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Una nueva capacidad de rescate en el mar



Por el Capitán de Corbeta José A. Porto - Aviación Naval, Armada de Colombia

La filosofía de la maniobra de Rescate en Altamar Mediante el Lanzamiento de Paracaidistas y Carga, procedimiento conocido como RAMPAC, radica en la necesidad que tiene la Armada Nacional de Colombia de ser eficiente en el desarrollo de su Plan de Desarrollo Naval 2042, en el cual se contempla como una de las Funciones Institucionales Operacionales de la Armada Nacional, la Seguridad Integral Marítima y Fluvial, requiriendo para ello de “operaciones navales diferentes a la guerra, que garanticen la seguridad de las actividades marítimas y fluviales, la protección de la vida humana en el mar y los ríos, y la protección del medio ambiente marítimo y fluvial, empleando unidades navales con capacidades para desarrollar las tareas que se requieran” (PDN 2042).

El RAMPAC está enfocado en aquellas misiones de búsqueda y rescate que deban desarrollarse en alta mar, donde la dificultad impuesta por la distancia y, por ende, el aumento en el margen de incertidumbre por el tiempo requerido en acudir al área del rescate, requiere utilizar medios aéreos con gran autonomía, velocidad y capacidad de búsqueda, para una vez localizado el siniestro, poder desplegar a un equipo de rescatistas, quienes se lanzan en paracaídas junto con su carga de apoyo, para suministrar una asistencia inicial a las víctimas (náufragos, pilotos eyectados, buzos a la deriva, entre otros) mientras acuden las unidades de superficie con facilidades apropiadas para ejecutar la evacuación.

El esquema de maniobra que caracteriza al RAMPAC, explota como fortaleza la velocidad de acción y alcance operacional de las aeronaves tipo Patrullero Marítimo Avanzado, variables mediante las cuales se reduce el tiempo de respuesta, aumentando la probabilidad de supervivencia de eventuales víctimas de siniestros marítimos. La maniobra consta de cinco etapas, una vez se activa el recurso SAR y se determina que el RAMPAC es la acción inicial más factible. Primero, se destaca al área de operaciones una aeronave tipo Patrullero Marítimo, la cual emplea sus sensores electrónicos para realizar la localización exacta del siniestro, explotando al máximo la ventaja que ofrece la perspectiva aérea. Segundo, se lanzan sobre el área de los náufragos dos balsas salvavidas tipo UNI-PAC III, dotadas de un paracaídas para su extracción y descenso controlado, las cuales, además de auxiliar al personal, sirven de referencia para el acuatizaje de los rescatistas.





Tercero, se lanza la caja RAMZ, la cual contiene un bote Zodiac y su respectivo motor, configurándose en la plataforma de coordinación en superficie para agrupar al personal. Cuarto, una vez se cuenta en la superficie con plataformas seguras, se lanza el personal de rescatistas a bordo del Patrullero Marítimo para realizar su salto sobre el área del siniestro. Simultáneamente a estos pasos, al menos una unidad de superficie, con capacidad de operación con helicóptero, realiza su desplazamiento al área de operaciones para completar la quinta etapa, que es la de evacuación del personal.

Las aeronaves tipo Airbus CN235 de la Aviación Naval fueron adquiridas con el propósito de mejorar las capacidades de exploración, reconocimiento, vigilancia y supervisión de todo el territorio marítimo colombiano. Su capacidad de búsqueda es óptima, al contar con la perspectiva aérea, sensores térmicos, radar de apertura sintética y vigías aeronavales (capacidad diurna y nocturna con visores nocturnos). Su autonomía y rango de acción le permite acudir a un área de operaciones a 200 MN de la costa en menos de 2 horas, y permanecer sobre el área 4 horas antes de iniciar el retorno a tierra.

Cada equipo RAMPAC está conformado por cuatro tripulantes del Grupo de Recuperación de Personal de la Aviación Naval, calificados en técnicas de paracaidismo salto libre, natación de combate y enfermeros de combate, entre otras habilidades necesarias para poder sortear las dificultades inherentes a la operación en alta mar. El salto se realiza a 5.000 pies de altitud, mediante la técnica de salto libre, empleando paracaídas de precisión y equipos de superficie para interactuar en el agua.

La maniobra RAMPAC suma la velocidad, autonomía y capacidad de búsqueda de un CN235; la precisión y capacidad de llegar físicamente a un lugar determinado mediante la técnica de paracaidismo salto libre; la idoneidad en procedimientos de atención médica de los tripulantes de Recuperación de Personal de la Aviación Naval, y la capacidad que aportan las unidades de superficie de convertirse en una plataforma de salvamento y evacuación en alta mar. Esta capacidad corresponde a una acción inicial dentro del esfuerzo de salvamento, donde los rescatistas acuden en un tiempo aproximado de no más de dos horas al área de operaciones para atender y estabilizar a los náufragos más críticos, mientras arriban las unidades de superficie para ejecutar la evacuación, en un tiempo que no debe superar las 10 horas.

La técnica de paracaidismo salto libre permite maniobrar la cúpula a criterio del rescatista, con el propósito de lograr el acuatizaje en el punto deseado. Una vez el rescatista está en el agua se libera del paracaídas y, gracias a su habilidad como nadador de rescate, procede hacia la caja RAMZ para armar el bote Zodiac y auxiliar a los náufragos.

Para la consecución de esta habilidad, la Aviación Naval formó a diez de sus Rescatistas de Personal como paracaidistas en modalidad salto libre en el año 2016; una vez consolidados sus conocimientos básicos en esa disciplina, se procedió a realizar entrenamientos de salto al agua en tres fases; primero, sobre aguas tranquilas en la represa de Prado, Tolima, durante el mes de agosto de 2017; posteriormente, aumentando la complejidad, se realizó un exhaustivo entrenamiento de acuatizaje en aguas interiores en la Bahía de Málaga, en abril y diciembre de 2018, y, durante los años 2019 y 2020, se inició con los entrenamientos de lanzamiento de paracaidistas con acuatizaje en aguas abiertas, realizados en el área general de Puerto Velero, Atlántico, en Coveñas, Sucre, y, como acto de reafirmación de soberanía y de compromiso con las comunidades raizales en nuestro Caribe Noroccidental, se realizó un importante ejercicio RAMPAC en el archipiélago de San Andrés.

Consciente de la importancia de esta capacidad distintiva, la Armada Nacional ha integrado al RAMPAC dentro de su doctrina y plan de desarrollo; Por parte de la Aviación Naval, de acuerdo con el Manual Operacional de la Aviación Naval, ARC OP3-2-1, Segunda Edición, el RAMPAC hace parte de las “Operaciones Especiales”, dentro de la clase “Recuperación de Personal”, tanto en “Operaciones de Guerra”, como “Operaciones no relacionadas con la Guerra”. Asimismo, el Plan de Desarrollo Naval 2042 destaca que “la Armada Nacional ha implementado las operaciones RAMPAC con el fin de fortalecer sus capacidades, el desarrollo de estas operaciones aportando directamente a la protección de la vida humana en el mar” (PDN 2042).

De esta manera, la Armada Nacional proyecta sus capacidades en aras de cumplir su rol misional y hacer gala del lema de los rescatistas de la Aviación Naval: "Hasta mi vida por la de los demás".




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