Los nuevos buques Patrulla Oceánica Clase Yucatán de la Armada Méxicana
- José A. Quevedo
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Por José A. Quevedo
En diciembre de 2025, dentro de las instalaciones del ASTIMAR 1, se realizó la Puesta de Quilla del primer Buque Patrulla Oceánica Clase Yucatán (OPV-2025), iniciando la construcción de una nueva generación de buques que renovarán la flota naval mexicana. Este proyecto, diseñado íntegramente por la Secretaría de Marina, contempla en un inicio la construcción de siete unidades.
El Poder Naval de una nación se mide por la capacidad de su Armada para ejercer soberanía marítima mediante el uso de unidades modernas y tecnología avanzada. Es así como la renovación y modernización de la flota naval mexicana resulta esencial para cumplir las funciones de vigilancia, control y defensa marítima.

La construcción de los nuevos buques se enmarca en el Programa Permanente de Sustitución de Buques de la Armada de México, implementado por la Dirección General de Construcciones Navales (DIGECONSNAV) a través de su Dirección Ejecutiva de Construcción Naval (DIRECONSNAV).
La construcción de los buques se realizará en los Astilleros de Marina (ASTIMAR), fortaleciendo la autonomía tecnológica del país, generando empleos directos e indirectos al promover la capacitación especializada en ingeniería naval en las regiones costeras, este enfoque desarrollará un conocimiento técnico de construcción naval propio, al asegurar una infraestructura industrial sólida, marcando una evolución estratégica sobre los cimientos de los buques de la Clase Oaxaca.

El objetivo es renovar la flota mediante la sustitución de patrullas que han superado su vida útil eliminando la dependencia de diseños extranjeros para consolidar una industria naval mexicana apoyada en los astilleros nacionales.
Los nuevos Buque Patrulla Oceánica Clase Yucatán (OPV-2025), al estar diseñados bajo el concepto de operaciones de binomios y trinomios, que integran helicópteros y embarcaciones interceptoras, representan un salto cualitativo en eficiencia operativa ya que optimizan los costos de operación y amplían drásticamente la capacidad de respuesta ante emergencias, desastres naturales y las amenazas dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE).

Parte de las innovaciones en esta nueva generación de buques es la incorporación de un sistema de propulsión híbrido diésel-eléctrico que permite navegaciones sigilosas y prolongadas, complementadas de manera pionera con el uso de energía solar para sistemas auxiliares.
El diseño optimizado le permite alcanzar velocidades superiores a los 30 nudos (55 km/h), garantizando una capacidad de intercepción rápida y eficaz, apoyada por una autonomía de 25 días y sistemas tácticos de vanguardia heredados del buque ARM “Benito Juárez” (POLA 101) mejorando la respuesta táctica.

Entre sus características principales se encuentran una eslora de 79,5 m, manga de 11 m y calado de 3,3 m; será equipada con una embarcación tipo interceptora, así como un hangar semirretráctil para albergar un helicóptero y contará con una dotación de 60 tripulantes. La Armada de México ha señalado que se destinaran tres unidades al litoral del Pacífico y cuatro al golfo de México, asegurando así una vigilancia permanente y eficiente de la ZEE.
También se ha conocido que el Plan Nacional de Construcción Naval que proyecta la fabricación de 32 embarcaciones durante el periodo 2025-2030, entre las que se incluyen los siguientes buques:
• 12 Patrullas Costeras para vigilancia de litoral.
• 12 Patrullas Interceptoras para el combate al narcotráfico.
• Un Buque Logístico.
• Siete Dragas Autopropulsadas para el mantenimiento de puertos estratégicos.

Finalmente, el programa aspira a convertirse en un motor de desarrollo regional y social, ya que, por ejemplo, la construcción de la primera unidad en el ASTIMAR 1 en Salina Cruz, Oaxaca, aprovecha en más de un 90% la mano de obra local, fortaleciendo la economía del Istmo de Tehuantepec.



