top of page

Cómo China podría bloquear Taiwán

 

Analizamos la segunda parte del trabajo del CSIS China Power Project publicado en 2024 que continúa estudiando las maneras en que China podría presionar a Taiwán para forzar un acuerdo que les permita tomar el control de la isla. Tras haber analizado las opciones de cuarentena, este trabajo se enfoca en las opciones de bloqueo.

 

El Centre For Strategic International Studies (CSIS), publicó una serie de trabajos donde estudiaron distintos escenarios de acciones que China podría llecar adelante contra Taiwán para lograr su objetivo de tomar el control de la isla y volver a unirla con el resto de China. Según indica el estudio, China considera el bloqueo militar como una opción real y cada vez más probable para presionar a Taiwán sin necesidad de una invasión anfibia inmediata. A diferencia de una cuarentena gris (operación policial liderada por fuerzas de aplicación de la ley), como se planteó en el trabajo anterior, un bloqueo sería una operación militar liderada por el Ejército Popular de Liberación (PLA), con actos cinéticos de guerra. Su objetivo principal es cortar el comercio —especialmente las importaciones de energía y bienes esenciales— para quebrar la voluntad de resistencia de Taiwán, forzar negociaciones de unificación o crear las condiciones para una invasión exitosa.

El informe, basado en doctrina militar china, ejercicios de mesa, consultas privadas y encuestas de expertos, detalla las motivaciones estratégicas de Pekín, las capacidades del PLA y tres escenarios hipotéticos realistas de cómo podría ejecutarse la operación.

 

Motivaciones estratégicas de China

Los planificadores militares chinos han considerado durante décadas el bloqueo como una de las principales campañas para las que el PLA debe prepararse. El manual Science of Campaigns (2006) de la Universidad de Defensa Nacional de China define la “campaña conjunta de bloqueo” como una operación ofensiva que busca cortar las conexiones económicas y militares del enemigo con el exterior, utilizando fuerzas navales, aéreas, de cohetes, del Ejército, la policía armada y la milicia.

China busca aprovechar la condición insular de Taiwán y su extrema dependencia del comercio exterior. En ese sentido, en 2022, las importaciones de Taiwán representaban el 61 % de su PIB y las exportaciones el 69 %. En comparación, las de China eran solo el 15 % y el 20 % respectivamente. Taiwán importa aproximadamente el 97 % de su energía y alrededor del 70 % de sus alimentos. Sus reservas estratégicas son limitadas:

  • Menos de 2 meses de carbón y gas natural para generación eléctrica.

  • 6 meses de petróleo crudo.

  • 6 meses de reservas alimentarias.



En los escenarios más probables de bloqueo, estas reservas estarían sujetas a bombardeos chinos, reduciendo drásticamente la capacidad de resistencia de la isla.

China no necesita sellar completamente Taiwán para lograr sus objetivos. Reducir el comercio en solo un 50 % ya sería devastador, especialmente si se cortan las importaciones de petróleo, gas natural y carbón, lo que provocaría fallos progresivos en la distribución eléctrica.

Sin embargo, un bloqueo también tiene importantes desventajas para Beijing: no hay garantía de éxito, puede provocar una fuerte reacción internacional y, si Taiwán resiste con apoyo externo, China podría verse obligada a escalar hacia una invasión.

 

Capacidades del PLA para ejecutar un bloqueo

Las operaciones conjuntas de bloqueo dependerían principalmente de seis tipos de fuerzas del PLA:

·         Flota naval de superficie: China tiene la marina más grande del mundo por número de buques de combate (más de 260 buques, incluyendo docenas de destructores, fragatas y tres portaaviones operativos). Su rol sería interdictar buques y aeronaves no autorizados, establecer control marítimo y apoyar ataques conjuntos.

·         Flota submarina: Aproximadamente 59 submarinos (incluyendo docenas de ataque y 6 nucleares de misiles balísticos). Su rol principal sería el minado encubierto y el bloqueo submarino.

·         Fuerzas aéreas: Más de 3.000 aeronaves de combate (Fuerza Aérea, Aviación Naval y Aviación del Ejército), incluyendo los J-20 y J-35 stealth en desarrollo para portaaviones. Su rol sería establecer superioridad aérea, interdictar aeronaves y apoyar ataques conjuntos.

·         Fuerza de Cohetes: La mayor fuerza de misiles convencionales del mundo (unos 1.800 misiles). Taiwán está dentro del alcance de la mayoría. Su rol sería apoyar ataques conjuntos contra objetivos clave y disuadir intervenciones externas.

·         Fuerzas de defensa costera y aérea: Operan cientos de misiles antibuque y antiaéreos que cubren gran parte del Estrecho de Taiwán y zonas del Pacífico. Su rol sería ayudar a establecer control aéreo y marítimo y disuadir intervenciones.

·         Fuerzas de apoyo: Cuatro fuerzas especializadas en ciber, información, aeroespacial y logística conjunta. Su rol incluiría operaciones cibernéticas ofensivas, operaciones de influencia, ISR y coordinación logística para sostener el bloqueo.

La doctrina PLA enfatiza la necesidad de lograr las “tres dominancias” (información, marítima y aérea) antes de posicionar fuerzas cerca de Taiwán.

 


Escenarios Hipotéticos de Bloqueo

Escenario 1 – Bloqueo Cinético Total

El texto describe un escenario de bloqueo cinético total diseñado por China como instrumento coercitivo principal para forzar la capitulación política de Taiwán, imponer negociaciones sobre la unificación o crear las condiciones previas para una invasión militar exitosa. El enfoque se ajusta estrechamente a la doctrina del Ejército Popular de Liberación (EPL) y es considerado por numerosos analistas como una de las opciones más probables de Pekín.

 

Desarrollo del escenario

1. Marco doctrinal y político

China justifica el inicio de las operaciones invocando la Ley Antisecesión de 2005, alegando que Taiwán ha cruzado líneas inaceptables hacia la independencia. Bajo este argumento, Pekín presenta la crisis como un asunto interno, con el objetivo de reducir la legitimidad del apoyo internacional a Taipéi.

El EPL busca establecer las denominadas “tres dominaciones”:

  • Dominio de la información.

  • Dominio aéreo.

  • Dominio marítimo.

Estas condiciones son consideradas esenciales para imponer y sostener un bloqueo eficaz.


2. Fase inicial: ejercicios y preparación encubierta

China anuncia siete días de ejercicios conjuntos de fuego real, con apenas 48 horas de antelación, estableciendo múltiples zonas de exclusión aérea y marítima alrededor de Taiwán. La magnitud de los despliegues —aeronaves y buques operando dentro de áreas reclamadas por Taiwán— constituye una demostración de fuerza sin precedentes.

En paralelo a la actividad visible, submarinos chinos realizan operaciones encubiertas de minado naval en los accesos a los principales puertos y terminales energéticas de la isla. Estas minas permanecen inicialmente inactivas, lo que otorga a Pekín flexibilidad escalatoria.

 


3. Presión estratégica y disuasión regional

Durante los ejercicios, China y Rusia ejecutan una patrulla aérea estratégica conjunta sobre el Mar de China Oriental y el Mar de Japón. Aunque presentada como rutinaria, esta acción busca disuadir a Japón de intervenir y sugerir una alineación estratégica sino-rusa, elevando el costo político y militar de una respuesta regional.

 

4. Escalada formal del bloqueo

En el quinto día, China anuncia el inicio inminente de “operaciones especiales de aplicación de la ley”, reemplazando las zonas de exclusión originales por una única zona que cubre toda la isla y el Estrecho de Taiwán. Pekín advierte que cualquier aeronave o buque no autorizado será atacado tras una advertencia inicial, mientras que ciertos buques comerciales chinos reciben permiso de tránsito.



Tras 48 horas, las minas navales son activadas y el EPL declara minados los accesos portuarios. El efecto inmediato es económico y logístico: las primas de seguro marítimo se disparan y el tráfico comercial hacia Taiwán se detiene casi por completo.

 

5. Ataques cinéticos y no cinéticos


El bloqueo se refuerza mediante ataques conjuntos de alta intensidad por parte de la Fuerza de Cohetes, la Fuerza Aérea y la Marina del EPL. Los blancos incluyen:

  • Bases aéreas y navales.

  • Sistemas de defensa aérea y costera.

  • Infraestructura de mando, control y comunicaciones.

Posteriormente, los ataques se extienden a puertos civiles, aeródromos, redes de transporte y, de manera crítica, a la infraestructura energética (terminales de importación, depósitos de combustible y red eléctrica), con el objetivo de socavar la capacidad de resistencia interna de Taiwán.


En el ámbito informacional, China corta cables submarinos de internet, neutraliza satélites de comunicación y lanza ciberataques masivos contra entidades gubernamentales y comerciales, aislando a la isla tanto interna como externamente.

 


6. Consolidación del cerco naval

Una vez degradadas las defensas taiwanesas, el EPL despliega siete grupos de acción naval de superficie (SAG) alrededor de la isla, apoyados por submarinos de ataque y más de 30 buques de guerra. Estas fuerzas operan deliberadamente a distancia para reducir su vulnerabilidad a misiles antibuque.



Al mismo tiempo, el portaaviones Shandong se posiciona al sureste de Taiwán para proyectar poder aéreo hacia el este de la isla, con la misión principal de disuadir o enfrentar intentos de escolta naval taiwanesa o estadounidense.

 

7. Enfoque de “aplicación de la ley”

Más de dos docenas de buques de la Guardia Costera China (CCG) y de la Administración de Seguridad Marítima (MSA), potencialmente acompañados por milicias marítimas, asumen un papel central en la vigilancia de los accesos portuarios. Esta presencia refuerza la narrativa de que el bloqueo es una operación de orden interno, no un acto de guerra abierto.

Tras la demostración inicial de fuerza, China reduce la exposición directa de la marina y pasa a depender más de misiles antibuque y antiaéreos basados en tierra, manteniendo la capacidad de reescalar rápidamente si la situación lo exige.

 

Conclusión e implicaciones

El escenario describe una estrategia de coerción integral, que combina poder militar, guerra informacional, presión económica y encuadre legal-político. El objetivo no es solo aislar físicamente a Taiwán, sino quebrar su capacidad de resistencia interna y erosionar el apoyo internacional, todo ello manteniendo un margen de ambigüedad que complique una intervención externa directa. El bloqueo cinético total aparece así como una alternativa escalonada a la invasión inmediata, con altos costos acumulativos para Taiwán y riesgos calculados para China.

 

Escenario 2 – Bloqueo por minado

El escenario describe una estrategia de bloqueo por minado y presión escalonada en la que China busca someter a Taiwán mediante medidas coercitivas limitadas —combinando intimidación militar visible, minado encubierto e interrupciones cibernéticas— con la intención de conservar margen para evitar una escalada rápida y la intervención extranjera.

 

  1. Ajuste deliberado de la escalada

China opta por un enfoque menos agresivo que el bloqueo cinético total, modulando fuerzas y reglas de enfrentamiento para controlar riesgos políticos y militares.

El objetivo es presionar sin cruzar inmediatamente umbrales que provoquen intervención extranjera.

  1. Fase inicial: ejercicios públicos + intimidación controlada

Anuncio de ejercicios de fuego real en cinco zonas de exclusión frente a puertos clave.

Lanzamiento de más de una docena de misiles balísticos con impacto en el mar: efecto intimidatorio sobre Taiwán y navieras, sin ataques directos a la isla.



  1. Operaciones encubiertas de minado

Submarinos colocan minas en entradas portuarias con temporización para activación posterior.

Las minas permiten iniciar un bloqueo efectivo con proporcionalidad y flexibilidad, y constituyen una herramienta para interrumpir el acceso sin atacar infraestructura interna directamente.

  1. Escala y geografía del bloqueo

Zona de exclusión reducida: Sólo la mitad oriental del Estrecho (en lugar de cubrirlo todo), lo que mantiene abierto parte del tránsito comercial.

Posicionamiento de siete grupos de acción naval (SAG) y unos 20 buques de orden público para vigilancia y control.




  1. Uso de fuerzas de orden y milicia marítima

Empleo de guardacostas y milicia para interceptar/entorpecer el tráfico, usando medidas no letales (ramming, chorros de agua) contra mercantes; la marina china actúa contra unidades militares taiwanesas.

Las milicias añaden ISR y capacidad de enjambre, complicando la respuesta de los buques que intenten acceder.

  1. Guerra no cinética y dependencia de sistemas no tripulados

Ciberataques y acciones para degradar comunicaciones, internet, energía y transporte, sin lanzar ataques aéreos o de artillería sobre objetivos en la isla.

Uso intensificado de sistemas aéreos no tripulados para la vigilancia y el cumplimiento, dada la capacidad aérea defensiva de Taiwán.

  1. Reglas de enfrentamiento y riesgo de escalada posterior

Orden de no disparar primero, pero autorización para responder a ataques, buscando reducir el riesgo de iniciación de hostilidades.

Riesgo latente: si Taiwán o actores externos escalan, China puede endurecer las operaciones hacia un bloqueo cinético total.

 


Conclusión e implicaciones

El bloqueo por minado representa una opción intermedia que maximiza la presión estratégica con menores costos económicos y políticos para China —al mantener parcialmente abiertas vías marítimas y evitar ataques directos—, mientras intenta mantener la acción dentro de un marco que dificulte la justificación internacional de una intervención. No obstante, la decisión de no degradar plenamente las defensas y la infraestructura de Taiwán limita la eficacia a corto plazo y deja a las fuerzas chinas expuestas a contramedidas; así, el éxito del esquema depende de la respuesta de Taiwán y de la voluntad de actores externos de intervenir o apoyar la resistencia.

 

Escenario 3 – Bloqueo limitado

El escenario presenta una opción de coerción mínima en la que China intenta presionar a Taiwán mediante demostraciones de fuerza, control de espacios marítimos y aéreos y operaciones no cinéticas, pero sin recurrir al minado ni a ataques directos. Busca maximizar la reversibilidad y minimizar la percepción de agresión internacional, a costa de una menor eficacia coercitiva inmediata.

 


  1. Continuidad con el escenario 2, pero sin minado

Se replican las maniobras públicas y la postura cibernética, pero se elimina el elemento pasivo y disuasorio que proporcionan las minas.

  1. Cobertura geográfica y medidas adoptadas

Se establece una zona de exclusión que cubre la isla principal sin cerrar completamente el Estrecho de Taiwán, permitiendo cierto tránsito y reduciendo el impacto económico directo.

  1. Mayor exigencia operativa sobre fuerzas de superficie y de orden

Sin minas, los buques de la PLA, guardacostas y milicias deben interceptar activamente embarcaciones, aumentando las situaciones de toma de decisión tácticas y el riesgo de confrontaciones en el mar.

  1. Ventajas tácticas y operativas

Implementación más sencilla y técnicamente menos compleja que el minado encubierto (especialmente en aguas someras).

Mayor reversibilidad política y operativa: no deja atrás artefactos difíciles de remover que obliguen a mantener la postura por tiempo indefinido.

Permite a China proyectar una imagen de moderación ante observadores internacionales, reduciendo el incentivo para una respuesta multilateral inmediata.

  1. Desventajas y riesgos

Al no disponer del efecto disuasorio pasivo de las minas, el bloqueo es menos coercitivo y exige mayor exposición de fuerzas chinas a incidentes y contraataques.

Mantener intactas las defensas e infraestructuras de Taiwán facilita la resistencia prolongada de la isla.

Mayor probabilidad de escalada táctica por interacción constante con buques civiles y militares; mayor riesgo de intervención externa si se producen incidentes graves.

  1. Probabilidad relativa y trayectoria de cambio

Es el escenario menos probable porque ofrece menos garantías de éxito coercitivo y deja expuesta a la PLA.

No obstante, sirve como una opción inicial de baja intensidad que Pekín podría endurecer (p. ej. añadiendo minado o ataques cinéticos) si la situación lo exige.

 

Conclusión e implicaciones

El bloqueo limitado es una herramienta política-militar de baja intensidad diseñada para ejercer presión sin provocar una respuesta internacional inmediata ni dejar compromisos técnicos a largo plazo. Su efectividad depende críticamente de la respuesta de Taiwán y de la tolerancia de actores externos a incidentes navales o a la erosión de la normalidad en la región. Por su propia naturaleza, es menos eficaz para forzar una decisión rápida en Taiwán y conlleva el riesgo de conversión a formas más agresivas si falla en sus objetivos.

 


Conclusión de los tres escenarios

El informe presenta los tres escenarios como modelos ilustrativos de cómo China podría intentar bloquear a Taiwán, subrayando que el bloqueo cinético total es el más plausible y el que mejor se alinea con la doctrina militar china, aunque no excluye combinaciones con otras operaciones militares.

Según se desprende del informe, de las tres opciones, el bloqueo cinético total destaca como el enfoque más coherente con la doctrina del EPL y, por tanto, el más probable desde una perspectiva militar. Los escenarios de bloqueo por minado y bloqueo limitado ofrecen alternativas escalonadas, pero con menor capacidad coercitiva y mayores incertidumbres operativas.

Por otro lado, China podría combinar un bloqueo de la isla principal con la toma de islas periféricas administradas por Taiwán (por ejemplo, Kinmen, Matsu, Penghu o Pratas). El bloqueo limitaría la capacidad de Taiwán para reforzar y defender esas posiciones, mientras que la captura de una o más islas proporcionaría a Pekín una victoria tangible, incluso si el bloqueo no logra la capitulación política de Taipéi.

El resultado de un bloqueo dependería de múltiples variables críticas, como la resiliencia de Taiwán y su disposición a resistir militar y políticamente, el grado de intervención de Estados Unidos y sus aliados, decisivo para alterar el balance estratégico, y la preparación real del EPL, su capacidad de coordinación y control del frente, y la gestión de la escalada por parte de Pekín. Estos factores son esenciales no solo para la eficacia del bloqueo, sino también para evitar una escalada no intencionada hacia una invasión a gran escala o una guerra abierta.

Dadas las capacidades militares actuales, algunos decisores chinos podrían considerar que un bloqueo ofrece mayores probabilidades de éxito operativo que una invasión en el corto plazo. Sin embargo, el texto enfatiza que los propios líderes chinos probablemente reconocen que un bloqueo sería una opción extremadamente arriesgada, sin garantías de éxito y con potenciales consecuencias estratégicas graves.

bottom of page