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Brasil y Turquía buscan ampliar la cooperación en defensa y abren una nueva etapa industrial

 

La entrada en vigor del acuerdo bilateral de cooperación en defensa abre el camino para profundizar vínculos entre las industrias de ambos países. Blindados, drones, aeronáutica, misiles y sistemas navales aparecen entre las áreas con mayor potencial.

Brasil y Turquía decidieron avanzar en una nueva etapa de su relación en materia de defensa. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva mantuvo el lunes 24 de agosto una conversación telefónica con su par turco, Recep Tayyip Erdoğan, en la que acordaron impulsar una hoja de ruta para ampliar la cooperación bilateral. El anuncio tiene un antecedente importante: el acuerdo de cooperación en industria de defensa entre ambos países fue firmado en 2022 y acaba de entrar oficialmente en vigor después de su ratificación por parte de Brasil.

No se trata de un nuevo acuerdo de cooperación militar, sino de poner en marcha un instrumento que llevaba años negociado y que ahora cuenta con el marco formal necesario para comenzar a ejecutarse. En ese contexto, los dos presidentes dieron instrucciones para avanzar con una agenda de trabajo entre los ministerios de Defensa y otras áreas de sus gobiernos. También acordaron crear un Consejo Estratégico, a nivel de vicepresidentes, para profundizar la relación bilateral. Lula planteó además el interés de Brasil en incrementar las inversiones en defensa y promover asociaciones entre empresas brasileñas y turcas. Como parte de ese proceso, está prevista una misión brasileña a Turquía encabezada por el ministro de Defensa, José Múcio, y el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Márcio Elias Rosa. El acuerdo de 2022 incluye investigación y desarrollo, producción, adquisición y mantenimiento de equipos, transferencia de tecnología e intercambio de información, además de la posibilidad de desarrollar proyectos conjuntos mediante acuerdos complementarios.

 


Blindados y drones, entre las opciones

Uno de los programas que puede beneficiarse de este nuevo escenario es el TULPAR, desarrollado por la empresa turca Otokar. El Ejército brasileño está analizando distintas alternativas para una nueva familia de vehículos blindados sobre orugas. En abril, una delegación militar brasileña visitó las instalaciones de Otokar en Turquía y conoció el TULPAR en distintas configuraciones. Entre ellas se encuentran una versión de combate equipada con una torre Leonardo HITFACT MkII de 120 mm y una variante de vehículo de combate de infantería con un sistema de armas de 30 mm. La configuración con cañón de 120 mm también tiene interés desde el punto de vista logístico. La utilización de una torre de Leonardo podría facilitar la incorporación de determinados componentes y municiones que ya forman parte de la cadena logística brasileña a través de los vehículos Centauro II. De todos modos, el TULPAR continúa siendo una alternativa en evaluación y no existe, por ahora, un contrato de adquisición cerrado.

Durante LAAD, las empresas del país presentaron vehículos de combate, aeronaves de entrenamiento, helicópteros, buques de patrulla, drones, municiones merodeadoras y sistemas de defensa aérea. En el segmento de vehículos aéreos no tripulados, uno de los nombres que busca ganar espacio es Baykar. La compañía presentó en Brasil el Bayraktar TB2 y otras plataformas y viene trabajando para ampliar su presencia en los mercados latinoamericanos. Para Brasil, el atractivo de la industria turca no pasa solamente por la compra de sistemas terminados. La posibilidad de incorporar mantenimiento, integración y transferencia de tecnología encaja con el objetivo brasileño de fortalecer su propia Base Industrial de Defensa.

 


El vínculo entre Embraer y TUSAŞ

En el sector aeronáutico, una de las relaciones que más atención merece es la que mantienen Embraer y Turkish Aerospace (TUSAŞ). Las dos compañías firmaron en abril de 2025 un memorando de entendimiento para explorar una cooperación industrial. El documento contempla capacidades de TUSAŞ en fabricación y montaje de estructuras metálicas y compuestas, ensamblaje de fuselajes, componentes, vuelos de prueba y otras actividades de producción. También se incluyó la posibilidad de trabajar conjuntamente en investigación y desarrollo. El vínculo se suma a otros proyectos entre empresas de ambos países. La brasileña Akaer, por ejemplo, trabaja con TUSAŞ en el Hürjet, el avión turco de entrenamiento avanzado y ataque ligero, y en el programa HAVA SOJ de guerra electrónica. La importancia de esta relación está en que puede ir más allá de una eventual compra de aeronaves. El interés está puesto en combinar capacidades industriales y generar participación de empresas de ambos países en programas tecnológicos y de producción.

 

Un caso que ya está en marcha: el MANSUP-ER

Durante LAAD 2025, la empresa turca Kale Jet Engines firmó un contrato con la brasileña SIATT para suministrar el motor turbojet KTJ-3200 que utilizará el misil. El caso es significativo porque muestra cómo puede funcionar la cooperación entre las dos industrias: un programa brasileño incorpora un componente turco, mientras Brasil mantiene el desarrollo e integración del sistema. El KTJ-3200 ya es utilizado en programas turcos, entre ellos los misiles SOM y ATMACA.

 


Turquía mira cada vez más hacia América Latina

El acercamiento con Brasil también debe ser observado dentro de una estrategia más amplia de la industria de defensa turca. En LAAD 2025 participaron 24 empresas turcas, entre ellas Baykar, TUSAŞ, Otokar, FNSS, STM, Aselsan y Havelsan. La oferta incluyó drones, vehículos blindados, sistemas de guerra electrónica, defensa antiaérea, sensores y sistemas navales. Brasil es un mercado particularmente atractivo para Ankara porque, además de su tamaño, cuenta con una industria de defensa desarrollada. Empresas como Embraer, Akaer y SIATT pueden actuar como socios industriales y no solamente como compradores. Ahí está una de las principales diferencias respecto de otros mercados de la región: Brasil tiene capacidad para absorber tecnología, producir localmente e integrar sistemas extranjeros en programas nacionales.

 

 

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