en tiempo real a más de 20 kilómetros de distancia.

También pueden detectar sistemas no tripulados y trabajar con radares de vigilancia terrestre, aérea o costera, donde reciben la orden del radar de apuntar al objetivo detectado y seguirlo. Lo mismo pueden hacer con los sistemas de inteligencia de señales, pudiendo apuntar al lugar donde se ha detectado una emisión.

En el caso de su uso contra drones, tienen detectores de cambios de frecuencia, algo normalmente usado por los sistemas de transmisión de datos de los drones, por lo que, cuando se detecta el salto de frecuencia, se considera que hay un dron operando y se le da la orden a la cámara de apuntar al lugar para detectarlo visualmente. Además, una vez que obtiene la imagen, puede clasificar qué está viendo a través del sistema de gestión de imagen.

En este sentido, explicaron que están implementando con la Prefectura Naval Argentina un sistema de monitoreo del la hidrovía en el río Paraná y el Río de la Plata, primero con cuatro cámaras, de las cuales ya hay una instalada en el puerto de Buenos Aires que permite ver hasta más de 20 kilómetros, y seguirá con otra en San Lorenzo para monitorear el movimiento de buques en las terminales portuarias al norte de Rosario, otra en Isla Santiago apuntando al fondeadero de Rada La Plata y otra en Isla Martín García para monitorear el canal Martín García que da al río Uruguay y al Paraná Guazú. La idea de la Prefectura Naval es ir sumando más cámaras desde el Pontón Recalada en la desembocadura del Río de la Plata hasta la ciudad de Corrientes. Además, están agregando un sistema de transmisión de datos de Motorola a lo largo de toda la hidrovía para mejorar la interconexión entre todas las unidades de la Prefectura Naval a lo largo de toda la vía fluvial sin depender de redes comerciales por fuera de la fuerza, como proveedores de internet y telefonía, lo cual les da más seguridad e independencia para poder mantener sus comunicaciones.

Otro punto que destacó Campos es que cuentan con un Vision Management System para fuerzas de seguridad y un Battle Management System para fuerzas armadas, el cual les permite también simular situaciones o generar blancos para entrenar a los operadores, de manera que cuando ven una situación relevante por primera vez en un caso real ya saben cómo actuar.

Además, para preparar el despliegue de las cámaras permite simular la cobertura que se va a tener gracias a que tienen mapeado el terreno con sus elevaciones, por lo que permite determinar dónde es más conveniente ubicar las cámaras.



Por otro lado, destacó los sistemas de Avigilon, que son cámaras de seguridad fijas, que cuentan con funcionalidades de IA para reducir la carga de trabajo del operador, avisando si encuentran alguna anomalía que requiere la atención del operador.

También permite identificar personas o buscar si alguna anomalía se repite en el tiempo o si, por ejemplo, ha detectado a una persona en más de una oportunidad. En este sentido, el operador le puede definir qué es lo que quiere buscar.

En cuanto a video móvil, cuentan con cámaras corporales de video y también para vehículos de todo tipo, que pueden transmitir en tiempo real a través de una red Mesh y que, entre otras funciones, se pueden integrar en plataformas que reciben el video y el audio y pueden transcribir el audio para saber qué están hablando las personas.


Inteligencia de señales

Este panel estuvo a cargo de Sandra Vázquez, de la empresa CRFS, que fue adquirida hace ocho meses por Motorola y que se dedica a trabajar en el manejo del espectro electromagnético, localizando emisiones para realizar operaciones de inteligencia de señales (SIGINT). Se trata de sistemas pasivos que permiten integrar las señales detectadas en una red para tener información procesable donde se puede ver a los emisores, pero éstos no pueden ver a quien los detecta.

Vázquez destacó que el sensor es el corazón del sistema, pudiendo ir desde 9Khz hasta 40, según la versión, con tres nodos que dan localización geográfica en dos dimensiones o cuatro que permiten dar también altura. El sistema se puede integrar en sistemas no tripulados o en arreglos que brindan también goniometría para ubicar la dirección en que proviene la señal. Con señales de baja intensidad, corta duración o salto de frecuencia la goniometría es importante. Por otro lado, subrayó que están lanzando sistemas de menor tamaño para poder usar con trípodes o en vehículos menores.

Además, cuentan con software que en tiempo real puede informar lo que está detectando, con presentaciones tanto para expertos, con un enorme volumen de información, como para operadores que no son expertos, a los cuales les da alarmas y una información básica para que estos puedan consultar con expertos cuando es necesario. El software también permite analizar hacia atrás en el tiempo lo que se fue detectando.



El software no se basa en librerías de señales, sino que hace el escaneo todo el tiempo con un ancho de banda de 100Ghz y va informando lo que va detectando. Pueden crearse además detectores para automatizar y solo dar alertas cuando detecta las señales preestablecidas.

Entre los sistemas, Vázquez describió el RFeye Nodeque de 8, 18 o 40 Khz para instalaciones fijas y los Node 100 para instalaciones móviles, con kits para instalaciones externas de las antenas.

Además, el RFarray que es un radiogoniómetro para analizar el espectro de 500Mhz hasta 8, 18 o 40Ghz, al que también se puede sumar VHF para 20 a 500Mhz, así como sistemas de cabezales compactos de menor capacidad pero más portables, que pueden ir de 30 a 500Mhz, o de 500Mhz hasta 18Ghz o hasta 40Ghz, con los cuales también se puede hacer goniometría y análisis del espectro en ese marco de frecuencias.

El RFeye Stormcase es un maletín para despliegue rápido del sistema, mientras que ahora han lanzado un sistema de mochila ligero, con capacidad de 1 a 18Ghz para extender la cobertura a donde los sistemas fijos no llegan.

Por otro lado, explicó que pueden integrar el sistema en drones y transmitir los datos por radio, operando hasta 100 metros de altura, pudiendo detectar tanto la emisión de otros drones como ubicar al operador.

Según explicó Vázquez, estos sistemas están pensados para uso de operadores de guerra electrónica para dominar el espectro de manera permanente, para interceptar comunicaciones, seguir radares, también operar contra drones haciendo detección temprana por radiofrecuencia, permitiendo orientar hacia su ubicación a los radares o cámaras. También para protección de infraestructura crítica y bases militares, así como monitoreo de fronteras.

Al igual que los demás sistemas de Motorola, tienen API abierta para integrarse a otros software de mando y control. Esto es algo muy relevante ya que las fuerzas que adoptan estos sistemas no deben adquirir nuevos software y pueden integrarlos fácilmente a las redes que ya poseen, reduciendo costos y facilitando la incorporación de las soluciones a su esquema de seguridad.

 

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