top of page
Buscar

Vuelo desde Cuba a la libertad: entrevista con Orestes Lorenzo

En una entrevista exclusiva con Orestes Lorenzo, quien en 1991 se escapó de Cuba en un MiG-23 para volver 21 meses después a buscar a su familia, burlando las defensas del régimen cubano, hablamos sobre cómo llegó a tomar la decisión de exiliarse y el valor que tiene la libertad.


Por Santiago Rivas



Un 20 de marzo de 1991, Orestes Lorenzo, por entonces mayor en la Fuerza Aérea Revolucionaria de Cuba, escapó con su MiG-23BN a los Estados Unidos, aterrizando en la Boca Chica Naval Air Station en Key West, Florida. Atrás no solo quedaba Cuba, sino su mujer María Victoria “Vicky” Rojas y sus dos hijos, Reyneil y Alejandro, a quienes esperaba poder sacar de Cuba lo antes posible. Sin embargo, el régimen de los Castro decidió mantenerlos a los tres como rehenes en la isla, impidiéndoles salir. Así, comenzó una lucha que duró 21 meses, en la cual Raúl Castro llegó a afirmar que “si Lorenzo tuvo los cojones para llevarse un avión, que los tenga también para venirte a buscar”. Orestes, aunque no tomó esta declaración como un desafío, el 19 de diciembre de 1992 despegó del aeroclub de Cayo Marathon con un Cessna 310, cruzó el mar rumbo a Cuba para aterrizar en una autopista, hacia donde le había indicado a Vicky que vaya con sus hijos. Allí los recogió y voló de regreso a Estados Unidos, sin que la, por entonces, “poderosa” Fuerza Aérea Revolucionaria, pudiera hacer nada por impedirlo.

Su historia está contada por el propio Orestes en su libro “Vuelo hacia el amanecer” (https://www.amazon.com/-/es/Orestes-Lorenzo/dp/0312100094), donde narra al detalle no solo la odisea para rescatar a su familia, sino cómo fue el camino para tomar la decisión de escapar de Cuba. Con motivo de la conferencia que darán el domingo 7 de abril como parte del evento AynRandCon organizado por el Ayn Rand Center Latin America en el Paseo La Plaza, Orestes y Vicky viajaron a la Argentina por primera vez y tuvimos la oportunidad de conversar con Orestes sobre su historia, pero, sobre todo, en cómo lo vivido en Cuba y con el régimen de los Castro lo fue llevando a valorar tanto la importancia de la libertad, que las dictaduras socialistas niegan a sus ciudadanos.


Pucará Defensa: Para comenzar, ¿cómo fue tu historia y tu paso en la Fuerza Aérea Revolucionaria hasta que decidiste exiliarte?

Orestes Lorenzo: Es una historia muy larga. Yo nací dos años antes que la revolución cubana, casi 3 años. Y me eduqué en las instituciones de revolucionarias de Cuba. Mis padres eran de origen muy pobre, campesinos muy pobres y abrazaron la revolución con toda su fuerza. Mi padre fue un romántico de la justicia social. O sea que yo crecí adoctrinado por el estado y con una visión de la revolución muy humana y de justicia social. Una vez que se establece el poder de Fidel Castro en Cuba y anuncia el giro hacia el comunismo, puedes imaginarte que en las escuelas todos los días, en la mañana, en la ceremonia antes de las clases, se izaba la bandera cubana en formación en fila, se saludaba a la bandera y decíamos “pioneros por el comunismo, seremos como el Che”.


PD: ¿Crees que al comienzo la revolución fue sincera? O siempre fue una gran mentira.

OL: Si fue sincera en sus inicios o no… asumamos que Fidel Castro fue inicialmente un líder que quiso construir una sociedad justa, el hecho es que el poder absoluto corrompe. Eso en el mejor de los casos, para no asumir que fue un delincuente común desde antes del proceso. El problema es cuando el estado se expande como se expandió en Cuba, donde eliminó la propiedad privada completamente, basado en los principios del marxismo de que la propiedad privada y el beneficio de la plusvalía sirve como elemento para la explotación del hombre por el hombre, de los poderosos a los pobres, que es completamente falso. Una vez que el Estado interviene todos los medios de producción del país y todo está en sus manos, es el único dueño que existe. ¿Quién es el estado? El estado son los que toman las decisiones, entonces, en la práctica, los que ocurre en los países comunistas una vez que este proceso se completa es que el país entero se convierte en una propiedad privada de aquellos que tienen el poder. La constitución y las leyes no tienen valor alguno, sencillamente es la voluntad de sus líderes. Imagínate, por ejemplo, que tengas un problema legal y tengas que ir a un juicio. Cuál puede ser el resultado de ese juicio cuando el fiscal es pagado por el gobierno, el abogado defensor es pagado por el gobierno y el juez es pagado por el gobierno. Todos tienen el mismo dueño. ¿Y a qué intereses responden todos ellos? ¿Al tuyo? responden al interés del gobierno. En el caso de que el gobierno es el acusador, el abogado defensor lo más que hace siempre es reconocer en primer plano tu culpabilidad y después pedir cierta clemencia del juez.

Ahora, imagínate en una sociedad donde al gobierno no le gusta lo que tu digas, lo que es muy común en una democracia, en una sociedad comunista como la de Cuba el gobierno no solo tiene poder de meterte en prisión por lo que dices, sino que tiene el poder de chantajearte. El médico tuyo es pagado por el gobierno. La policía y el gobierno tienen acceso directo a tu historia clínica, no hay ley que se lo impida.

Esos son dos ejemplos básicos para entender la magnitud del dominio que tienen las autoridades sobre la vida de las personas, 24 horas al día. Y la absoluta ausencia de elementos de defensa o de protección de cualquier ciudadano por los abusos del estado.

Cuba es un país tremendamente empobrecido, por una economía que no produce, desde luego una de las estrategias del Gobierno es obligar a todo el mundo a depender del estado, a comer de su mano. Esa es la primera cadena que se le impone al ser humano, no es necesario ir por las calles ametrallando a la gente o desapareciendo opositores como hizo la dictadura en Argentina, no es necesario, porque tienen el control de tu estómago.

Si aplaudes, comes, en el sentido de que tienes una mejor posición de trabajo, mejor remunerado. No es necesario que seas un enemigo, si sencillamente eres una persona que no muestra suficiente fervor o apoyo por la revolución, eres una persona que está destinada a tener los peores trabajos, los peores salarios y vivir prácticamente en la miseria y el peor reconocimiento como individuo. No olvidemos que los eslóganes de la revolución son “las calles son de los revolucionarios”, por ejemplo, “la universidad es para los revolucionarios”. O sea, si tú no eres y tu familia no es una ferviente defensora del gobierno ni sueñes con poder estudiar una carrera en la universidad, porque no te van a la entrada, aunque seas una persona brillante.

Ese es el factor que hace que el poder del estado en el comunismo sea tan difícil de extirpar, tan pernicioso y una vez que se logra instaurar, todos los medios de prensa están en manos del estado. Todo lo que tú escuchas en la televisión, en la radio, lees en la prensa escrita, es a favor del trabajo que hace el estado. El estado es perfecto, todo lo hace bien y la culpa de las cosas que andan mal tiene que ser de Estados Unidos o de otro enemigo externo.

 


Orestes pidiendo que el régimen cubano le permita salir del país a su mujer y sus hijos.

PD: El famoso bloqueo.

OL: Exacto. ¿Cuál es la razón de que en Cuba no haya porotos, como le dicen aquí en Argentina? Cuba, que fue el mayor exportador de azúcar del mundo, hoy en día no produce azúcar, todos los centrales azucareros, que eran más de cien, han sido destruidos. ¿Por qué en Cuba no hay arroz? No hay frutas. Un país que tiene unas condiciones para la agricultura extraordinarias. Y es que el gobierno entorpece los procesos productivos de la gente, precisamente para obligarlos a vivir de lo que el gobierno les da. Lo que decía anteriormente, aplaudes, comes, no aplaudes, no comes.


PD: ¿Cómo se vivía esa realidad en los primeros años?

OL: Cuando era muy chico, eran los primeros años de la revolución y tengo memorias familiares de mis abuelos, que siempre fueron muy pobres y eran semianalfabetos. Nunca les gustó la revolución, nunca les gustó Fidel Castro. Mi abuelo tomaba café y fumaba tabaco, cuando le racionaron el café y el tabaco, tenían que ir a la bodega cada cierto tiempo a recibir su ración. Mi abuelo dejó de tomar café y de fumar tabaco. Porqué él dijo, “yo no voy a aceptar la humillación de que tenga que ir a ponerme en una lista y prácticamente mendigar algo que puedo ganarme honradamente con mi trabajo”. Su razonamiento era muy simple, pero era muy cierto.

Esas cosas desaparecieron, porque los procesos no ocurren de la noche a la mañana. Lo primero que golpeó en Cuba fue a los que tenían las grandes empresas y quedaron los pequeños negocios, el hombre que tenía un pequeño restaurant, una cafetería, un taller de mecánica, una peluquería, que fueron intervenidas a finales de los años 60 completamente por el estado, lo que llamaron la ofensiva revolucionaria, toda actividad privada en Cuba pasó a manos del estado, fue un proceso progresivo.

Mucha gente se pregunta hoy día cómo fue posible que el pueblo alemán apoyara a Hitler de la manera que lo hizo y que aceptara la eliminación de la población judía. Yo veía una entrevista a un alemán octogenario donde decía “fue poco a poco, no nos dimos cuenta”.


PD: Se ve en procesos como el de Venezuela, son 25 años de chavismo y va cayendo de a poco.

OL: El peligro del populismo socialista, Argentina no llegó a ese punto, pero Venezuela sí, siguiendo el método cubano, que una vez instalado en el poder da riqueza que no existe, a través de deudas, y vemos los efectos en la inflación hoy en día. Puedes repartir dinero todo lo que quieras, pero no puedes repartir riqueza si ésta no se crea. La única fórmula de eliminar la pobreza no es la creación de empleos falsos, es la creación de riqueza, es la producción, ya sea industrial o agrícola, y esa producción requiere de empleos productivos, no de empleos que no producen.

Hacer acto de presencia, ya sea cuidando una puerta o algo que no produce nada, recibes un dinero del estado, puede parecer que te ayuda, pero realmente no produces, a la larga cuando ya no tienes a quién pedir prestado, no tienes nada, es la más absoluta pobreza. Además, esa es la destrucción de los empleos reales que pueden sacar al país de la pobreza. El manual de Cuba, realmente lo que persigue es la instauración de estos gobiernos en estos países, que al final terminan siendo nada más que una organización criminal. Es lo que pasa cuando, en países como Cuba, Corea del Norte y Venezuela no existe o no se respeta la Constitución, sino solamente la voluntad del gobierno. De hecho, los países son propiedad privada de los que están gobernando.

Es muy difícil, es un sistema muy pernicioso de eliminar porque, como decía, siguiendo el patrón cubano, una vez que tienen apoyo popular van a la eliminación de los medios de prensa opositores. Como ha ocurrido en Venezuela, no puede haber una opinión que contrarreste la actividad del Gobierno. Sustitución de los mandos militares, un paso muy importante que hacen, de aquellos que responden a la constitución por mandos más jóvenes, fáciles de comparar y de corromper, que responden al gobierno y no a la constitución. Cuando estas dos cosas se completan, el control absoluto de los medios de la prensa y lealtad absoluta del Ejército, ya no hay constitución y no hay más país.


Carta con su ruta de ingreso a Cuba y la cobertura del sistema de defensa aérea de la isla, que pudo burlar.

PD: Ya tienen el poder de reprimir como ellos quieren, como se ve en Venezuela con la Guardia Nacional reprimiendo las protestas. Y en Cuba, entraste la Fuerza Aérea, ¿cómo fuiste viendo la época de la caída de la Unión Soviética hasta que decides escapar?

OL: Bueno, yo era un comunista convencido, fui educado como tal. Pasé siete años en la Unión Soviética, tres años primero, entrenándome como piloto de combate, y después cuatro años, ya con mi familia, de 1986 a 1990 en el Colegio de Guerra.


PD: Recibían instrucción política también.

OL: Si, ya en este segundo periodo, del 86 al 90, ocurre que en la Unión Soviética se produce la conocida Perestroika. Los líderes soviéticos eran todos octogenarios, estaban poco tiempo en el poder y el buró político decide elegir un líder joven y deciden que Gorbachov sea el nuevo secretario del partido, un hombre que entonces tenía 54 años, si no recuerdo mal, que venía de las provincias, era un comunista convencido como lo era yo, no un corrupto, pero un hombre que se daba cuenta de que los métodos de terror de la KGB y de control del Estado y supresión de opiniones diversas eran errados y pretendió construir un socialismo más humano, a lo que él llamó un estado de derecho socialista. Esto llevaba a la visión de que la gente pudiera expresarse más abiertamente en cuanto a la política a llevar en el país. Quiso construir un socialismo democrático, que respondiera a las leyes de la constitución y no al capricho del que estuviera gobernando.

Lo que no calculó Gorbachov es que es una imposibilidad. Mientras Marx y Engels escribieron en los libros toda esta parrafada de la eliminación de la propiedad privada, que se ha demostrado que es un desastre, porque nadie ha sacado más gente de la pobreza que el capitalismo, mientras que el comunismo lo que ha causado son decenas de millones de muertes donde quiera que haya estado. Lo que ocurre entonces, y que él no previó, es que esta apertura de información, donde se hacen públicos muchos archivos de la KGB, que no eran secretos de estado como tal, sino secretos históricos, y salen a reducir los crímenes del estado. La Unión Soviética, por ejemplo, durante la Segunda Guerra mundial, perdió 20 millones de ciudadanos por su patria, con valentía. A manos de Stalin murieron muchísimos más por las purgas, las hambrunas provocadas. Y yo empiezo a leer cosas que no sabía, como Lenin, por ejemplo, que era el Dios al que todos venerábamos, el hombre más humano que había existido y el baluarte de los pobres, resulta que descubro que fue el que ordenó el asesinato de la familia del zar, incluyendo a las dos niñas de 17 y 16 años, e Iván, el muchachito de 15 años, los llevan a un sótano donde los tenían prisioneros, para eliminar toda posibilidad de que alguien pudiera restablecer la monarquía en Rusia. Y leyendo ese relato me imaginaba la cara de terror de esos niños y realmente entiendo que Lenin es un asesino. Eso es un choque a los principios humanitarios a los que yo me había vuelto devoto. Me doy cuenta de que esto es una farsa. Además de recibir información también de lo que ocurría dentro de Cuba, yo no sabía que en Cuba había prisioneros políticos. Los oficiales de las Fuerzas Armadas en Cuba no sabíamos, porque la visión de las Fuerzas Armadas es muy diferente del esquema que se aplica en muchos países latinoamericanos, donde las Fuerzas Armadas tienen participación en las cuestiones internas. Eso está bien separado dentro de Cuba, donde las Fuerzas Armadas están para la guerra y luego están la policía política y los órganos de la seguridad del Estado, que son los que se ocupan de la seguridad interna.


En el vuelo de regreso, cruzando el mar entre Cuba y Florida.

PD: En tu libro mencionás que les contaban que los países capitalistas eran un fracaso y cuando chocas con la realidad de saber lo que realmente pasaba en Occidente.

OL: Y descubrir las democracias en Occidente, cómo el poder no yace en la voluntad de un hombre, sino que hay instituciones que son las que deciden. Está el Poder Ejecutivo, está el Poder Legislativo y está el Poder Judicial, baluartes fundamentales que están separados y cada uno responde a los intereses de la mayoría del momento, lo que fue un descubrimiento para mí, porque en Cuba, por ejemplo, la ley es lo que decida el que está en el poder, en este caso la familia Castro, que es la dueña de Cuba.

Cuba goza de mucha simpatía fuera del país, aquí en Argentina, por lo menos hasta reciente, la gente pensaba que era el país de las maravillas. Son los miles de millones de dólares que se gasta el gobierno cubano en propaganda, pero el sentido común al final tiene que decirle algo a la gente. Yo siempre apelo al sentido común. ¿Qué puedes creer de un país donde más del 20% de su población ha escapado? ¿Un país donde la gente que trata de irse en lancha, muchas veces son ametrallados? Como lo eran en la Alemania socialista, tratando de cruzar el muro.

Un país donde todo, hasta el aire que respiras, se lo debes a la revolución. Si eres un médico, tienes que pedir un permiso para poder salir de Cuba. Antes, todo el mundo tenía que pedir un permiso para poder salir. Hoy día la mayoría puede hacerlo, en eso se han abierto, pero si eres un médico no puedes hacerlo. Además, si decides viajar y te quedas en otro país, eres castigado y no puedes retornar a Cuba. Cómo entender un gobierno que tiene más del 20% de su población viviendo fuera del país y esos cubanos para visitar la isla necesitan una visa de entrada a su país, pero tú como argentino posiblemente no las necesites. Y los norteamericanos, el país que supuestamente bloquea a Cuba, entran en Cuba sin visa.

El control político es la amenaza, el chantaje, es el castigo por solamente ser dueño de tu vida. Si eres un activista político, sencillamente por expresar que a ti no te gusta lo que pasa, eres castigado. Chequean los medios sociales, qué escribes en Facebook, una crítica al gobierno cubano de un cubano que vive fuera de Cuba es suficiente para que no le dejen entrar al país. Y lo más lo más bonito, porque son sádicos, no te dicen nada, llegas al aeropuerto de La Habana y te dicen “no puedes entrar, cómprate un pasaje y regresas en el mismo avión”.

Cómo pensar de un país que tiene una ley en el Código Penal que se llama prisión preventiva, tú no tienes que cometer un delito para ir a la cárcel, la sospecha de que tú posiblemente cometas un delito en el futuro es suficiente base legal para ponerte en la cárcel.


PD: ¿Cómo fue el adoctrinamiento que recibieron en la Fuerza Aérea?

OL: El primero es el aislamiento total de la población en las instituciones militares en Cuba, ellos fabrican los apartamentos y las viviendas que son muy básicas alrededor de las unidades militares y vives en un estado perenne de constante amenaza americana de invasión. O sea, estás constantemente en movilizaciones. Yo recuerdo que vivía en la entrada a la base, a menos de un kilómetro, en Santa Clara, veía a mi familia muy poco, porque estaba siempre en la base, siempre preparando algo. Lo único que podías leer era el periódico Granma, no había un medio de radio o de televisión diferente que pudieras saber ninguna otra cosa del mundo. Los reportes que recibíamos de la situación del internacional eran los que venían del Estado Mayor. Siempre la amenaza de Estados Unidos alrededor de Cuba, la posibilidad de que la 101º División Aerotransportada desembarque mañana o pasado, que el portaaviones tal o cual está al norte y otro al sur de Cuba. Todas esas cosas, era un asedio constante y también las batallas de choque, la orden, por ejemplo, en vez de entrenamiento militar, de trabajar duro en la agricultura para autosostenernos y ahí van todos los militares a sembrar en la base. Es una actividad constante que no te deja abrir una ventana y mirar.


PD: ¿Cómo fue ese contacto cuando estabas en Rusia y van los de Alemania del Este que les empiezan a contar la realidad del otro lado del muro?

OL: Ah sí, se produce la caída del muro de Berlín y resulta que había asignaturas o clases que compartíamos juntos con los de la Alemania socialista. Esto es diciembre del 89. Ellos tienen que ir de vacaciones a su país, dos semanas, van a su país y ha caído el muro y pueden caminar hasta el lado de occidente y es curioso porque en la escuela militar siempre te ponen un escenario de guerra imaginario, entonces explicas qué haces en este caso, lo que es la toma de decisiones, por dónde establecer la defensa, porque dónde atacar, basados en qué condiciones y demás. Y siempre se cumple la coletilla de introducción a la presentación de la decisión que tomabas en cada caso, comenzaba con “Debido a la amenaza o en respuesta a la amenaza de los países de la OTAN”, y ahí seguías. Entonces ellos llegaban y decían “Debido a la amenaza de los países de la OTAN, de la que ahora somos miembros”, era irrisorio, era casi tragicómico. Y ellos regresaron y dijeron “todos los nos han dicho siempre es mentira”. Me impactó porque es la realidad objetiva, no lo que estás leyendo, la mentira que estás leyendo cada día.


Llegando a Florida luego del escape.

PD: Es como muestra la película Good Bye Lenin, cuando conocen la realidad.

OL: Claro, fabulosa película. Para un comunista convencido, no basta solamente con que alguien venga y te diga “mira, esto es así”, tú tienes que razonar más profundo. Es un proceso de redescubrimiento muy grande donde tu entras en cuestiones filosóficas de años. De por qué no funciona ¿Por qué este sueño que escribieron Marx y Engels es una utopía irrealizable?

Y llegas a la conclusión de que cada ser humano es una entidad única con características biológicas y espirituales únicas, y potencial único. Así como son únicos son diferentes. La suposición de que somos iguales es una gran mentira. La habilidad de crear y proveer para los demás es muy diferente de los seres humanos. Yo, por ejemplo, probándome que no soy igual que los demás, soy mucho menos capaz que otros digo “cuánto yo quisiera poder hacer una escultura”, no tengo la habilidad para eso, Dios no me la dio. Mira el Miguel Ángel en el museo de Florencia y te maravilla la perfección de cómo de un bloque inmenso de mármol creó una figura perfecta que le ves incluso hasta las venas en la piel.

Entonces, pensando en esos términos, llegué a la conclusión de que la civilización es lo que es hoy en día, en primer lugar, de los miles de millones que existimos gracias al desarrollo de la medicina y, por ejemplo, cosas como el descubrimiento de la penicilina por Fleming. El arte, el desarrollo científico, la habilidad de comunicarnos, la productividad, los avances tecnológicos que ha hecho la civilización, se lo debemos a menos del 0,0000000001 % de los seres humanos que jamás han existido. La inmensa mayoría de los seres humanos debemos nuestra vida y nuestro estándar de vida a una cantidad infinitamente inferior de seres humanos que han existido, entonces no somos iguales.


PD: También los deseos, lo que cada uno quiere es distinto, no solo las capacidades, todos queremos cosas distintas, entonces, igualar es imposible.

OL: Exactamente, es muy común de los socialistas criticar la riqueza de los individuos. Yo estoy de acuerdo en cuanto a los que se hacen ricos por la corrupción, como es el caso de los políticos, especialmente los políticos socialistas. Pero hay quien critica la riqueza de Bill Gates o de Elon Musk, que son miles de millones de dólares. El socialismo siempre mete en la gente ese virus de envidia y recelo a los demás, y yo pienso que es erróneo hacer que los humanos pensemos en esos términos, porque la riqueza hay que compararla con lo que ellos han creado, la contribución que han hecho a los demás. Y si yo miro la contribución de Elon Musk, de Steve Jobs, de Bill Gates a la humanidad, la riqueza de ellos es muy pequeña comparada con el valor de lo que ellos han hecho por la humanidad. Nosotros vemos un iPhone, ahora multiplica este iPhone por los miles de millones de seres humanos que lo usan para las comunicaciones, la habilidad de hacer un video con una persona que está del otro lado del mundo, la habilidad de aumentar la producción por la rapidez en que podemos comunicarnos en todos los sentidos. Esto tiene un efecto incluso en combatir las enfermedades, en hacer llegar medicamentos a tiempo en lugares remotos y pobres, en llevarles alimentos y demás. ¿Qué valor tiene? ¿Qué me importa a mí el dinero que haya hecho Steve Jobs en comparación con el beneficio que generó a la humanidad? Por tanto, pensemos que no hay mayor contribuidor a la eliminación de la pobreza que el capitalismo, qué es lo que permite precisamente los avances tecnológicos y la creación de riqueza.


Orestes con el Cessna 310 con el que rescató a su familia.

PD: Volviendo a esa parte de la historia, fuiste dándote cuenta de cómo eran las cosas.

OL: Mira, lo más importante que hay en la vida cuando se crece, no importa cuánto te adoctrinen, es lo que te enseñan en casa. Mi padre fue un comunista ortodoxo, lo fue por humanismo y por amor a los demás. Mis abuelos nunca fueron comunistas, pero lo común en la familia son los valores básicos, los valores cristianos que han movido la humanidad durante siglos, que es la decencia básica del ser humano, no mentir, ser honrado, vivir con honor en el sentido de que tu palabra tiene más peso que nada en el mundo, amar al prójimo, la bondad, la generosidad, sentir en la mejilla propia cuando le golpean la mejilla a otro ser humano, el sufrimiento ajeno sentirlo como tuyo, tener empatía con los demás, eso es fundamental, esos son los valores que al fin y al cabo se verán inevitablemente en contradicción con cualquier doctrina política, una vez que tú veas la realidad. Al fin y al cabo, mi primera reacción cuando veo que Lenin ordenó la muerte de la familia del zar, fue que es un asesino, porque no puede haber una, causa por justa que la vendan, que justifique el asesinato de un ser humano y especialmente de un niño. Sí llegar a un objetivo de supuesta justicia social justifica el asesinato de un niño, de personas inocentes, es criminal, simple y llanamente. El que pone una bomba en un lugar para crear el caos sin importarle quienes mueran, es un criminal. Si criminal fue el que tomó a una persona aquí en la Argentina y lo desapareció sin el debido proceso judicial, criminal también fue el que realizó acciones violentas contra inocentes. Para mí ambos están en el mismo plano y los valores éticos fundamentales tuyos son la línea de conducta que al final te lleva a una confrontación irreconciliable con la ideología, y fue lo que ocurrió en mi caso. Cuando yo paso ese proceso espiritual profundo hubo un momento en que yo no podía mirarme al espejo, ser parte de aquello, no podía seguir la vida, porque hay cosas que son peores que la muerte, y esto lo repito constantemente. La muerte no es lo peor que nos puede pasar, vivir sin la más elemental dignidad, sin poderle mirar a los ojos a tus hijos y decirles “mira, te están engañando”, ver a mis niños creciendo, aprendiendo el abecedario en la escuela “F de Fidel, R de revolución”. No señor, no voy a permitir que mis hijos sean adoctrinados, pero a la vez no les puedo decir a mis hijos la verdad, porque si les digo la verdad, ellos van a sufrir consecuencias severas, entonces ese estado de cosas es inaceptable, es peor que la muerte, es vivir una mentira.

 

PD: ¿Cómo fue el proceso hasta que tomas la decisión? Porque fue difícil irte y que tu quede familia ahí.

OL: Sí. El descubrimiento de Dios, porque siendo comunista era un ateo consumado, todo tenía que tener una explicación materialista, basado en el materialismo dialéctico que había aprendido de Marx y Engels. Y empecé a hacerme preguntas simples que rayan en la estupidez, pero no lo son, son muy profundas. ¿Cómo es posible que yo a mi mujer, a Vicky, la conocí antes de conocerla? Desde joven, yo tenía la imagen, no era un rostro definido, pero era una imagen. Era un aura de una muchacha que era la que iba a ser la mujer que iba compartir toda mi vida. Y el día que la vi, ella estaba jugando, y yo la veía, no me vio, yo sabía que era ella. Era algo especial y cuando nos conocimos a ella le pasó lo mismo, un golpe de suerte, pero estábamos hechos uno para el otro. Eso que la gente llama amor instantáneo, pero yo en ese instante lo supe todo de ella, de solo mirarla y ella lo supo todo de mí, de solo mirarme. Yo no sé lo que es, pero ¿cuánto pesa eso? ¿Cuál es la temperatura de eso? ¿Cómo lo medimos? ¿En qué laboratorio, con qué instrumentos podemos medir la intensidad de ese amor? Que la conoces y das la vida por ella. Dame la explicación científica de los sentimientos, no existe. Entonces comprendí que hay dimensiones que los seres humanos sentimos, pero no podemos expresarlas ni medirlas.


Orestes y Vicky en la actualidad, siguen apasionados por la aviación.

Comprendí también, porque soy un asiduo estudioso de la física, que hay cosas que los seres humanos no comprendemos y no vamos a saber jamás. Y aprendí que era extremadamente arrogante pretender que teníamos una explicación para todo. Nos damos cuenta de que hay muchas cosas que no podemos explicar ni jamás podremos explicar. Dos partículas en este universo pueden reaccionar a la vez al mismo tiempo sin que haya una conexión directa entre ellas. 75 al 80% de la materia que está en el universo es invisible a nosotros. Vemos el espacio, no hay nada, pero hay algo. Entonces, son tantas cosas que me fueron llevando a la aceptación, primero pasé de un ateo ferviente a un agnóstico. Vicky tuvo un accidente en Rusia y le pusieron una vacuna de plasma animal para el tétanos e hizo una reacción que casi muere. Estábamos junto a ella y por primera vez rogándole a Dios. El día que yo salí de Cuba para Estados Unidos, con toda la incertidumbre de lo que pudiera pasar, con un nivel de adrenalina tremendo en la sangre, estuve 3 días que no pude probar alimentos, la adrenalina no me daba hambre, había algo en el pecho que me decía, “todo va a salir bien”. Igual que cuando volé de regreso a buscar a Vicky, era la misma sensación, ese es Dios hablando. Y reconocer que hay fuerzas invisibles que genuinamente te inspiran y se hacen por amor. Se logran cosas increíbles, porque ese mismo vuelo por Vicky y los niños a Cuba era una certeza de fracaso desde el punto de vista matemático y del punto de vista militar. Y nos lanzamos a eso, a una imposibilidad, y algo me decía “va a estar bien” y fue perfecto. Miles de cosas tenían que salir perfectas para que tuviera éxito y las mil cosas funcionaron a la perfección.


PD: ¿Cómo lo sentías en el momento en que vos salís hacia Cuba? Sobre todo sabiendo lo que estabas enfrentando, no solo el riesgo tuyo, sino de Vicky y los chicos.

OL: Eel punto más alto de una cuesta que has subido con mucho trabajo, donde ya tú sabes que de ahí para allá es todo cuesta abajo. 21 meses habían pasado, de apenas dormir, estudiando mucho y aprendiendo la lengua inglesa, en programas de televisión, radio, entrevistas, visitas a políticos, a líderes sociales, viajando a Naciones Unidas, alrededor del mundo, visitando iglesias, universidades, haciendo campaña, haciendo huelgas de hambre, creando conciencia social de lo que estaba ocurriendo con mi familia. Un banco de actividad constante, donde siempre esperaba que la presión obligase al gobierno cubano a dejarlos salir de Cuba y no fue así. Decido ir a la acción, que las cosas ahora están en mis manos y las manos de Vicky, fundamentalmente, porque si hay una heroína en esta historia es ella.


PD: Ella tuvo el valor de agarrar a los chicos de irse hasta la ruta a esperarte.

OL: Yo estaba en Estados Unidos, yo estaba seguro, ella estaba sola y enfrentando una máquina tan represiva como poderosa, aparte de un acoso psicológico y una vigilancia tremenda. Pero ese momento ya estaban las cosas en mis manos y en manos de Vicky. Es el final de todo, aquí se decide todo. La realidad decía, mi especialidad era esa, probar matemáticamente una operación desde el punto de vista militar, qué probabilidades tiene de ser exitosa, si dan los números, ponía todos los factores que podrían influenciar y la probabilidad era que sea un fracaso total. Pero debía tener fe, ese sentimiento en el pecho que me dice que va a salir bien. O sea que fui para Cuba contento, cualquiera que fuera el desenlace. Porque incluso me imaginaba que, si fracasara y me atraparan vivo, indudablemente me iban a fusilar, siendo lo que son, porque la realidad es muy lejana de lo que la propaganda dice, y esta gente son unos cobardes, son extremadamente sádicos y crueles. Raúl Castro iba ir a verme y yo le iba a decir cosas en la cara que nadie ha tenido el valor de decirle, y yo disfrutaba ese instante incluso si me iban a matar. Estás en un estado psicológico en que venciste, aunque te maten. Venciste cuando fuiste libre hasta el último momento, libre de pensar y libre de decirle las cosas a la gente como las crees. Eso es enteramente espiritual.


PD: Porque incluso Raúl había dicho esto de que, si habías tenido el valor de irte con uno de sus MiGs, que tengas el valor de volver a buscar a tu familia.

OL: En cuanto a eso, cuando Vicky me lo dijo por teléfono, a nosotros no nos afectó. Eso tuvo para nosotros el significado de que alguien diga ayer llovió o no llovió. Fue completamente irrelevante, porque no había nada que probarle a nadie en cuanto a valor o dignidad. Porque tal vez si lo hubiera hecho por eso, hubiéramos fracasado. La gente le ha dado más relevancia a eso de lo que realmente merece, en el sentido de que lo ponen en los titulares.


Hace poco tiempo, Orestes fue invitado por la USAF a volar en uno de los F-16 de los Thunderbirds.

PD: Porque en ese entonces ellos vendían que la FAR era inexpugnable y nadie podía entrar.

OL: Sí, pero yo sabía lo que eran exactamente las Fuerzas Armadas de Cuba y lo que tenía su capacidad defensiva, cómo lo sabía ahora cuando los rusos invadieron Ucrania y dije “señores, va a ser una sorpresa para el mundo el desempeño de las fuerzas rusas, que va a ser un desastre”, y así fue, por cuestiones más profundas que tomaría otro día discutir.


PD: ¿En esa autopista habías operado antes?

OL: No en la autopista nunca. Era el lugar más conveniente para Vicky, porque ella vivía en La Habana, tenía que viajar unos 120 kilómetros y tenía que hacer una ruta que hacía con alguna regularidad, que era ir a ver a mis padres. Ella estaba sometida a una vigilancia de 24 horas, constante y a veces descarada. Iba a la escuela llevando a los niños caminando e iba el auto de vigilancia con gente mirándola descaradamente al paso de una persona caminando. Es una vigilancia de presión psicológica. Había un apartamento que estaba al otro lado de la calle, en el segundo piso vivía un matrimonio de personas mayores, les tomaron parte del apartamento y tenían un punto de vigilancia ahí. Pero ellos también tienen sus limitaciones. Cuando Vicky iba a Matanzas, ellos la siguen hasta la terminal de los colectivos y llaman por teléfono a donde ella va y dicen “ya se montó en el colectivo tal” y allá la esperan. Pero el día del escape Vicky hizo otra cosa, no se montó en el colectivo, se escabulló entre la gente y tomó un auto de personas que hacen otra cosa que es ilegal en Cuba, que es dar viajes por una cantidad considerable de dinero. Las mexicanas (dos mujeres que viajaban regularmente a Cuba e hicieron de enlace entre Orestes y Vicky) le habían dejado bastante dinero. Y así contrató a este chofer que estaba en ese momento con su auto y le dijo “¿me lleva a Matanzas?” y se fue con él. Por lo tanto, como no fue de punto a punto donde la pudieran interceptar, la perdieron. Fue hasta la playa, un lugar que nosotros conocíamos bien y la carretera que pasa frente a la playa y tenía el ancho apropiado para el avión. Lo demás es suerte, el tránsito, es la mano de Dios. La operación completa fue un milagro, el estado del tiempo fue increíblemente bueno, el estado en la carretera, el avión que no se le reventara una rueda, hay historias de ese avión increíbles. Porque después de la operación yo dejo el avión en Cayo Marathon y un amigo, luego de un mes, se fue a buscarlo y me dijo, “¿cómo fue posible este vuelo? No lo puedo creer”. Fue a revisarlo y las mangueras de aceite se les desbarataban en las manos. El avión no había recibido mantenimiento en muchísimo tiempo, era un desastre total. No pudo llevarse el avión, tuvo que regresar a Miami, buscar las mangueras que hacían falta y reemplazarlas para volar a Miami y darle un mantenimiento extenso.

Cuando estaba escribiendo el libro le dije a Vicky “vamos al aeropuerto y voy a hacer un aterrizaje, tú te sientas y me ves a tocar la pista, aprietas el cronómetro, yo voy a hacer la maniobra igual que cuando los rescaté a ustedes, y cuando veas que el avión se separa de la tierra, marca nuevamente”, porque yo había hecho los cálculos basados en que para poder evadir las defensas antiaéreas cubanas el avión debía estar en tierra no más de un minuto y yo quería darle validez a eso. Una medición real, ya el avión tenía buen mantenimiento, tenía gomas nuevas. Aterrizo en el aeropuerto, aprieto los frenos igual que como hice en Cuba y se reventaron las dos ruedas principales. Me llega a pasar eso en Cuba y quedaba ahí.

Todo fue un milagro, la distancia que quede del camión (un camión que venía por la ruta al aterrizar y frenó al ver el avión) que unos centímetros más cerca y no hubiera podido girar el avión, porque lo hubiera golpeado con el ala. El hecho de que pudiéramos volar tan bajito en total oscuridad.


PD: ¿Cómo te guiaste en vuelo? Porque no tenías ninguna referencia sobre el mar.

OL: En la salida quedé muy pegado al agua en visual, pero ya se hizo tan oscuro que era imposible, no veía nada y trepé a 200 pies y continúe sobre mar a 200 pies hasta pasar el paralelo 24, ya la mitad de camino entre Estados Unidos y Cuba. Eran 38 minutos en un sentido, ida y vuelta era el doble, unos 80 minutos.


PD: ¿Después del rescate supiste de algún intento del gobierno cubano de hacer algo contra ustedes?

OL: Ha habido un par de situaciones que no deseo discutir porque la información que me llegó no es de mi propiedad, pero sí he sido informado en dos ocasiones, uno podría implicar un envenenamiento y otro no se sabe qué fue, pero implicaban daños físicos y las autoridades hicieron lo que tenían que hacer, unos fueron expulsados del país. Pero realmente nunca me he preocupado, porque de la manera que yo veo esto no es política, es personal. Yo estoy lidiando con un enemigo que es una mafia y ellos saben que yo sé quiénes son ellos. Mientras no amenacen la integridad física de mi familia y es un mensaje que les dice llegar muy claro hace muchos años. Es muy fácil matarme a mí, muy extremadamente fácil, yo vivo una vida completamente libre, no miro el retrovisor del auto a ver quién me sigue, únicamente por razones de tráfico. No estoy pendiente de ninguna de esas cosas, es muy fácil hacer algo contra mí. Pero tienen que tener absoluta certeza, 100% seguros de que les va a dar resultado, porque si por alguna razón yo sobrevivo a cualquier interno, entonces tienen un gran problema. Porque entonces yo sé que mi vida no vale nada, pero la de ellos tampoco. Y es personal, es con el jefe de los jefes, entonces tendrá que vivir en un búnker el resto de su vida y olvidarse de la luz del sol. Entonces es una cosa clara y de caballeros vamos a llamarlo. Vivo en paz, yo no estoy envuelto en la política, no me interesa, no soy un enemigo inminente para ellos. El problema cubano lo tienen que resolver los cubanos que viven en la isla. O sea que yo no soy una amenaza para ellos, lo que sí no haré jamás es callarme la boca, voy a decir lo que pienso donde quiera que vaya.

Entonces, porque soy un hombre libre, sencillamente actúo como un hombre libre, no como un hombre empeñado en derrotarlos a ellos. No quiero ese protagonismo y por mí pueden vivir tranquilos.


PD: ¿Cómo fue tu adaptación a la vida en Estados Unidos?

OL: No hay adaptación, te das cuenta de que eres libre. El idioma, las costumbres, es secundario. La libertad es lo más importante en la vida. Lo que te hace humano es la libertad. En el momento que eres libre, conversar como conversamos tú y yo, lo que ningún cubano en la isla puede hacer, conversar así abiertamente, sin miedo. Tu naciste adaptado a la libertad, hay adaptarse a vivir ahí, en Cuba.


El MiG-23BN con el que escapó Orestes fue devuelto a Cuba, pero terminó sus días abandonado al costado de un camino.

PD: ¿Cuál es el mensaje tuyo hacia una América latina que vive con tanto populismo, donde es difícil que la gente entienda ese valor de la libertad?

OL: El mensaje es simple, yo siempre le digo a todo el mundo, “¿Cuál es el gobierno que tú quieres?” Hay que pensar que mientras menos gobierno mejor. La única misión del gobierno, por la única razón de los ciudadanos necesitamos un gobierno es la defensa del país. Eso es dinero que todos tenemos que contribuir. El gobierno existe para sacarnos dinero de lo que trabajamos para pagar servicios que nadie puede proveerse por sí mismo, lo tiene que proveer una institución del gobierno, la defensa del país y la seguridad pública, y proyectos de un tamaño que requieren del gobierno, como son las carreteras, la infraestructura del país.


PD: Es como la administración de un edificio, que da servicios que uno no puede cubrir.

OL: Exacto. Fuera de eso nada más. El gobierno está para eso y para impartir justicia basado en las leyes que se han aprobado por los representantes del pueblo. Recordar que nosotros no trabajamos para el gobierno, el gobierno trabaja para nosotros, nosotros lo elegimos, lo contratamos como a un empleado. El gobierno es empleado nuestro.

Lo segundo, recordar siempre los valores básicos. La base de nuestra conducta como seres humanos es la decencia elemental. Vivir de nuestro sudor, no vivir de las migajas que nos dé nadie. Cuando el gobierno me da migajas, eso es indigno. Yo no estoy trabajando, pero está lacerando mi dignidad, ese gobierno que me dice “yo te mantengo”, es el peor enemigo mío y de mis hijos y el que finalmente me hará pagar con mis libertades.

Eso es fundamental, ¿por quién votar? por el que me permita expresarme, que me permita trabajar dignamente y por el que no me dé nada, del gobierno no quiero nada. Esa manera de pensar es fundamental para mantener la libertad. Sin eso no es vida. Es muy simple, no importa si se llama socialista, de izquierda, derecha, centro, medio, arriba, abajo, no importa, todo eso es irrelevante, es verborrea para llenarnos la cabeza. Volvamos a las bases, a la decencia elemental. No me des nada, no me regales nada, no me pongas barreras para yo poder trabajar y ganarme la vida decentemente. Es lo que quiero del gobierno y pago impuestos como todo el mundo.

También en una sociedad que sea humana no todo el mundo tiene trabajo todo el tiempo, es cultural y tienen que haber mecanismos creados por ley para yo recibir esa ayuda en ese momento, porque hay una crisis, una razón momentánea. Si necesito asistencia de salud, para comer, es lo obvio, es natural. Eso es también trabajo del Gobierno y parte de los fondos que recoge de los impuestos de todos los contribuyentes, para el día que haga falta, pero no convertirlo en un estilo de vida. El gobierno que me ofrezca eso o me invente un trabajo, un empleo que no es un empleo realmente, es una posición para hacer nada, para justificar un salario, ese es mi enemigo. No quieras ese gobierno porque te va a llevar la miseria material y, la peor, la espiritual.


PD: Porque nunca es gratis.

OL: Lo gratis no existe. Yo discutía con una catedrática norteamericana que me decía que en Cuba la educación es gratis, como algo muy positivo, porque en Estados Unidos hay que pagarla. Le dije “Si usted quiere educación gratis, usted trabaja en esta universidad, deje de cobrar”.

La diferencia es quién lo paga. No existe nada gratis, señores. Si usted pretende que le den salud gratis, entonces deje de cobrar por lo que hace. Lo pagas con tu libertad, una vez que dependes del gobierno, llega un momento que te dicen, “no puedes decir esto, no puedes hacer lo otro”.



PD: ¿Por qué tu visita a la Argentina?

OL: Argentina ha sido siempre el sueño de visitarla. Yo crecí mirando las películas argentinas, viendo a Carlos Gardel, las de los años 40 y 50 en blanco y negro que se veían en Cuba. Y la cultura argentina, pero nunca lo realicé en los 30 y tantos años que he tenido la oportunidad de hacerlo porque ha habido muchos gobiernos acá y la simpatía a Cuba de mucha gente y yo no quiero estar en un lugar donde la gente está tan engañada. Además, la desconfianza que uno siempre siente hacia gobiernos que son amigos del régimen cubano. Entonces ha ocurrido algo extraordinario que es Javier Milei, que yo veo como un educador extraordinario más que como un político, ha podido plantear la verdad, especialmente a la juventud en términos que la juventud entiende. Es una victoria del sentido común, no es una victoria de un partido o una ideología. Y yo festejé mucho esa victoria. Es un camino muy difícil que tienen, es una gripe muy difícil de curar, lo que tiene que pasar, un periodo muy difícil, ojalá el sacrificio que tienen que hacer los argentinos en los próximos años sea entendido por la gente para avanzar y salir de este hueco en que está el país, porque la alternativa es ir a un hueco más profundo cada vez. Lo sé por experiencia.

Hacer ese sacrificio, salir adelante. Y esa victoria de Milei y lo que representa realmente me abrió las puertas al país y entonces vinimos con el deseo de conocer Argentina, tengo excelentes amigos aquí, y también el Centro Ayn Rand, la escritora y filósofa de origen ruso que vivió en Estados Unidos y murió en los años 70, extraordinaria. La conferencia que hacen en Buenos Aires, llevaban años invitándonos y ahora se da esta oportunidad, en estas condiciones, sí, queremos ir. La conferencia va a tener lugar el 6 y el 7 de abril, yo voy a hacer una presentación en la Sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza, a las 11 de la mañana. María Marty, la CEO del centro para Latinoamérica va a tener una charla con nosotros y el público y bueno, ahí estaremos.

Comments


Image00016_edited.jpg

Pucará Defensa

Análisis, opinión e información estratégica sobre Defensa y Seguridad en América Latina 

bottom of page