Ucrania sale en auxilio de Medio Oriente
- Ignacio Montes de Oca
- hace 2 horas
- 3 Min. de lectura
Por Ignacio Montes de Oca
Zelensky confirmó que Ucrania va a ayudar a los países de Medio Oriente atacados por Irán aportando su experiencia en el derribo de drones. Ucrania fue atacada por 57.000 drones de diseño iraní desde que comenzó la invasión rusa en 2022. Esta ayuda llega en un momento clave.
Irán lanzó 700 misiles y 1.500 drones contra los países del Golfo y hay una cuestión matemática en juego que favorece a los iraníes. Por cada lanzamiento de misil, se utilizan 2 o 3 misiles interceptores. Para los drones, se suelen usar también misiles Patriot o Thaad. El primer problema es el costo. Cada Patriot cuesta U$S 4 millones y un Thaad unos U$S 12 millones. En el caso de los misiles balísticos, la ecuación puede resultar aceptable. Pero para cada dron de U$S 20.000 resulta una situación ruinosa a largo plazo por el stock iraní.
Irán tenía al 28 de febrero 2.000 misiles balísticos que, a una demanda de dos o tres misiles por derribo, pide una cifra inmensa de interceptores. Es cierto que muchos misiles y lanzadores están siendo destruidos, pero los lanzamientos continúan y no se puede tomar riesgos. Además, hay unos 1.300 misiles de crucero y, lo que es peor, es el arsenal de al menos 6.000 drones. escontando destrucciones, el número sigue siendo enorme. Y aun con la ayuda de EEUU, la defensa corre el riesgo de verse superada por las matemáticas de la guerra.

EEUU tiene un problema anexo y es que en la Guerra de los 12 Días tuvo que ayudar en la defensa de Israel en donde gastó cerca de un cuarto de sus existencias de THAAD. Ahora debe defender a una docena de aliados en una superficie de millones de km2. Irán lo calculó antes. El "goteo" de lanzamientos parece ser la estrategia de los iraníes y el desgaste su objetivo. EEUU fabrica 620 proyectiles Patriot y 96 THAAD al año. Por eso es tan importante medir el gasto defensivo al detalle. Usar dos o tres por amenaza es una desproporción ruinosa. Es cierto que hay otros sistemas usados contra drones, como aeronaves y sistemas de artillería, pero los reportes indican que la amenaza más numerosa también recibe la atención de los misiles y eso es absolutamente razonable desde el punto de vista económico y militar.
Escatimar un misil de 4 o 12 millones por un dron puede significar un impacto en una refinería que cuesta centenares de millones y produce miles de millones. El problema es que Irán tiene aún muchos drones que pueden ser fácilmente escondidos y lanzados con medios precarios. EEUU e Israel pueden arrasar lanzadores de misiles durante días enteros, pero siempre puede quedar uno. El desafío es que un utilitario es suficiente para hacer despegar un dron. Encontrar y neutralizar todas las amenazas en los 1,6 millones de Km2 de Irán es una misión complicada. Aquí es donde entra Ucrania, que tuvo que ingeniárselas para hacerle frente a esos 57.000 drones que le lanzó Rusia con ayuda de Irán. Es el mismo tipo de amenaza y los ucranianos han aprendido a lidiar con ellos con lo que tenían a mano, porque a veces no hubo ayuda suficiente. Ucrania aprendió a reservar misiles para hacerle frente a las amenazas balísticas en la medida de lo posible. Y sabe lo que es quedarse sin Patriot, hace semanas que pide que le manden más unidades sin éxito. Ahora es menos posible que los reciba, pero aun así ofrece ayuda.

Ucrania logró una tasa de derribos de drones de entre el 85% y el 90% con el uso de artillería, misiles de corto alcance, guerra electrónica, drones anti-drones, helicópteros y aviones. Y está desarrollando un láser, pero necesita apoyo. Quizás ahora lo consiga de los emires.
Es así que ahora Ucrania puede tener la solución para los emires y el dilema de los miles de drones. Eso podría alivianar la tarea y permitirles concentrarse en los misiles balísticos. Irónicamente, también a los EEUU, que afronta también el problema en sus bases y compromisos.
Y la ironía final es que ahora Ucrania tiene cartas en la mano y entra al juego sin necesidad de vestirse de nada diferente. Es una vuelta exquisita de una historia de resistencia y de improvisaciones baratas que ahora valen una fortuna en Medio Oriente. Cosas que pasan...
PS: financiamiento para seguir resistiendo y terminar con la tolerancia de las coronas petroleras hacia los negocios de Putin en sus sistemas financieros. Hay algo que ganar, no es voluntarismo puro. Y mostrar un as que le hace falta para no seguir siendo presionado, que no es poco.



